Inicio » Documentos » Testimonio de Luz

Testimonio de Luz

              TESTIMONIO  de  LUZ

             H E L E N   G R E A V E S

Portada testionio de Luz

 

Un mensaje extraordinario de la vida después de la muerte

 

Contenido                                                                                                                                                                                            

Prólogo a la última Edición

Prólogo

Prefacio

Introducción Biográfica

 

PRIMERA PARTE

El Retorno

Los Escritos

 

SEGUNDA PARTE

Explicación

Segunda serie de Escritos

 

 

Prólogo a la última Edición                                                                                                                                            

 

ESTE NO ES UN LIBRO  que se encuentre fácilmente. No está en ninguna lista de los más vendidos, ni está amontonado en las librerías. Si usted desease este libro habría tenido que buscarlo. Y aún así ha estado imprimiéndose continuamente desde 1969. ¿Cómo? Por medio del boca a boca. Una persona lo lee, y al haber afectado a su vida, quizás incluso haberla cambiado, lo transmite. Es así cómo Testimonio de Luz llegó hasta mí: Mi querido amigo lo puso en mis manos, insistiendo en que tenía mi nombre inscrito.

Y ahora está en sus manos.

Para algunos, lo que extraerán de este librito especial es la fuerza de saber que la vida es eterna – no como un concepto agradable cuya definición pueden repetir de memoria, sino como la realidad viviente de su vida. Que la vida es eterna significa que ellos son eternos, ¡que todos somos eternos! Como resultado de esto, gastarán menos de su valioso tiempo conscientemente (y más importante, inconscientemente) temiendo la muerte, y mucho más viviéndolo. ¿No es, después de todo, ése el propósito de la vida – vivir? ¿Estar completamente vivo en la maravilla de cada momento? Cuando estamos vivos, la vida se nos revela como una gran aventura en la que con cada nueva experiencia se nos llama, y frecuentemente se nos reta, a expandirnos en nuestra totalidad.

Otros extraerán la profunda paz que nos invade al conocer la verdad sobre la muerte: La salida del cuerpo físico solo es la entrada a una dimensión mayor de la Realidad. Frances utiliza muchos otros nombres para la muerte con el fin de asegurar que al final de esta serie de transcripciones, veamos la muerte como lo que es: un estado más amplio de conciencia, una fase más de nuestra existencia, una experiencia más allá. ¡Una vida más allá! ¿Cómo podría conocer ella la verdad que ha esquivado a tantos grandes pensadores? Frances experimentó su propia muerte de primera mano; este libro es la serie de transcripciones que su alma comunicó después de la transición de su cuerpo.

Y, aún para otros, este libro les tranquilizará de que el amor y la amistad forjada aquí en la tierra no terminará con el cuerpo físico. Este libro es la prueba viviente de que el amor  perdura más allá del tiempo y el espacio. La presencia de Frances en la vida de Helen (aunque invisible), sus sencillas enseñanzas transmitidas de mente a mente, de corazón a corazón, proporcionan la prueba. “La mente, lo ves, está solamente abriéndose lentamente, muy lentamente, a su vasto potencial”, declara Frances. Ustedes pueden argumentar con la teoría de la Mente Una, pero no pueden negar la sabiduría que Helen transcribe desde la fuente que cree –no, sabe –que es el alma de su amiga y colega, Frances.

En cuanto a mí, dejo Testimonio de Luz con tal gozo –las verdades que he estado estudiando y enseñando por cerca de tres décadas están presentadas aquí con una inocencia infantil, pura y libre de cualquier agenda o dogma. He experimentado por medio de Helen, el deleite de Frances al descubrir la grandeza de la vida. Se puede leer sobre la gloria que nos creó y que habita dentro de nosotros y alrededor nuestro, pero encontrarse cara a cara con la verdad a través de Frances, es una revelación. Es la diferencia entre leer sobre las olas del océano rompiendo en la orilla, y estar en el océano cuando esas olas rompen sobre uno. Te quita el aliento; no se puede sino reír en voz alta en presencia de tan magnífica y atronadora vitalidad. Esta es la experiencia de Frances como estudiante e instructora cuando avanzó paso a paso en su vida más allá y nos lleva con ella.

Algunas personas dirán que Helen solo ha escrito lo que más deseaba oír  de la amiga que extrañaba tanto. Eso puede o no ser verdad –pero yo diría que eso es no comprender en absoluto el sentido. Leyendo este libro, es imposible negar el mensaje inspirador que parece de otro mundo y al mismo tiempo completamente relevante en el mundo, en nuestro mundo actual. No importa de donde procede la información –y creo que es de Frances-, el mensaje está bien fundado en la verdad espiritual y significa que va a ser vivido.

Este modesto libro de transcripciones fortalecerá su fe en las verdades universales que son una, que somos luz, que somos eternos. Es por lo que los místicos siempre han declarado con su serena certeza, que todo está bien, todo está bien, todo está bien para el Alma. Palabras sencillas, que nos desafían a vivir; este libro les inspirará a intentarlo.

 

August Gold

Orleans, Mass., 2008

 

Prólogo                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                     

Teniente Coronel R.M. Lester

(Autor de “Búsqueda de la Otra Vida”, Fundador y Vicepresidente de la Asociación de Iglesias para los Estudios Psíquicos y Espirituales)

Por lo general, LA TELEPATÍA ENTRE LOS SERES VIVIENTES está aceptada actualmente, pero la telepatía entre los vivos y los llamados “muertos” es menos común. Se han escrito infinidad de libros recogiendo supuestas comunicaciones con mentes desencarnadas, muchas de las cuales son de muy dudosa autenticidad.

Se reivindican tales comunicaciones como recibidas por diversos métodos –escritura automática, clariaudiencia, trance y mediumnidad, etc.

El más elevado nivel de comunicación indudablemente es el de la telepatía y en este libro tenemos un excepcional ejemplo de esto, en el que la comunión entre dos personas a cada lado del velo ha sido lograda sin esfuerzo –y sin buscarla –de una manera muy hermosa.

Conozco a Helen Graves desde hace muchos años. No solo como una escritora experimentada, sino también como alguien versado en los elevados estudios del misticismo y como poseedora de un don que la permite penetrar en la siguiente dimensión de conciencia.

La comunicadora, Frances Banks, me era también muy conocida, y colaboró muy activamente en nuestro trabajo de la Asociación de Iglesias para los Estudios Psíquicos y Espirituales. Fue muy estimada por todos los que tuvieron el privilegio de conocerla y no nos sorprende que una de sus primeras tareas después de pasar a la otra vida fuera la de contactar con la mente de alguien con la que había trabajado tan estrechamente mientras estuvo en su cuerpo físico.

Al utilizar a Helen Graves como un “canal” puro y sin obstáculos, Frances Banks ha podido transmitir un “Testimonio de Luz” tan maravilloso que –como declara “la autora”-, “traerá consuelo y estimulará la fe y la esperanza en muchas personas” quienes, en esta época materialista, se sienten frustrados y desesperados.

Los que conocemos tan bien a Helen Graves y a Frances Banks estamos impresionados por la autenticidad de estos escritos. La fraseología y el contenido de las comunicaciones son tan típicos de Frances, y completamente diferentes al estilo de escribir que muestra la “autora” en sus anteriores libros y artículos.

La transición a la siguiente etapa de conciencia no ha cambiado a Frances Banks de ninguna manera, excepto –como ella dice- en haber logrado un “poco más de iluminación”.

Su mensaje –que la muerte del cuerpo no es sino un apacible paso a una vida mucho más libre y plena, llega con gran claridad y convicción.

 

 

 

Prefacio

 

Canónigo J.D. PEARCE-HIGGINS, M.A., HON. C.F.

(Vice Director de la Asociación de Iglesias para los Estudios Psíquicos y Espirituales)

ES UN PRIVILEGIO, que no merezco, el que se me haya pedido escribir un prefacio a este notable libro que contiene comunicaciones atribuidas a Frances Banks a través de la mediación de su amiga Helen Graves, y que, desde mi personal conocimiento de Frances, llevan ciertamente el sello de autenticidad. Si en efecto proceden de ella, entonces verdaderamente ha “remontado la sombra de nuestra noche” como era de esperarse.

He utilizado la palabra “mediación” en lugar de “mediumnidad” porque este libro parece contener la forma ideal de comunicación, es decir, entre dos mentes, que ya en la tierra estuvieron en buena sintonía una con la otra, y parece que, aunque separadas físicamente, han sido capaces de continuar en “unidad de espíritu” a través de la brecha de la muerte.

Me han pedido comentar el hecho de que Frances ocasionalmente se refiere a la Reencarnación, ya que tales referencias pueden ser un escollo para los lectores Cristianos, pocos de los cuales, a menos que sean eruditos, probablemente son conscientes de que hubo una tradición de 500 años de tal creencia dentro de la Iglesia primitiva; principalmente en la escuela de Alejandría, que incluye nombres tales como el de Clemente, Justino Mártir, San Gregorio de Nicea, y el más notable de todos, orígenes, quien tuvo un sistema de creencia sobre la reencarnación bien sustentado y razonable, y que evita muchas de las características objetables de las versiones orientales. Además, no está claro que la Iglesia alguna vez haya rechazado oficialmente tal creencia, por más que la estrecha mente medieval fuera incapaz de contenerla. El Concilio de Constantinopla en el año 553 D.C., en el que parece que una forma corrupta de la enseñanza de Orígenes fue anatemizada, muchos historiadores mantienen que fue constituido imperfectamente –el mismo Papa rehusó estar presente- e incluso los Católicos Romanos impugnan su validez como un Concilio General.

Actualmente la Iglesia ha logrado enfrentar el hecho de que en nuestro reducido mundo, con las culturas Orientales  en nuestra puerta, la Reencarnación es otra vez un tema vital,  según el estudio sociológico de Geoffrey Gorer (“Buscando el Carácter Inglés”, 1955), el 12 por ciento de nuestra población cree en ella, frente al 10 por ciento que aceptan la escatología bíblica y Cristiana tradicional, y la propagación de la creencia continúa. Rudolf Steiner, uno de los más poderosos intelectos científicos y genios espirituales de nuestra raza, en su completa “Antroposofía” Cristocéntrica, tiene a la Reencarnación como tema central de su enseñanza. Los registros de ese humilde vidente y sanador Cristiano, el difunto Edgar Cayce en los Estados Unidos contienen muchas referencias a la Reencarnación (en conexión con la enfermedad en esta vida –y recientemente el Dr. Guirdham ha estado siguiendo la misma idea en el tratamiento de la enfermedad mental). Desde el ángulo empírico del Dr. Ian Stevenson y otros investigadores se continúan recabando evidencias, algunas de las cuales parecen sugerir muy bien la posibilidad de que pueda ocurrir en casos individuales, aunque la Reencarnación no sea necesariamente una regla general para todos. Ya que muchas de nuestras creencias escatológicas parecen apoyarse en gran medida en ilusiones (de otro modo, ¿cómo podría haber puntos de vista tan diferentes y conflictivos en el mercado?) la piedra de toque de la experiencia y la experimentación es importante si queremos evitar la charla ociosa, y por tanto, este libro parece contener material relevante para este estudio. Observamos también que la Reencarnación prevalecía en los tiempos del Nuevo Testamento – ¿cómo podía ser de otro modo en la cultura Greco Romana, heredera de la tradición Pitagórica-Platónica, de los tres mil años de religión Egipcia, y haciendo cada vez más contactos con el Oriente? Algunas de las palabras atribuidas a Jesús, especialmente en relación con Juan Bautista, evidencian la aceptación de la idea.

Si aceptamos estas comunicaciones como auténticas entonces nos encontramos con el engorroso problema de la “Revelación” –¡ pero Frances siempre fue una figura controvertida! La Iglesia ha mantenido correctamente que no puede haber una nueva revelación, y que nada puede sobrepasar la suprema revelación del amor divino en la persona de Jesucristo, pero nunca ha estado muy contenta con la idea de que pueda haber una revelación suplementaria, derramando luz sobre los detalles y el desarrollo del amor divino. Además, ¡tenemos el lamentable hecho de que Frances era una mujer! Con todo, conocemos el respeto que se tenía a la profetisa Huldah en el reino de Josías, y del importante papel que desempeñó en la nueva revelación en el año 721 A.C. que conocemos como el “Deuteronomio”; amamos y respetamos a la Madre Julian por sus “Revelaciones del amor divino” – sabemos de Evelyn Underhill o Simone Weil, y estoy seguro de que Testimonio de Luz debe figurar entre ellas –siendo ciertamente digno del estudio más cuidadoso por ser una manifestación de la actuación del Espíritu en nuestra propia época y día, en 1969.

Esta es la labor de estudio que la Asociación de Iglesias trata de promover, y por tanto no hay dudas en patrocinar este libro para el estudio individual y apreciación de su valor.

 

************

 

Introducción Biográfica

LOS ESCRITOS DE ESTE LIBRO, creo que me han sido comunicados por telepatía e inspiración desde la mente superviviente de Frances Banks, M.A., quien dejó este mundo el 2 de Noviembre de 1965.

No hay duda de que esto será puesto en duda como una declaración atrevida. Lo hago con perfecta fe y con integridad.

Si el lector ha estudiado mi libro Disolviendo el Velo, publicado en 1967 por la Asociación de Iglesias para los Estudios Psíquicos y Espirituales, se dará cuenta de que este trabajo de telepatía y comunicación “entre los mundos” no ha sido un trabajo que haya elegido. Nunca he buscado las percepciones extra-sensoriales de clariaudiencia y telepatía que han sido desarrolladas en un aparato receptor para esas comunicaciones. No utilizo esas percepciones profesionalmente, o para beneficio personal de cualquier tipo.

Frances Banks fue una amiga íntima. Los últimos ocho años de su vida trabajamos juntas psíquica y espiritualmente. También exploramos los niveles profundos de la meditación.

La señorita Banks fue una mujer excepcional en muchos campos de esfuerzo. Durante veinticinco años fue una Hermana de la Comunidad Anglicana de la Resurrección en África del Sur, y durante mucho de ese tiempo fue la Directora del Colegio Universitario de Magisterio en Grahamstown. Fue autora de muchos libros de psicología: uno sobre la educación de los presos, Enséñales a Vivir (después de algunos años de experiencia como Tutora-Organizadora en la cárcel de Maidstone); y su último libro fue Fronteras de Revelación, que es un informe de investigaciones sobre fenómenos psíquicos y místicos.

Los que conocieron a Frances íntimamente reconocerán su “sello” en estos escritos. En su vida en la tierra fue una pionera y demostró, por su franca comunicación e interpretación de su vida en los ámbitos espirituales, que todavía merece ese epíteto. Cuando vivía entre nosotros siempre se esforzaba por aprender, por descubrir y luego impartir a otros lo que había captado; y ha llevado esta característica consigo al Mas Allá.

Frances indicó que estos “relatos”, que tienen un carácter de enseñanza inspiradora, deberían publicarse, con la esperanza de que un relato de primera mano de esa siguiente fase de vivencia para la que todos nos estamos preparando, pudiera ser de valor.

Para conocer la descripción de la vida en la tierra de Frances y su graduación en la profesión de la enseñanza, podemos dirigirnos a su propia narración en Fronteras de Revelación; podemos leer entre líneas y evaluar su temprana dedicación a la vida del espíritu. Su “conversión” como ella me contó, a la adhesión a la Iglesia Episcopal Reformada, se produjo por la influencia de un clérigo muy conocido, el Padre Trevelyan en Bournemouth, en su forma de pensar cuando apenas tenía veinte años. El día en que tomó su decisión de dedicar su vida a Dios y al trabajo misionero en Su Iglesia fue un día señalado en su progreso espiritual. Su intelecto era profundo y penetrante, y aquí estaba el desafío. En palabras de ese gran Buscador de la Verdad, Francis Bacon, ella hizo sus votos. “Encontraré donde está oculta la Verdad, aunque verdaderamente estuviera oculta en el Centro”. Esta dedicación iba a ser el futuro motivo de toda su existencia, llevándola a la vida religiosa, y más tarde, después de veinticinco años de trabajo en la Comunidad, volviéndola a llevar al mundo para estudiar, investigar, y realmente “dejar su sello en todo lo que tocaba” como expresó uno de sus admiradores.

En la Comunidad de la Resurrección de Grahamstown en África del Sur, a la que se unió, fue asignada inmediatamente a la enseñanza en el Colegio de Magisterio en el Departamento de Educación Provincial del Cabo, y, exceptuando seis meses que estuvo en el Colegio Africano de Transvaal y algunas visitas a Inglaterra para cursos de actualización, pasó el resto de sus veinticinco años en religión, enseñando en este Colegio. En el curso de su vida como docente, enseñó pedagogía, psicología, inglés y arte.

Dándose cuenta de que su título como licenciada no sería suficiente para impartir enseñanza avanzada y cumplir puestos de mayor responsabilidad, Frances pidió, y obtuvo, permiso para estudiar psicología en la Universidad de Rhodesia, que estaba muy cerca del convento. Obtuvo la maestría en esta materia, especializándose en psicología infantil y educativa. Más tarde, escribió y publicó libros de texto sobre esos temas que, creo, que todavía se utilizan en los colegios preparatorios de África.

Recuerdo que Frances me pareció divertidamente perceptiva durante esos días como estudiante universitaria en  medio de la vida del convento.

“Me resultaba difícil adaptarme”, dijo, “yendo de las ideas y técnicas modernas de las clases en la universidad a la vida casi medieval de la comunidad. Eran dos mundos totalmente diferentes; algunas veces sonreía para mí ante la avanzada modernidad de mis estudios en contraste con la antigua e indesviable regla de la vida religiosa”.

Pero se adaptó. A pesar de sus conflictos privados, persistió. Obtuvo su título y permaneció como Hermana en el convento y como docente en el colegio preparatorio. Tal triunfo debe haberla costado mucho, pero esto aporta más luz sobre la fuerza de la profunda vida interna de Frances, que hizo que fuera una buscadora toda su vida. En efecto, por los escritos vemos que todavía está buscando la Verdad y la Realidad que son la base de toda existencia.

La búsqueda y el Servicio colorearon toda su vida desde sus tiempos como joven maestra de escuela hasta sus quince años como la Hermana Mary, Directora del Colegio preparatorio de Grahamstown; a señorita Banks, Maestra y Tutora-Organizadora en la Prisión de Maidstone, Kent, de cuya experiencia surgió su libro, Enséñales a Vivir, que el fallecido Lord Birkett describió como “una contribución importante a nuestra historia social”; a la Frances Banks que investigó los niveles de percepción extra sensorial, dando charlas para la Asociación de Iglesias para los Estudios Psíquicos y Espirituales y además fue responsable de la introducción de la palabra “espiritual” en el nombre de la Asociación; hasta la Frances Banks, autora de Fronteras de Revelación, que ha llegado a ser un clásico en su categoría.

Fueron setenta y dos años de una vida dedicada –una mente inquisitiva siempre alerta a la posibilidad de unir la psicología con la religión, de descubrir el centro móvil de conciencia en el hombre, y con un profundo anhelo interno de unirse con el alma y el espíritu. Una vida así debió resumir muchas vidas en una, muchas experiencias disfrutadas o sufridas para enriquecer un alma tan fina durante su peregrinaje en la tierra.

A pesar de todo Frances tuvo los fallos de una personalidad así. Tuvo una voluntad de hierro; la condujo a través de pruebas y adversidades, pero también la hizo obstinada y terca en sus puntos de vista personales. Era audaz y franca en las críticas habitualmente perceptivas. El hecho de que utilizara su fuerza de voluntad para influenciar a otros pudo ser un punto de controversia para sus críticos; ciertamente desafiaba a la gente para que llegara a ser algo más, y podía proyectarse y proyectar su pensamiento tan fuertemente que algunas veces provocaba antagonismos. Una mujer con su fuerza de carácter no podía ser fácilmente aceptada. Pese a ello su percepción se equilibraba con su dedicación a las personas con potencial: raramente se tomaba la molestia de ayudar a los de carácter débil.

Esto se puede ver en una declaración de una antigua estudiante, Mary Jordan, que escribe:

“Su (de Frances) mirada parecía desafiarnos a que nos atreviéramos a ser alguien. Quizás es por lo que, como incluso admitirán sus admiradores, “Fanny” podía ser dura en sus críticas. No soportaba alegremente a los tontos, a pesar de ello no fue tan frecuente que el estudiante flojo sufriera en manos de Fanny, como un estudiante con potencial que se disponía a desperdiciar sus dones…”

De Alan Paton, autor de “El País Amado llora”, llega esta impresión:

“Me encontré por primera vez con  la Hermana Frances Mary en un curso de educación religiosa en el convento. Mi impresión fue que era una mujer con una tremenda fuerza de carácter y de voluntad. Creo que esto tuvo lugar al principio de 1940… Enseguida fui consciente de que concentraba su tremenda voluntad en mí. Creo que me veía como una persona a la que debía conquistar y pude sentir esa concentración durante toda la semana que estuvimos allí, tanto es así, que de hecho, llegué a ser consciente de que poseía una cualidad aguileña…”

Un tributo al gran trabajo que Frances Banks hizo en África del Sur lo da también Miss Margaret Snell, una antigua colega en educación religiosa, y al mismo tiempo editora de Educación Cristiana.

Ella escribe:

“Su (de Frances) trabajo en África del Sur fue muy grande. En general no estoy cualificada para hablar sobre su contribución en asuntos educativos, pero siempre estaba corriendo de una lado a otro de El Cabo para servir en algún u otro comité del Departamento de Educación de El Cabo.

“En forma similar, en la educación religiosa, que fue el terreno en el que nos conocimos por primera vez en 1941 –, su influencia e inspiración se sintió hasta en el norte, en Lusaka, y dudo, que sin el tremendo entusiasmo que ella despertó por una nueva mirada y significado en la presentación de la verdad eterna, el Movimiento Cristiano de Educación nunca habría despegado. Su mayor influencia fue en las vidas individuales. En mis años de viajes, donde quiera que encontrase un dedicado y devoto instructor, muchas veces encontré que había sido entrenado por “Fanny”, como la llamaban sus estudiantes, y una y otra vez escuchaba lo decisiva y permanente que había sido su inspiración. No volveremos a conocer a nadie como ella, pero de un alma así no hay separación…”

TENGO CON FRANCES una gran deuda espiritual. Fundamos un grupo de hombres y mujeres para el estudio y práctica de la Meditación Grupal de Buena Voluntad Mundial. Este grupo todavía continúa, y se ha ampliado a otros cuatro grupos con un quinto formándose en el momento de escribir esto. Los miembros de esos grupos dan testimonio de la ayuda real que han recibido de esta práctica y de la ampliación de conciencia que cada uno ha experimentado y somos muy conscientes de que el interés y participación de Frances continúa. Frances fue el cerebro y la organizadora en nuestra asociación; a veces pude, humildemente, proporcionar el consejo de la “Voz Interna”. Algunas veces experimentamos juntas el sentido de la Presencia de los Grandes Seres, y a causa de ello fuimos vitalizadas y elevadas. Por tanto, no nos sorprendimos cuando un día, una antigua y querida Madre Superiora de la Orden, la Madre Florence, “se comunicó”; también lo hizo el Padre Joseph White, un clérigo de la Sociedad de la Misión Sagrada, que había dirigido los Retiros de la Comunidad en el convento. Frances le reconoció inmediatamente por las descripciones, y la animó mucho su continuo interés en su trabajo. Por ello, no fue una sorpresa la reunión de Frances con esas hermosas almas en su vida posterior. Durante su última enfermedad, cuando estaba en el hospital de Londres, la dije que sentía a la Madre Florence con ella. Recuerdo su serena sonrisa. “¡Lo sé! Anoche vi  perfectamente a la Madre Florence al lado de mi cama”.

Un hermoso librito, titulado Cuatro Estudios de Misticismo por M.A. Frances Banks, fue publicado a título póstumo por el Comité de Misticismo de la Asociación de Iglesias en 1967. Esos estudios de Santa Teresa de Ávila, San Juan de la Cruz, Plotino y Pierre Teilhard de Chardin los escribió Frances como prólogo al libro que íbamos a escribir juntas sobre nuestros hallazgos prácticos en el estudio del misticismo. Ese libro nunca se escribió. En su lugar este Testimonio de Luz en el que he cooperado con ella, ha visto la luz después de su muerte.

En un prólogo a Cuatro estudios de Misticismo, el Obispo de Crediton escribió:

“Yo no conocí bien a Frances Banks. Nos encontramos en tres ocasiones,  y una vez  que nos reunimos me di cuenta, tan pronto como hablé con ella, que frente a mí tenía un alma especial con visión, profundo conocimiento de la vida espiritual, un espíritu aventurero que nunca perdía su serenidad, humildad y sentido de proporción lo que la hacía una servidora atenta más que una enseñante infalible y presuntuosa. Me alegro de escribir este prólogo a estos Estudios de Misticismo. Frances Banks no escribió nada que no hubiera experimentado en niveles profundos y no dudo de que los que lean sus últimas palabras se elevarán y la llamarán bienaventurada.

¿Podría haber un mejor resumen de su vida y su trabajo?

 

Primera parte

El regreso

Frances Banks murió como vivió, plenamente consciente de lo que estaba haciendo y de adonde esperaba ir. Hasta el final se negó a recibir drogas, soportando su dolor con fortaleza. En sus últimos momentos dijo que podía ver entidades encarnadas y desencarnadas en su habitación. Organizó sus asuntos materiales y dijo ‘adiós’ a los amigos que estaban lo suficiente cerca para visitarla. También sorprendió al buen doctor escocés que la asistió diciendo alegremente un día más o menos antes de caer en estado de coma:

“¡Adiós, doctor! ¡Nos vemos en el otro mundo!”

Las valientes palabras que me dijo: “Sabes que tengo cáncer y que no lo voy a superar”, me indicaron que había aceptado y que estaba lista para la siguiente fase. Estaba incluso ansiosa, porque los que cuidaban de ella me dijeron que se despertaba por la mañana y suspiraba:

¿”Todavía estoy aquí? Esperaba haberme ido ya”.  Al final su respiración se tornó difícil y cayó en un estado de inconsciencia. Sin embargo, por un segundo volvió en sí misma y habló normalmente y con control. Este fue un incidente conmovedor el día antes de su muerte, y claramente ilustra su conciencia de sí misma como alma, así como mente y como cuerpo; y que eran un alma y un cuerpo que vivirían en otra dimensión después de que hubieran dejado un cuerpo enfermo. Esta historia, creo, está relacionada con la siguiente sección de este libro, cuando la mente de Frances pudo impresionar la mía y entregar el mensaje que tan ansiosamente deseaba difundir, el mensaje que garantiza la continuación de la vida y el progreso del alma.

Frances había estado dentro y fuera del estado de coma durante casi dos días cuando en el correo de la mañana recibí una pequeña botella de agua. Con ella llegó una carta que decía que esta botella de agua había sido traída de Lourdes por la escritora. Era, escribió, agua bendita de la Fuente de Lourdes. ¿Podría ungir a Frances con ella?  ¡Podría darse un milagro! En cualquier caso, sería útil.

Solicité autorización para llevar a cabo este deseo y se me concedió. Tomé la botella, y habiendo sido advertida de que nuestra paciente estaba en estado de coma, o dormida, entré silenciosamente. Frances estaba incorporada con almohadas, enferma y encogida. Sus ojos estaban cerrados. Estaba muy quieta, excepto por la todavía dificultosa entrada de su aliento. Estuve por un momento a los pies de la cama, mirándola. Poco a poco se abrieron sus ojos. Llegó el reconocimiento. Sonrió sin hablar. A continuación, sus párpados se cerraron otra vez.

Inclinada sobre ella susurré:

“Frances, esta es agua bendita de Lourdes”.

Con ella hice la Señal de la Cruz en su frente y en las palmas y en el reverso de sus manos. Ella sólo gimió. Permanecí a su lado y oré silenciosamente por que pudiera irse pacíficamente a esa nueva vida que ella esperaba tan ansiosamente.

Después de un minuto, sin abrir sus ojos, murmuró en una voz de ensueño:

“Todo está bien, querida. Se ha iniciado La Transición”.

Entonces cayó inmediatamente en la inconsciencia. Al día siguiente, al mediodía, simplemente dejó respirar. Su alma se había ido en su nuevo peregrinaje.

En el servicio de cremación, en el que ofició el reverendo Richard Hall, muchos de los dolientes fueron conscientes de su presencia.

En el servicio Memorial en Londres, que se llevó a cabo por el reverendo Canónigo J. D. Pearce-Higgins, Vicepresidente de la Congregación de Iglesias para Estudios Espirituales y Psíquicos, la ‘vi’ con su hábito de monja en compañía de su amada Madre Florence, una antigua madre superiora de la orden. Esto fue comprobado más tarde por otras personas presentes que también la ‘vieron’ y hablaron sobre el hábito de la Orden con el que ella parecía estar vestida.

Después de su muerte me sentí fuera de todo contacto espiritual. Mi mente estaba árida. Durante algunas semanas me pareció más difícil meditar, o incluso retirarme a la tranquilidad del alma.

A continuación, una tarde de domingo, tres semanas después de la muerte de Frances, mientras estaba sentada a solas al lado de mi chimenea escuchando música de la radio, gradualmente se me hizo evidente una Presencia. El aire parecía llenarse de una gran quietud y serena expectativa. Apagué la radio y me relajé en esa paz. No tenía ningún pensamiento de alguien comunicándose desde otro mundo. No había ni una palabra en mi mente. Me quedé muy quieta y en reposo. Poco a poco todo mi ser pareció estar atrapado en una paz y una belleza que no puedo describir. Esta belleza estaba a mi alrededor y dentro de mí. Casi imperceptiblemente pasé a un estado de meditación profunda, en el que yo era consciente de estar inmersa en la luz. Era parte de la Luz, pero la luz procedía de más allá de mí. Sentí una Unidad con todo lo más elevado y mejor, y con el Ser eterno dentro de mí. Sentí la cercanía de las Presencias espirituales. Fui arrastrada a una meditación en la que Frances y yo habíamos participado unos años antes. Incluso escuché a mi mente repitiendo las invocaciones de esa meditación…

Con suavidad y con gran reverencia, me surgió la idea de que no sólo estaba en contacto con mi propia alma inmortal, sino también con el alma de Frances Banks.

Esto fue una Comunión silenciosa, tranquila, inspiradora; una Comunión carente de todos los desafíos de la personalidad, de todas las concepciones humanas limitantes. Esta fue la Comunión a nivel del alma. Me sentí elevada, fuera de mí, en el milagro, el amor y la luz.

La experiencia duró cerca de media hora. Luego, poco a poco desapareció. Me senté, totalmente en paz, sin pensamientos que turbaran la quietud de mi mente. Incluso no intenté analizar lo que había sucedido en ese momento inmortal; estaba contenta de ‘ser’.

Fue sólo después, más tarde, cuando estaba en la cocina haciendo café, que un regocijo como nunca había conocido inundó mi mente. Me encontré diciendo en voz alta, mitad con asombro, pero con total alegría:

“Esa era el alma de Frances — no sólo su mente. Com­ulgamos a nivel del alma…”

Fue unos días más tarde cuando sentí la mente de Frances haciendo impacto en la mía, como lo había hecho a menudo cuando estábamos juntas en la tierra. Las palabras, que no procedían de mi conciencia, se deslizaron en mis pensamientos. Yo sabía que su mente desencarnada y la mía en­carnada se habían vinculado nuevamente en comunica­ción telepática.

¡Frances tenía algo que decir! Deseaba comunicar su mensaje. Yo era su ‘teléfono celeste’, como ella lo había llamado. ¿Qué podría ser más natural que ella quisiera hablar y no solo escuchar? Ahora estaba en la posición de ‘ver un poco más allá’— Yo sabía, por mi experiencia personal con ella, que Frances no perdió nunca un minuto cuando podía estar atendiendo los asuntos de su Padre. Ahora, que evidentemente había restablecido su conciencia y sensibilidad después del cambio a su nueva vida, su primer deseo ardiente era dar a conocer todo lo que le estaba sucediendo; enviarlo de vuelta de primera mano. Ahora podría demostrar la otra vida, sobre la cual había escrito y hablado; exponer con autoridad sobre el tema que había estado tan cerca de su corazón; la realidad de la Vida Eterna; el avance constante del Espíritu. . .

Me senté, tomé mi pluma y comencé a escribir. Palabras, pensamientos y frases saltaban al papel. Era casi como tomar un dictado. Sin embargo, esto no era escritura automática. Yo estaba perfectamente en control. Podía sentir que su mente estaba utilizando la mía. Se trataba de un esfuerzo conjunto. Su mente inspiraba el tema, las experiencias, y más tarde las historias de sus compañeros de viaje en la vida del más allá. Ella exploró las posibilidades de mi mente y me permitió emplear el talento de escribir que había aprendido en mi trabajo periodístico. Me parece que fue una asociación perfecta de mente y espíritu que nunca logramos realmente mientras que ella estuvo en el cuerpo físico. Este hecho se hizo más claro por las reacciones del reverendo Bertram E. Woods, Secretario Honorario de la Fraternidad de Iglesias para Estudios Espirituales y Psíquicos, quien leyó el manuscrito.

En un nuevo período en la escritura de los textos, Frances ex­plicó que ella misma estaba trabajando con y bajo la in­spiración de un grupo para que esta transmisión de sus im­presiones de la otra vida pudiera traducirse en un libro.

Más tarde, cuando me acostumbré más a este método, incluso pude hacer una pregunta y recibir una respuesta inmediata. Escribí durante una hora. Mi pluma apenas se levantó de la página. Al leer lo que había escrito, mi asombro creció. Esto sucedió durante varios días y me quedaba cada vez más atónita por los temas sobre los que había escrito. Definitivamente, no habría podido, sin esfuerzo y sin investigar, con mi imaginación limitada, haber inventado estas historias como vertidas a través de mí.

Una y otra vez mi pluma escribió. Apenas hice alguna corrección en todos los cientos de palabras escritas, aunque nunca estuve consciente de lo que iba a escribir. Sin embargo, mi vida continuó bastante normal. Todavía veía a mis amigos, disfrutaba viendo la televisión, leyendo, comprando, conduciendo a las zonas rurales, sin tener conocimiento de alguna comunicación personal de Frances entre las sesiones. Era exactamente como si simplemente registrara y tradujera sus pensamientos en determinados momentos.

No obstante, al leer en voz alta algunos de los escritos a una amiga que vivía cerca, me quedaba tan sorprendida como ella de que las historias fueran tan frescas e interesantes; ¡como si yo no nunca hubiera sido utilizada para escribirlas!

Sin embargo, durante este tiempo era perfectamente consciente de que yo estaba ‘bajo coacción’ para continuar con el trabajo hasta que todo lo que ella deseaba hubiera sido comunicado. La persistente dedicación de Frances todavía era evidente: yo era la más capacitada para hacer lo que ella quería y lo que comprendí que ella sentía que era la coronación de su misión terrenal. Por lo tanto, ella se concentró sobre mí. Debo ad­mitir que me encogía al prever la publicidad que se avecinaba, porque sabía que ella tenía la intención de publicarlo. A menudo me preguntaba cómo enfrentaría la crítica y el posible ridículo que tal libro podría despertar…

Pero la fuerte voluntad de Frances persistió; era, como siempre, la Voluntad al Bien. Estas revelaciones deben publicarse con el espíritu de Servicio con que fueron enviadas a la manifestación. Su dedicado Ser barrió con todos los obstáculos que pude poner en su camino.

Insistió que “Muchos pueden ridiculizarlo, pero si sólo algunos fortalecen su conciencia y les ayuda a vivir más cerca a la Realidad, entonces nuestra asociación no habrá sido en vano”.

Con esto debo quedar contenta.

Esa experiencia dominical de comunión de alma a alma, no se ha repetido; de hecho debe ser un raro suceso, y fui muy bendecida incluso por haberla conocido alguna vez. Pero las comunicaciones han continuado hasta el final y ahora están aquí en mi escritorio, listas para su publicación.

Pero Frances ha demostrado algo más que una comunicación. Ella ha demostrado que es posible lo que siempre defendió fuertemente, que la comunicación psíquica y espiritual  no son más que niveles diferentes de una espiral; esa comunión es la del espíritu y por lo tanto, de un nivel superior a la interpenetración psíquica o percepción extrasensorial; que ambos métodos serán demostrables en la Nueva Era que ahora se acerca; y que la comunión superior consiste en abrirse a través de la meditación y el contacto con el centro profundo del hombre.

Frances siempre creyó esto. Estaba convencida del hecho de la comunión con los mundos espirituales y de la realidad del ser superior en cada uno de nosotros. Confiaba implícitamente en la supervivencia de la mente y la personalidad más allá de la muerte y era reverentemente consciente del espíritu interno que la impulsaba — el Cristo en Ti de la Cristiandad.

Siempre luchó por ‘abrirse paso’ hacia el Espíritu, y con esto no quiero decir sólo comunicación psíquica. Su creencia era que, a través de la meditación, a través de retirarse al centro profundo de uno mismo y encontrar el lugar del silencio del alma, podría establecerse com­unión con almas avanzadas, seres superiores, grandes seres a quienes llamamos Santos. Esta es la verdadera com­unión de los Santos, la Unidad con la Divina Compañía del Cielo, lo que resulta en una nueva percepción intuitiva de unidad y de inspiración para una vida radiante.

Esto, a juicio de ella, era el mensaje para la nueva era en la que ahora estamos emergiendo, una mayor expansión de la conciencia del hombre, para que incluso durante la limitación de la vida terrenal, pueda entrar en la belleza de los mundos espirituales y recibir inspiración derivada de la misma. Subrayó, asimismo, que el hombre debe darse cuenta y aceptar su lugar en un esquema divino. Ella creía intensamente en el pensamiento y visión futurista de Pierre Teilhard de Chardin que, como él expresaba: “Co-existente con su Exterior, hay un Interior en las cosas”. Ella también creía que el último enemigo que habrá de ser destruido ‘es la muerte’.

En el testimonio que sigue, Frances continúa su mis­ión. Ella ha demostrado su experiencia de la muerte y el cambio a una nueva concepción de la vida, ilustrando esto con historias conmovedoras de los efectos de los cambios de la muerte en otros con quien ella ha entrado en contacto. Ella nos da libremente su mayor conocimiento de los progresos del alma hacia el exterior, hacia arriba y hacia la divinidad.                                                                                                                         

 

Los Escritos

 

5 de diciembre de 1965, 20:30 horas

… He podido venir hasta ti; tu esposo, que está aquí, me ha traído. Sí. Ahora lo conozco bien. Siempre sentí un parentesco con él, incluso cuando estaba en la tierra. ¿Te acuerdas? Me gusta. Él tiene un gran sentido del humor, cierta diversión irrefrenable. Ustedes dos deben haber disfrutado mutuamente su compañía…

Ahora estoy en una especie de hogar de descanso. Es administrado por las hermanas de la comunidad a la que yo pertenecía cuando estaba en encarnación. Son muy amables y gentiles conmigo. Ahora estoy reposando en una cama, arriba en una terraza que da a una vasta llanura soleada. Es una bella escena y muy relajante…  Me estoy recuperando de la enfermedad que llevó a mi cuerpo físico a la desintegración. Me siento contenta, tranquila y en paz. Me voy a quedar aquí…  De hecho le he dicho a la Madre Florence que quiero trabajar con ella aquí cuando esté lista…

Las almas llegan aquí desde la tierra y de otros lugares (pero no sé mucho de esos lugares) — cuando están listas. Son ‘atendidas’ y cuidadas aquí, como yo… Después de adaptarme a esta vida creo que voy a permanecer aquí y a enseñar con las hermanas, ¡si me aceptan! Y si realmente puedo ser útil… Verán cómo mi ‘psicología de la tierra’ será útil, junto con las explicaciones de las etapas siguientes del progreso, cuando haya aprendido más. ¡Cómo voy a disfrutar co-relacionando las dos psicologías en cualquier clase que tenga y en las conversaciones individuales! Va a ser más bien como un retorno a la labor que hice en la cárcel de Maidstone Gaol, sólo que, por supuesto, en un nivel diferente… Aquí no hay ningún confinamiento obligatorio y ningún castigo, ¡excepto los que te haces a ti mismo! Por supuesto que puedes ir y venir… pero me doy cuenta que sólo se puede ‘ir’ a otros lugares cuando se esté listo…

Estoy muy contenta de poder seguir trabajando. Uno ama ser útil, y siempre me encantó mi trabajo, como bien sabes. Siento que más tarde aquí podré dar buen uso a gran parte de lo que he vivido. Me ayudará también… Siempre he sido, por naturaleza e inclinación, una profesora, y es una gran alegría saber que uno puede todavía ejercer sus habilidades en esta nueva vida. Será bueno para mí hacer un trabajo donde no se me note… Ten cuidado de ser demasiado notable…  Ahí radica la tentación…

Me he reunido con el padre Joseph, nuestro ‘Dominico’. Es una persona maravillosa. Parece irradiar bondad, amor y fuerza. Cuando me di cuenta de su presencia, inmediatamente re­cordé tu descripción cuando lo viste clarividentemente por vez primera… ‘esbelto’. Sin duda su cuerpo es alto y delicadamente construido. Llevaba el mismo hábito marrón con el cinturón rojo, igual al que solía usar cuando lo contacté antes como nuestro sacerdote de retiro en la comunidad.

Voy a tratar de contarte qué sucedió:

Después de que el Cambio concluyó y quedé libre de mi ‘vestidura terrenal’ ‘desperté’ aquí en este hospital de la casa de descanso. Mi habitación no tenía ningún muro y la luz del sol parecía afluir hacia uno todo el tiempo. Abrí mis ojos… o volví a mi con­sciencia… y allí estaba la madre Florence, tal como ella solía ser y como la recordé durante tantos años.

Ella tomó mi mano y dijo: “entonces, ¿llegaste segura?”

Pero debo haber estado muy cansada, ya que no puedo recordar más. Creo que me dormí una vez más.

Un largo tiempo después… parecía mucho tiempo más tarde, me encontré aquí mirando hacia fuera en este tranquilo y bello paisaje que había a mi alrededor.

De repente ‘sabía’ que alguien estaba a mi lado. Miré a mi alrededor y presté atención a esta nueva idea.

Era el padre Joseph, igual que siempre lo había recordado. Se sentó a mi lado y tomó mi mano en la suya.

“Bien, ¿hermana?”, dijo.

Eso fue todo. Sólo “bien, ¿hermana?”, como si estuviéramos de regreso en mi estudio en el colegio de Sudáfrica. Sentí gran un poder y fuerza emanando de él. Creo que debo haber llorado… fue todo demasiado maravilloso…

Él no dijo mucho, o estaba demasiado cansada para prestar atención. Porque debo haber caído en mi sueño una vez más. Cuando reuní mis pensamientos otra vez para hablar con él, se había ido. . .

Pero vendrá otra vez. La madre Florence me dice que ahora viene muy a menudo para ver a sus pacientes. Oh! pero no voy a ser una paciente aquí por mucho tiempo, ¡sabes!

Tan pronto como pueda reorientarme lo suficiente, estaré enseñando o dando tutorías de nuevo. Es el servicio que puedo dar… Estoy aprendiendo mucho… He descubierto que puedo usar la telepatía en ambas direcciones, recibir y transmitir. No existen las dificultades que tuvimos en la tierra. Esto ofrece todo tipo de interesantes posibilidades. De hecho ya soy capaz de comunicarme con tu mente, y lo que es más importante, sostener ese contacto para ¡verterte las ideas! Esto tiene posibili­dades infinitas…

Voy a tratar de llegar a tu grupo. Sé que se están reuniendo. Parece que todo se sabe aquí… Debo interrumpir ahora…Volveré a hablar contigo… Empiezo a conocerte de forma diferente ahora… Veo tu luz…

Más tarde

¿Recuerdas que cuando estaba en el cuerpo una vez dije a un prisionero en Maidstone (después de una discusión sobre la po­sibilidad de la vida después de la muerte): “un minuto después de su muerte ¡será exactamente lo mismo!”?

¿Recuerdas, además, que esa misma declaración fue el primer mensaje psíquico que  me diste? Dijiste el nombre de ese prisionero que había muerto poco después de mi charla, sin  que nos hubiéramos reunido otra vez, y dijiste “él quiere que te diga que las últimas palabras que le dijiste eran absolutamente ciertas…”

Bien. Reitero esa declaración (ahora que también he hecho la transición), totalmente de acuerdo con todo lo que implicaba.  Porque así es. Tan pronto como pude recuperar  mi estado de con­ciencia mental, después de retirarme de mi cuerpo desgastado, supe que yo era la misma en esencia. Es verdad, me sentí liviana, y hubo una nueva sensación de libertad que fue desconcertante.

Era la misma… ¡pero no era la misma!

En un momento de realización decidí que debía estar sorda como una piedra, porque ya no podía oír ninguno de los sonidos habituales, la charla y circulación de los seres humanos a mí alrededor, los silbidos de los trenes, los cantos de las aves…  Allí no había ruidos en esta nueva conciencia. Uno de mis primeros recuerdos fue “soy aún consciente. Ha ocurrido el cambio... ¡pero no puedo escuchar, tampoco puedo ver!”

Y durante cierto tiempo parecí perder mi identidad… Recuerdo tratar ansiosamente de abrirme paso a través de este nuevo estado y recuperar la memoria.

“¿Quién soy? ¿Qué hice?”

Era extraño; una experiencia casi misteriosa, porque el nombre que había utilizado por más de setenta años me eludía… Al final recuerdo que me dije a mí misma “Renuncia y vete a dormir” y, en cierto modo, esto es lo que debo haber hecho. Por lo menos la conciencia me abandonó. No me acordé de nada más. Cuánto tiempo duró esto, no tengo ninguna forma posible de saberlo… quizás en tiempo de la tierra, muy poco.

Pero la siguiente vez que volví a mi conciencia parecía que yo misma me extraía a mí misma de un fino mar de plata… Estas son las únicas palabras que puedo usar para describir la experiencia.

Y la primera cara que vi fue el rostro sonriente de mi querida madre en religión — la madre Florence. Yo estaba tan abrumada que no podía hablar… Luego recuerdo que parecía entrar y salir del estado de conciencia… Pero ahora entiendo que estaba tendida en un porche abierto con una vista azul y plata frente a mi… Esto fue hermoso más allá de las palabras y calmante para mi espíritu. Los problemas, la ansiedad y todo sentido de pérdida disminuyeron; una gran sensación de paz me envolvió.

“Eso es todo”. Seguí asegurándome a mí misma, maravillada, “¡He hecho la transición!” Me di cuenta entonces que podía ver y oír como antes, pero ahora en una forma más intensa. Pensé in­mediatamente, “me pregunto si puedo abrirme paso. Debo contarle a Helen sobre esto…”

Más tarde, a medida que me acostumbré mejor a esta nueva conciencia, pude comulgar (no puedo explicar esto con ninguno de los términos anteriores), con la madre Florence y el padre Joseph. ¡Qué encantada estaba de reunirme con ellos! Y saber que el padre Joseph aún era la misma alma espléndida y sabia que había conocido en mis días en la Comunidad… Una vez más podría ayudarme mucho. Me dio confianza…

Me sentí como si fuera convaleciente… supongo que era debido a los efectos de mi última y dolorosa enfermedad…

Tuve el pensamiento de que un aura de tristeza me ­rodeaba. “Ellos van a quemar mi cuerpo” me dije a mí misma.

Inmediatamente me llenó un intenso deseo de estar otra vez con todos los amigos que había amado y me habían amado, en esta ceremonia solemne.

De una manera inexplicable y debido sin duda a mi intenso deseo, pude estar presente contigo en mi mente y mi con­sciencia, mientras continuaba aquí dentro de esta luz plateada. Me preguntaba si esto sería un viaje astral… Pero fue una experiencia maravillosa….

Los ‘vi’ a todos ustedes… Agradecí a los que habían viajado a Maidstone para asistir a estos últimos ritos. Glorifiqué las hermosas flores. Quise llorar con la mística in­terpretación de Richard acerca del cambio que me había separado (aunque sólo aparentemente) de todos ustedes. Yo anhelaba decir “gracias” a todos aquellos que hicieron tan cómodos mis últimos días en la tierra.  ‘Leo’ los pensamientos de Bertram Woods de que la Fraternidad estaba perdiendo una trabajadora incansable. Me sentí ‘elevada’ en mente y alma, sabiendo que era extrañada, porque había mucho afecto y porque Richard me despedía con esperanza y sin enfatizar que se había entristecido y angustiado, lo cual me habría causado tristeza.

A continuación, tan inexplicablemente como me había vuelto parte de estas escenas, todo esto se desvaneció. Estaba tendida aquí, en paz.

“Entonces, ¡esto es la muerte!” Recuerdo haber dicho a una de las hermanas que estaba a mi lado: “La vida separada por la densidad: ¡esto es todo!”

Me llenó de alegría. Sabía que ahora podía “alinearme” con el plano terrenal e incluso verlo, si el deseo es lo suficientemente fuerte como para aflojar la barrera entre tu mundo y el mío. La po­sibilidad descansaba en mí… Esta, me di cuenta, fue mi primera lección… Ahora yo vivía en un reino de pensamiento; y dicho poder de pensamiento, cuando se implementa correctamente, puede penetrar el plano denso que es el mundo de las vivencias humanas. No siento que realmente haya ido a un país lejano… Todavía podía mantenerme en contacto…

Con este bendito sentimiento de consuelo debo haber vuelto a la deriva, o deslizado a un estado de pasividad.

Mi siguiente experiencia vino con un pensamiento fuerte — Exeter!

Una vez más, estaba contigo en espíritu, en la inmensa Catedral donde la pequeña reunión para recordarme casi se perdía en el gran edificio vacío. Esta vez estaba menos emocional. Pude participar de una manera objetiva. Mi mente podía captar el orden del servicio… Me sentí humilde como nunca antes por la benevolencia de las almas que se reunieron en la capilla, por la plegaria tan bien pensada del Coronel Lester, por las formas constructivas del aura de la oración, así como por la fe ex­presada en dicho servicio Memorial.

Se trata de un cambio que todos harán (algunos muy pronto), recuerdo haber pensado y, la verdad será evidente. ¡Cómo anhelaba materializarme ante ustedes y demostrarles que no hay ninguna muerte!; pero estaba más allá de mi poder hacer eso…

Para el momento en que el servicio Memorial de Londres se celebró, yo había progresado suficientemente en este método de extensión de la consciencia para poder dar a conocer mi presencia a aquellos que podían abrir sus mentes a esta nueva dimensión del pensamiento. Sentí que ciertas personas presentes me vieron o eran conscientes de mi presencia con las hermanas. Para mí esto era elevador y reconfortante…

Me relajé en paz. La vida sigue para mí ahora en una escala más abundante y plena de la vida…

12 de diciembre

… aún estoy en el Hogar de Descanso, aunque ahora estoy ocupando una ‘cabaña’ sola. Es un lugar bonito y pacífico, con un jardín muy bonito.

Todavía pertenezco al Hogar, por supuesto, y vuelvo allí frecuentemente. He estado manteniendo largas conversaciones con la madre Florence y con las hermanas Hilda y Mary. Me explican esta nueva aventura. Porque esta es una aventura; así es como me siento en la nueva vida que estoy viviendo ahora. Es una aventura… probablemente no es permanente… porque nada es permanente, ¡incluso aquí! Pero es realmente estimulante y muy gratificante.

Esto puede ser descrito como un período de ‘extensión de la mente’.

¿Recuerdas cómo, en los últimos años, acostumbrábamos hablar y hablar, examinando puntos de experiencia, discutiendo y planificando el  trabajo futuro? Recuerdo que por lo general esto lo hacíamos los domingos por la mañana sobre el ‘horno de coque’ de nuestra antigua caldera. Pues bien, en ese entonces nos encontrábamos por fuera de la experiencia… mirando hacia el interior. Ahora el proceso se ha invertido. Estoy en el interior, mirando hacia el exterior.

Todavía tengo las mismas experiencias, los mismos problemas, las mismas esperanzas, incluso con mayores y más amplias aspiraciones para el trabajo; sólo que ahora los veo desde un ángulo completamente diferente y con una mayor comprensión.

Ahora estoy aprendiendo a comprender el significado de una gran parte de lo que me pasó. Lo veo como un Patrón en un segundo plano. En cierta manera estoy empezando a darme cuenta de los efectos de mis pensamientos y a ver los eventos que fueron puestos en marcha por estos mismos pensamientos e ideas.

De hecho se trata de un ejercicio muy aleccionador.

Cuando uno está en el cuerpo está muy limitado por el medio ambiente, las emociones, las dificultades, lo que hace muy difícil juzgar con precisión los resultados que posiblemente podrían derivarse de la planificación, y cuando tratamos de evaluar el resultado, a menudo estamos muy equivocados porque nosotros (nuestros pequeños yoes egoístas) estorban y desvían el Propósito.

Aquí vivimos mucho más en el ámbito de la mente. Mientras reflexionamos sobre una experiencia o un Propósito, la mente se extiende para ver todas las partes del problema. Esta es una experiencia nueva y no siempre excitante o agradable. Es más bien como una reacción en cadena; mucho más potente y real que la antigua asociación de ideas de la psicología de la tierra. Aquí, como uno piensa… uno es. Voy a tratar explicarlo más claramente.

No hay ninguna coacción, por supuesto, para revisar nuestra pasada vida en la tierra tan pronto uno llega y comienza la nueva vida aquí. Algunos se toman mucho tiempo para abordar el problema. Temen ver los efectos de los errores y fracasos. . . .

Algunos de nuestros pacientes aquí han quedado ‘atascados’. Y ahí es donde yo, que estoy en un proceso de este tipo de ‘psiquiatría’ mental y espiritual,  soy capaz de ayudarles. Es, en parte, la razón por la que he elegido permanecer aquí cierto tiempo. Me voy a quedar hasta que mi propio curso se haya aclarado (tanto el pasado y posible futuro) y hasta que haya podido rectificar los puntos de la cadena en los que he fracasado. Mis experiencias como maestra, religiosa, psicóloga y seria aspirante a la vida espiritual son de gran valor ahora. Tengo algunos antecedentes que puedo aprovechar y que podría (y a veces puede) ayudar a aquellos que son demasiado tímidos, o asustadizos o embargados de culpabilidad, para tratar de trabajar por sí mismos. Además, conoces el viejo dicho (eres una maestra), se aprende  enseñando. Eso estoy haciendo ahora.

La metodología aquí es interesante y estimulante. En algún lugar en las profundidades de mi mente surgen dos ‘anteproyectos’ en el primer plano de mi conciencia. Son tan claros que puedo (literalmente) sacarlos, materializarlos y estudiarlos. Uno es la Idea perfecta con la que mi espíritu entró valientemente en encarnación. La otra es la resultante de un Plan entendido sólo parcialmente… de hecho, mi vida como realmente se vivió.

 

Fue un shock para mí y una experiencia muy saludable, encontrar que estos dos planes diferían muchísimo. Y sin embargo, uno aprende mucho enfrentando los resultados. . . .

De cierta manera, los anteproyectos se asemejan a mapas, con lugares de colores, y parches de luz y oscuridad y una especie de sol brillante  para los puntos principales. En primer lugar, la mente analiza toda la comparación y coloca los anteproyectos uno al lado del otro. Este es el primer choque; una verdadera lección de humildad al encontrar que hicimos tan poco cuando habríamos podido haber hecho tanto; que te equivocaste tan a menudo, cuando estabas seguro de que tenías la razón.

Durante esta experiencia todo el ciclo de la vida se despliega ante ti en una serie caleidoscópica de imágenes. Durante esta crisis uno parece estar totalmente solo. Tuya es la sentencia. Permaneces ante tu propio tribunal. Tomas tus propias decisiones. Asumes tu propia culpa… Eres el acusado, el juez y el jurado.

 

Aquí es donde bastantes almas han quedado inmovilizadas en esta Casa de Descanso. Las imágenes de sus fotografías fueron demasiado agobiantes. Por eso tratamos de ayudarlos, pero sólo cuando en su interior desean corregir sus errores. Hasta que toman esa de­cisión, no sé lo que les pasa, pero creo que son prisioneros de sí mismos.

Inmediatamente quedan listos para enfrentarse a sí mismos y una vez más se guían hacia estos hogares bellos y apacibles. Aquí, las hermanas dedican su amor y pensamiento, su habilidad y ex­periencia, a ayudar a los ‘tambaleantes’.

 

La segunda etapa de esta recapitulación comienza cuando el alma se siente lo suficientemente fuerte y calmada para tomar la vida de la tierra, ronda por ronda (por así decirlo). A continuación, los planos se incorporan a la mente otra vez; sólo que esta vez el inicio se hace desde el momento de la salida del cuerpo. La mente funciona lentamente, ¡oh! tan lentamente, hacia atrás a través de las experiencias. (No estoy confesando a donde he llegado en este ejercicio!) Pero les diré que ahora parece que ya no estás solo.

 

‘Una persona’ está a tu lado. Ya sea tu propio Espíritu Superior o un Gran Asistente, todavía tengo que descubrirlo. Sólo ahora, a medida que meditas, reflexionas, repasas, clasificas y juzgas lo que hiciste Y POR QUÉ Y CUÁLES FUERON LOS RESULTADOS (buenos o malos) eres gloriosamente consciente de este gran Ser que está a tu lado, dando fuerza, paz, tranquilidad y ayudando con una crítica constructiva. Se trata de una experiencia maravillosa, aunque a veces angustiante. Pero trae limpieza y nuevas esperanzas.

Muchos de los que están aquí han quedado ‘atascados’ en su primera imagen. Por lo que nosotras (las hermanas aquí en el hogar) intentamos conectar con los grandes seres y traer ayuda y fuerza al nivel de los tambaleantes. La madre Florence es maravillosa en esto. Ella tiene una técnica real y esta técnica es lo que intento, no precisamente copiar, sino adaptar a mis métodos particulares de trabajo.

Debo hablarles de mi jardín. Es muy bonito. Todavía hago jardinería !Oh, no de la misma manera que cuando solías mirarme arrodillada arañando el suelo, y te decías a ti misma: “allá está otra vez; no debería hacerlo!” No, todavía me arrodillo, pero de una manera diferente y no araño el suelo! (Tiene un doble significado! . . .)

Hay un pequeño lugar en mi jardín que es brillante, con flores de color dorado. ¿Recuerdas las escholtzias amarillas que solían llamear a la orilla de mi jardín en Addington?… Bien, tengo un rincón de flores (no escholtzias), pero de la misma clase, doradas y brillantes. Por lo menos, no siempre ‘resplandecen’. Tengo que mantenerlas brillantes ‘cultivándolas’. Es decir, vierto Luz y Amor en ellas y sobre ellas, casi de la misma manera a como se suministra agua y abono en ellas; y ellas responden creciendo profusa y gloriosamente doradas.

¿Te acuerdas del Lugar Secreto de nuestras meditaciones? Llamo a este lugar dorado mi Jardín Secreto y algunos de los pacientes (los que están tratando de despegar en su primer ejercicio de recapitulación) vienen a visitarme. Hablamos y, a continuación, yo los guio a mi jardín de oro, y allí se recuestan y se relajan sintonizando los pensamientos más elevados de los Grandes Seres… Me emociono cuando veo algunos de los resultados.

Había un hombre de los barrios que fue brutal y amargó a su esposa y a su familia. Ahora él está atascado. Pasó un largo período, hablando en términos de tu tiempo en la tierra (aunque no hay tiempo como tal aquí), desde su paso a esta vida, atado a los lugares y a las personas donde ejerció su crueldad y su amargura.

Ahora que está tratando de avanzar, está aquí. Pero el carrete de la película de su vida le horroriza; y se ha vuelto completamente inmóvil. Me visita y hablamos y hablamos (igual como hacía con algunos de los presos de la cárcel de Maidstone). En la última visita lo introduje en mi jardín secreto. Comenzó a relajarse. He podido Verlo. Parte del aura aprisionadora de miedo y remordimiento comenzó a desvanecerse. Estuvo allí en medio de esa luz dorada durante un tiempo muy largo y sonrió al salir. Fue la primera señal de luminosidad que he visto en él. Dijo: “¡Oh, hermana, me siento mucho mejor. ¿Puedo volver a su jardín?”

Ya ves cómo se hace este trabajo!

Me ayuda y ayuda a otros. Debido a que este plano está sólo unos pocos escalones más alto que el plano de la tierra, existen las mismas condiciones, hospitales, al igual que sus civilizaciones y cárceles, sólo que aquí las construye uno mismo.

Volveremos a hablar. Salud.

 

l8 de Diciembre

No, no quería dejar la vida terrenal. Sentí que mi trabajo no había terminado. Intenté arduamente ignorar el deterioro de mi cuerpo y oré por permanecer durante algunos años más para cumplir con los planes de difusión de esos conocimientos que había logrado, entre otras cosas.

Pero ahora estoy contenta.

Una vez más, he estado estudiando los anteproyectos de estos últimos años a la luz de este nuevo conocimiento con el que estoy aprendiendo a revisar el pasado. Este nuevo ángulo de enfoque, con una comprensión más profunda, ha sido fomentado en mi mente (todavía tengo una mente: ¡gracias a Dios!), en parte por esta nueva libertad de las demandas del cuerpo y de las emociones y de la presión de los demás sobre mi voluntad; pero en parte debido a los consejos sabios de la querida madre Florence, de mis hermanas y del padre Joseph. A veces tenemos una ‘Conferencia de mesa redonda’ aquí (como una reunión de Consejo) y expongo todas las preguntas que me inquietan a las mentes más sabias que la mía. Siempre recibo respuestas que dan una explicación completa, a pesar de que a veces tengo que racionalizar los significados de acuerdo con mi propia concepción particular.

Se trata de un proceso lento. Avanzo lentamente. Pero, sabes que yo tenía ese tipo de mente que necesitaba leer y leer, y buscar y buscar, y absorber y absorber; y aun así, racionalizar los conocimientos adquiridos para mi propia satisfacción.

Créeme, no ‘salí’ de la comunidad en la que profesé hasta haber cernido y digerido las pruebas para los estratos más profundos de las necesidades psíquicas y espirituales. Me tomó meses de estudio, lectura y meditación tomar la decisión de dar un paso tan drástico. Ahora, mirando hacia atrás, veo el patrón claramente. No lo lamento. Aquí todo se comprende y juzga sobre una base más amplia. Esto ya no es una estrecha comunidad confesional. Este es un servicio amplio y dispuesto… y todo se entiende y se ve con compasión.

Ahora soy exactamente la misma persona. Todavía tengo que repasar una y otra vez en mi mente las posibilidades que tuve cuando estaba en la tierra, los fallos y errores que cometí, a la luz de este nuevo enfoque. Todavía me rehúso mucho a admitir qué fue, quizás, reprobable, y qué pudo haberse gestionado sin mi torpeza humana…

Pero aquí uno no pierde el esfuerzo lamentando ciegamente. Hay demasiado para aprender de manera positiva y aplicar a los avances en el futuro. Y siempre hay almas con problemas mucho peores de quienes se pueden extraer lecciones.

Hablo de los pacientes aquí.

He dicho que teníamos todos los grados y clases en el Hogar: analfabetos, sin educación, educados y cultivados, tal como tenía que enseñar cuando trabajé como Organizadora de Tutores en el experimento de la cárcel de Maidstone. Sólo que eran los prisioneros del estado; separados de sus semejantes por la norma y el poder. Aquí no se retiene a nadie contra su voluntad o deseo. En su mayor parte, los pacientes son lo bastante felices y quisieran permanecer en esta seguridad temporal. No pueden avanzar hasta que (literalmente) hayan visto la luz, o al menos tanta Luz como puedan asimilar en sus etapas actuales…

Hay un médico aquí. Ha estado con las hermanas durante algún tiempo; un hombre brillante pero, por desgracia, era un adicto a las drogas. (Hablaré de él más adelante).

En general, hay todo tipo de habitantes aquí; algunos avanzados de muchas maneras, que literalmente ‘pasan por’ las Esferas.

Tal vez te interesará mi contacto más reciente. (¡Apenas puedo llamarle un alumno, porque en la tierra fue un científico distinguido!) Este hombre hacia poco que había

 

llamarlo un alumno, ya que en la tierra fue un distinguido científico!) No hace mucho tiempo que este hombre llegó aquí, procedente de otra esfera, y la madre Florence sugirió que habláramos. Tiene una mente muy refinada, exacta y lógica, como corresponde a un científico, por supuesto. Hablar con él es una emoción mental para mí. Pero en la tierra fue un completo agnóstico… incluso ateo; aunque me dice que siempre sus investigaciones volvían al punto de que debía haber un factor X que estaba más allá de la concepción del hombre, el perfecto Factor Creativo, una Mente Suprema. Pero en todo su trabajo no permitía que esto pudiera ser un signo de que la Vida fuera una cuestión de conciencia progresiva. De hecho, aunque me ha explicado el patrón y la energía maravillosa inherente a cada átomo de materia y ha admitido que cada átomo tiene cierto grado de conciencia, sin embargo nunca aplicó esto al hombre mismo en relación con la posibilidad de supervivencia. Su tesis fue que esa conciencia era inherente a las partículas de materia y permanecía como tal para el tipo variable de trabajo para el que se agrupaban estos átomos. Su teoría era (y es) que la agrupación de los átomos y las células fija su efecto. Su rotación a ciertos rangos de vibración determina la densidad. Por lo tanto, cambiando los patrones y variando las vibraciones el hombre podría producir diferentes resultados. Y eso era lo que estaba haciendo; explorando las posibilidades del cambio de los patrones y produciendo tipos más finos (o menos densos) de materia.

Esto, por supuesto, es exactamente lo que significa progreso para la vida en la tierra, iluminar las partículas de materia para una densidad menor.

Sólo que ahora hemos hablado y acordamos que este factor X es real y eternamente la Luz de la Fuerza Creativa; y llegamos a la emocionante conclusión de que el intento de los científicos para modificar la tasa vibratoria de la materia atómica es lo mismo que toda la enseñanza eterna de la Luz compenetrando la densidad de la inmersión del hombre en la materia. Si el hombre pudiera tener en cuenta la Luz Divina (que, cuando se está fuera de la prisión del cuerpo podemos captar como la Vida Permanente), tendría el poder para transformar esas partículas en una vibración más fina. La dificultad es que, cuando estamos bombardeados por la conciencia de las vibraciones más densas de nuestros cuerpos, y la llamada materia del mundo material, la Luz Eterna es atenuada y a veces se extingue por completo.

La discusión con este hombre ha sido una experiencia maravillosa. Ahora él ve que la conciencia es el Factor X en expansión, que avanza volviéndose más fuerte y capacitada para iluminar la materia, y que ante él se encuentra una gloriosa concepción de un Universo cada vez más iluminado y por lo tanto, una materia más iluminada con la cual puede experimentar.

Ahora está absorto en la maravilla, no sólo porque él mismo es una unidad de conciencia, sino también debido a su transición del cuerpo, el patrón de su propia tasa de energía ha cambiado, se ha vuelto menos denso, por lo que ahora es capaz de trabajar con una mayor intensidad, utilizando un campo más amplio de fuerza magnética.

¡Cuánto he aprendido de él!

Aquí estamos dos de nosotros aportando; él con su gran conocimiento de las reacciones atómicas de la materia y yo, con mi inherente convicción de que el Espíritu es la Luz (el Factor X), que es el foco, el poder y motivo de y para todo.

Puedes entender cuán emocionante y excitante es todo esto.

Mi amigo (lo llamaré Sr. M.) no estará aquí en esta Casa mucho tiempo… (Podría decir “lamentablemente” porque voy a extrañar nuestras sesiones). Se irá para unirse a un grupo de científicos que trabajan en los Planos Superiores. Pero dice que hará contacto conmigo, aunque yo haya elegido permanecer aquí por un tiempo. Y, por supuesto, contamos aquí con la telepatía mental para enviarnos  ideas.

Mucho ha disfrutado la paz de mi jardín mientras atravesaba la purgación de su mente concreta, y hemos tenido emocionantes experimentos con la meditación y también con trans­misión de luz a mis plantas y flores, pudiendo observar los resultados inmediatamente.

“Ahí está tu Factor X”, le dije una vez, con mi antiguo entusiasmo. “¡Mira cómo la Luz del Amor y la Belleza ha transformado las flores en las brillantes flores que son ahora!”

“Sí”, dijo con su característica pequeña sacudida de la cabeza que siempre hacía cuando tabulaba un resultado. “Sí. ¡Si sólo nos hubiéramos dado cuenta de comprender esa Causa y Efecto cuando estábamos en la tierra!”.

“Pero lo haremos”. Me sentí repentinamente iluminada. “Sus investigaciones en el siguiente plano podrán ayudar a que los habitantes de la tierra sepan”.

“¿Quieres decir, por telepatía?”

“Por telepatía”, asentí.

¡Y aquí ya estoy llegando a ti en la tierra con esto!

Pero esto es sólo una muestra de lo que él y los científicos a los que está a punto de unirse, serán capaces de transmitir a través de las mentes avanzadas que están ahora entrando en Encarnación en el plano de la tierra para la próxima Era.

Este trabajo aquí es emocionante y satisface al alma. Me doy cuenta de cuán bendecida soy al poder contactar mentes tan avanzadas, y poder transmitir mis experiencias y aventuras para que aquellos que están en la tierra lean, y puedan anticipar con gozo espiritual la plenitud de la Vida por venir.

Como una hora más tarde

Me he dado cuenta de que todo esto ha pasado por tu mente, y aquí está la respuesta parcial a las preguntas que te has estado formulando.

Dije al Sr. M., después de un discurso fascinante sobre protones y electrones, puntos de bombardeo y patrones raciales, etc., “así que ahora verá que la conciencia va en una espiral ascendente y avanza… incluso la suya. ¿Cómo se siente al respecto ahora?”

Él sonrió. “Siempre acepto los hechos”, dijo “y esto es un hecho, ¿no? Creo. Razono. Aprendo… de hecho, todavía soy. Uno no puede discutir los hechos…”

“Algunas personas llaman a la vida en la tierra una gran ilusión”, persis­tí. “¡Esto también podría ser una ilusión!”

Él sacudió su cabeza.

“No puedo aceptar que la tierra fuera una ilusión. Estuve allí, y era suficientemente sólida para nuestros sentidos. Sin duda era el resultado de una tasa concreta de vibración. Así que si quiere decir que este tipo de vibra­ción era sólo la percepción de la sustancia por el estado de conciencia de nuestra mente cerebral, lo acepto. Quizás una proyección de nuestras mentes limitadas, pero no una ilusión. Hemos creado nuestros medio ambientes…”

“¿Qué los ha creado?”, pregunté.

“El pensamiento”.

“¿Y su Factor X?”

“Aún es pensamiento, Hermana. Pero de diferente vibración y densidad”.

“Por lo que utilizando más Factor X, ¿se obtendrá una tasa más rápida de vibración?”

“Y un tipo más fino de creación mental”.

Sacudió la cabeza con su modo característico.

“¡Por supuesto! Ahora lo entiendo desde su ángulo. Más Luz. Una concepción más amplia.    Hemos tenido toda esa Luz todo el tiempo… y tan pocos de nosotros lo sabíamos.

“Las iglesias y las religiones del mundo lo sabían”, protesté.

“Tal vez. Pero yo era un científico. Estaban construyendo hasta una teoría que nadie había probado”.

“¿Y ahora?”

“Ahora he demostrado una cosa… Yo, como mente y con un cuerpo más ligero sobrevivo”.

“Pero usted ha demostrado, parcialmente, la característica del Factor X”.

Él asintió otra vez.

“No lo he demostrado… aún, hermana. He visto que parece funcionar en nuestros experimentos. Pero creo que estoy en el comienzo de una búsqueda muy emocionante, y no al final de todas mis investigaciones que esperaba. Y eso es suficiente por el momento…”

¿Puedes ver cómo funciona esta experiencia purgatorial? No cambiamos fundamentalmente. Pero poco a poco, nos alejamos de las ideas y limitaciones de la tierra y avanzamos hacia una mayor Luz y Sabiduría.

1º. de enero de 1966

Dije que te relataría mis experiencias con, y la historia de, este brillante cirujano que está aquí con nosotros y que, en su vida, cayó en el consumo de drogas hasta convertirse en una adicción. Este hombre tiene una mente brillante. En la tierra fue reconocido por la habilidad de sus manos y cerebro en ciertas operaciones físicas. (No te diré sobre qué parte del cuerpo humano hizo su estudio especial, ya que podría revelar su identidad. Y aquí conservamos tanto anonimato de nuestra vida física como sea posible.) Su habilidad fue una leyenda en algunos círculos médicos. Pero se convirtió en un drogadicto, poco fiable y seguro. Su salud se deterioró y aquí está con nosotros en la nueva Vida.

Es un hombre de aspecto llamativo, por ahora está recobrando el entusiasmo y la dedicación de su juventud, y en consecuencia su cuerpo se ha moldeado a sí mismo con toda la fuerza y vigor de un joven. Tiene ojos hundidos y una cabeza fina (¡leonina dirías en tus términos astrológicos!) y dedos largos y sensibles. Haber visto esas manos y dedos manipulando escalpelos debe haber sido una experiencia maravillosa y conmovedora.

Pero ahora cuento su historia, como me la dijo:

“Todo comenzó con un asunto lamentable que surgió en un determinado período de mi vida… a principios de los cuarenta. Había tenido problemas privados y me enamoré de una mujer muy bella pero desalmada, que pretendía romper mi vida familiar— ¡y lo logró!

“Durante ese período de malestar y turbulencia emocional tuve la terrible desgracia de perder a un paciente durante una opera­ción. Para ser absolutamente honesto (y no puede ser de otro modo aquí) el bisturí se deslizó y cortó una vena. La operación tuvo que ser suspendida mientras este problema era atendido y el corazón del paciente falló. En los círculos laicos esto fue considerado como un accidente desafortunado; en los círculos médicos mis colegas me aseguraron que de todos modos el corazón del hombre muerto nunca habría soportado la duración y la gravedad de la operación.

“Pero yo sabía algo más. No había estado en mi estado ‘real’, en el que realizaba todas mis operaciones…

“Desde que era joven siempre supe que había un ‘cirujano’ dentro de mí… no era yo, sino alguien omnisciente y perfecto que, cuando me situaba a un lado y Lo dejaba actuar, realizaba milagros de cirugía a través de mi cerebro y mis manos. Yo había asumido la práctica de guardar silencio y estar solo durante un rato en los días en que se requería esa habilidad en el curso de mi trabajo, a fin de contactar con Él. Nunca fui un hombre religioso. No creo que lo consideré como Dios o Cristo. Pero Él era la fuerza y la habilidad de mis manos. Era la inspiración que guiaba y regía mi cerebro. Estaba perfectamente seguro de eso, aunque nunca hablé de ello a los demás. Sin Él y Su juicio, habilidad y serenidad, yo era nada. Y cuando terminaba cada operación iba a lavarme, y solía sentirme físicamente enfermo ante la po­sibilidad de que, un día, podría perder el contacto con Él… Recuerdo que siempre dije ‘gracias’ después de cada sesión realizada en el quirófano.

“Pero en este día especial cuando ocurrió el accidente, había llegado al hospital después de una disputa emocional con la mujer que pensé que amaba. No hubo ningún tiempo de silencio, o para el recuerdo de mi ‘Cirujano Celeste’, si puedo llamarlo así. Estaba en una agitación emocional.

“Después de que el paciente murió y fue retirado, fui a la oficina de la hermana y me desplomé. No importaba lo que dijeran, yo sabía. Había perdido contacto con mi Ser Interior. Estaba desolado.

“Recuerdo que las autoridades del hospital insistieron en que tomara unas vacaciones. Fui a Sicilia durante tres semanas, volviendo con la mente calmada y la esperanza renovada.

“Pero de nuevo en la prisa y la tensión de la vida de un cirujano, algo nuevo se había gestado en mi mente. Me volví temeroso. Me torturaba a mi mismo por que quizás el Cirujano Interior no estaría allí para orientarme y ayudarme. Me convertí en un alma desgarrada, torturada, aterrorizada y casi impotente por el miedo y el temor de que lo que había ocurrido una vez podría ocurrir de nuevo… ya ve, hermana, no tenía conocimiento ni experiencia para ‘sintonizarme’ y llegar a ese gran Espíritu Interno, como ahora se me está enseñando. Si me hubiera dado cuenta entonces que Él está (como Cristo nos instruyó) siempre dispuesto para ser contactado, podría haber tenido la fuerza para continuar sin crear el embrollo que hice de mi vida. . .

“Pero reanudando el relato, pude ver (y otros me advirtieron) que iba hacia una crisis nerviosa. Empecé a tomar medicamentos para dormir, para anular las aterradoras largas horas de la noche cuando el temor hace presa del cerebro. Y, a continuación, se me presentó una operación similar. He aprendido, la vida siempre es así, la cuerda de nuestro carácter tiene que probarse en su parte más débil.

“Cuando examiné al hombre que se convertiría en mi paciente, el conocimiento fue como una descarga eléctrica a través de mí. Se trataba de una réplica exacta de la operación que había sido tan desastrosa sólo seis meses antes, un corte muy especializado, muy delicado, de tejido enfermo de una de las partes más vitales del cuerpo humano.

“Me desmoroné completamente. Para evitar un montón de explicaciones dolorosas, tomé un fármaco que sabía que aclararía mi cerebro y adormecería los persistentes y molestos temores a los que había sucumbido.

“Funcionó. Estaba tranquilo y eficiente. Pensé que había contactado con el Cirujano. La operación fue totalmente exitosa.

“Pero ese iba a ser mi talón de Aquiles. Comencé a confiar en el efecto de la droga. Parecía separar a mi yo personal de todos sus temores al fracaso e insuficiencia, de modo que el Ser Interno volvió a ser el Cirujano como antes. Caí cada vez más en ese pantano de tranquilidad. Me hundí cada vez más profundamente hasta que ya no podía funcionar sin la droga.

“Esa fue mi debilidad. Sólo que ahora tenía la tortura adicional de darme cuenta de esa debilidad. De saber que la fuerza me había dejado. Era cada vez más adicto a esta ‘forma externa’ de estimulación para calmar el yo personal y, Dios me ayude, no me atrevía a renunciar por el temor de quedar completamente solo.

“Continué así durante casi diez años. Ah, sí, había realizado algunas operaciones notables. Es verdad. Pero fueron los triunfos del Cirujano Interior, no míos. Me estaba volviendo el pobre cascarón de un hombre, y sin medicamentos, ni mi cerebro ni mi cuerpo me obedecían. Si hay infierno en la tierra, era eso. Progresivamente me convertí en un esclavo de las drogas (ahora más de una) que estaba tomando. Mi mente estaba en agonía; mi cuerpo atacado por la enfermedad y mi alma perdida, sola y asustada.

“Usted sabe el resto, hermana. Mi mente se quebró. Se me certificó como mentalmente perturbado, ubicado en un sanatorio y allí, al fin, fui liberado del cuerpo enfermo y de las ilusiones del cerebro terrenal.

“¿Y ahora?…” [Habla Frances]

Me conmovió mucho su historia, y a todos. Ha tenido largas conversaciones con la madre Florence, con el estimado padre Joseph, y se ha sentado en meditación silenciosa conmigo, aquí en mi jardín dorado.

Pero ahora debo contarte la maravillosa experiencia que lo ha liberado del juicio equivocado, la culpa y el remordimiento. Me permitieron participar en esta experiencia. . .

Con la madre Florence y la hermana Hilda fui al quirófano, como lo llamamos aquí. (Por supuesto, esto no tiene la misma connotación que en la tierra.) El Doctor X ya estaba allí al cuidado del padre Joseph. El “salón” si se le puede llamar así, es un rectángulo largo con un techo abovedado que da la impresión de espacio ilimitado. Nos sentamos frente a una vista de azulejos que parecían brillar. No hay ningún muro, sólo un espacio azul profundo cerú­leo. Me pareció oir cantar, aunque no hay ningún órgano o coro, pero había una tenue música de las esferas que es bastante indescriptible; tan suave que nuestro espíritu se eleva flotando y participando en el sonido.

De repente, sin preámbulo, esta vista azul se rompió y se convirtió en una pantalla de cine o televisión. Comenzaron a surgir imágenes en ella. No estaban superpuestas como en un cine, pero parecían ‘crecer dentro’ desde el mismo éter. Estas imágenes parecían formarse por sí solas.

Mostraban los momentos de tensión, momentos de triunfo, momentos de fracaso en la vida en la tierra del Doctor X. Vimos a los pacientes; lo vimos en su consulta; lo seguimos al quirófano y fuimos testigos de sus operaciones, y mientras mirábamos, éramos conscientes (y él también) de la gran Luz que lo envolvía cuando trabajaba.

¡Luz! ¡Cuánto estoy aprendiendo del significado de esa palabra aquí! Cuán profundamente estoy empezando a darme cuenta de la profundidad de las palabras ‘la luz que ilumina a cada hombre que viene al mundo’. ¡Cuán miserable es nuestra concepción y comprensión de esa luz!… Pero hablaremos más de esto cuando haya aprendido y experimentado más.

Las imágenes en la “pantalla” continuaron y continuaron. Nos llevaron a las casas, vidas y familias de aquellos a quienes el médico les había realizado sus operaciones exitosas. Vimos el beneficio a la humanidad, las curaciones, la reanudación de una vida feliz y útil como resultado de la habilidad de este hombre. Incluso cuando estaba trabajando bajo la influencia de las drogas (como él dijo) se nos permitió ver los resultados de lo que él había logrado.

Estuve más que conmovida; me sentí llena de compasión y de una nueva comprensión. Aquí teníamos un hombre ante el tribunal de su propio juicio, y en la balanza aparecía el equilibrio de sus acciones y los efectos resultantes de su servicio. Y cuando se nos mostró la habilidad y el éxito con los que traía salud y fuerza a un gran músico, parecía casi equilibrarse la balanza. Ese músico (ahora en las Salas de Música de las Esferas) fue habilitado a seguir adelante y dejar el mundo más rico y más exaltado de sus actuaciones, para agregar su cuota a la belleza que penetra el materialismo del pensamiento de la tierra, para aclarar, con sonido glorioso, esa oscuridad en la que se hunden los hombres, y elevar sus espíritus en gratitud al creador.

A medida que la película de su vida se desplegó ante nosotros, el médico vio (aunque él apenas podía dar crédito) que en verdad él había hecho su parte. Él había seguido su patrón, cumplió su anteproyecto, a pesar de que lo había manchado con su mal comportamiento.

¡Al final vio! Entendió.

Su culpa había sido una debilidad en el contacto del alma con la personalidad que él había permitido que se ampliara hasta amenazar con romperse completamente. Pero había sido liberado antes de que ocurriera. Su fracaso fue su negativa a ahondar en ese Ser Interno que él conocía; contactarLo deliberada y reverentemente en momentos diferentes a cuando necesitaba la habilidad del ‘Cirujano Celeste’. La Luz había estado dentro de él y a su alrededor y él no comprendió…

Si dijera que hubo lágrimas en sus ojos cuando terminó la revelación, tendría parte de razón. Hubo lágrimas en su alma; lágrimas por las oportunidades perdidas. Pero también lágrimas de alivio.

De hecho, estoy aprendiendo que no debemos juzgar desde nuestra comprensión tan parcial. Este hombre, fracasado como parecía, había logrado mucho. Había sido un canal ‘de la Luz’ a pesar de que había intentado ignorar las consecuencias de esto e incluso, a pesar del hecho de que su personalidad se había hundido en un pantano de ilu­siones.

El Doctor X es un alma con una dedicada habilidad. Él irá hacia la Luz mayor, tal vez para comprender a su ‘Cirujano Celestial’ más completa, plena e íntimamente y para unirse con Él en un futuro servicio.

No juzgues. . . si no juzgas con justicia.

Pero ¿cómo podemos aprender a entender, no sólo a las personas, sino más bien el gran Plan y Patrón para cada uno de nosotros y para la humanidad? Como se me ha permitido presenciar y ayudar a las almas que se reúnen aquí por un tiempo, adquiero conocimiento y una comprensión muy parcial de ese Plan, y esto produce en mí una profunda humildad, junto con una reverencia por la maravilla del Pensamiento Creativo Divino.

Volvimos tranquilamente a nuestras obligaciones dejando al Doctor X bajo el competente cuidado del padre Joseph.

Casi podría haber sido un servicio de Navidad, como en la tierra, porque realmente un nuevo niño nació entre los que participaban de la ceremonia. Una nueva compasión y comprensión nació en mí. . . y una nueva fuerza en el Doctor X.

A medida que nuestra conciencia se expande, dejamos penetrar más Luz. Así que ahora realmente puedo decir, con una comprensión más profunda: “Que la Luz de­scienda a la Tierra”

 

3 de enero: el sueño

[H.G.]

Dos noches después de escribir el último guión, soñé con Frances.

El sueño fue extrañamente atormentado, aunque vago e indefinido, por lo que, cuando desperté a la conciencia humana, sabía lo que había ocurrido, pero los detalles fueron borrosos.

Había estado en un jardín que parecía estar en lo alto de una colina. Lo extraño del jardín fue que parecía ‘grabado’ en mi mente, como una pintura China, con un re­serva en la línea, tan característica de este arte. Recuerdo que había un solo árbol de manzano bifurcado en un lado del jardín, pero eso era todo… excepto una impresión de espacio y vista. Pero el hecho de que todo estaba bañado en una luz dorada suave permaneció persistentemente conmigo. Sabía que Frances estaba allí conmigo y parecía ligera e insustancial, pero hablábamos. Cuando me desperté no pude recordar nada de la conversación, excepto lo que se refería a las palabras finales: “Continuaré desde allí”, que recuerdo haber dicho.

Pero lo que pretendía transmitir a mi mente consciente no lo puedo formular. (Sin embargo, estoy muy segura de que mi Yo Real sabe y cumplirá la promesa.)

3 de enero

[Frances reanuda ]

El Doctor X y yo nos hemos convertido en grandes amigos. Tenemos largas conversaciones sobre todo tipo de temas. Estamos seguros de que hemos tenido vínculos en vidas anteriores. Sí. Él acepta la re­encarnación. Dice que, en su trabajo médico, había conocido cuán maravillosa era la naturaleza en su precisión, recapitulación y aplicación; que la vida misma debe ser una serie. Confiesa que la convicción de que había fallado en esta ronda lo atormentó los últimos años de su tiempo en la tierra.

Ahora, como puedes entender y apreciar, tiene ganas de seguir. Desea aprender, ser fuerte, absorber Luz y, luego, volver a la tierra con su innata habilidad, pero con un vínculo más fuerte y memoria del Espíritu y una verdadera unificación con su alma. Es una gran alma. Lo encuentro espléndido y estimulante. Es el tipo de personalidad que, si lo hubiera encontrado cuando era una mujer joven, me habría intrigado. Tuvo la realización de su Ser Interior. ¡Él Sabía! Pero ahora, se queja cada vez que se lo digo, porque siente que su fracaso fue mayor que el pecado de la ignorancia; no fue lo suficientemente fuerte como para mantener el contacto del que era consciente. Para mí, este es un punto interesante. Es una vieja alma, un ego avanzado, y sabía.

Muchas personas no tienen ni siquiera ese consuelo de saber sobre el Poder Interno, pero él no pudo, en su pequeño yo, mantener el contacto. ¿Qué técnica podría haberle ayudado a mantenerlo y fortalecerlo?

La respuesta es esa técnica y método que ha sido conocido por unos pocos durante siglos; la técnica de comunión con lo divino; de la utilización de un acto de voluntad para cerrarse a las ilusiones de la tierra y abrir el canal a la Fuente Divina, a la luz del saber consciente.

Traté, en mi pequeña medida y posiblemente en forma poco convincente, de enseñar en la tierra el valor de los períodos de meditación cuando la personalidad gravita hacia la luz del alma y el espíritu. Fracasé muchas veces, porque de alguna manera no pude superar mis propias barreras personales. Aquí estoy aprendiendo mucho más. Hablaré de la meditación y de la contemplación más adelante, y de los métodos característicos de aquí. También sobre (como estoy empezando a entender) la forma real en que actúan estas técnicas. No hay nada vago o indefinido, te lo aseguro. Es, como habría dicho el Sr. M., un proceso completamente científico.

Ahora continúo.

Fui con el Doctor X a visitar algunos de sus contemporáneos y amigos en otra parte de esta nueva vida. Supongo que esta parte se llamará los Planos superiores. No lo puedo decir con certeza. De todas formas, nos encontramos dentro de un ‘círculo médico’ de almas. Había muchas almas e irradiaban una concentración alegre que cautiva. Pronto nos encontramos separados en grupos charlando con entusiasmo. Uno de los que estaban  allí había sido un gran médico, un médico apreciado cuando estaba en la tierra; un alma cuyo semblante era bello, más allá de cualquier descripción mía. Irradiaba belleza y amor espiritual. Parecía ser el líder de este grupo. Habló con el Doctor X y yo estuve a su lado, así que la elevación de pensamiento y la inspiración me hicieron sentir casi exaltada. Pero sabía que no podía soportar la alta frecuencia de su vibra­ción por mucho tiempo. Este líder dijo que pronto tendría el placer de dar la bienvenida al Doctor de X a su grupo personal. Estaba muy emocionada por mi nuevo (aunque antiguo) amigo. ¡Estaba tan contenta por él! Sentí que fue un momento de supremo logro.

Entonces nos reunimos con el músico cuya vida en la tierra había podido prolongar el Doctor X por su habilidad médica y quirúrgica. El músico prometió llevarnos a las Salas de Música. No era en absoluto la idea que yo tenía de lo que un músico debe ser… era alegre y se burlaba del Doctor X.

“¿Entonces ha traído su enfermera?” preguntó. (Todavía visto de hábito).

“No es mi enfermera”, respondió el doctor, “es mi maestra. La Hermana y yo hemos discutido muchos problemas y acertijos juntos”. “¿Va a salir de allí pronto?” preguntó el músico. “No antes de que haya calificado más de once”, dije, sin darme cuenta de lo que estaba diciendo. Luego quise salir, sintiendo que había metido la pata. Pero lo tomaron con buen talante.

“La Hermana tiene toda la razón” dijo el Doctor X, “y si esta es la labor de la Escuela junior entonces espero, con gran entusiasmo, a las clases superiores”.

Fue mi experiencia más maravillosa en este nuevo aspecto de la vida. Me sentía llena de Luz… Es la única forma en que puedo ex­presarlo. Pero ninguno de nosotros podría mantener esta gran intensidad de vibración por mucho tiempo. Nos sentíamos (por así decirlo) utilizados  por esta Alta Frecuencia, de modo que tuve la ex­periencia de una extraña disminución. Y, a continuación, estábamos ambos de vuelta en mi jardín y la hermana Hilda estaba allí para decirnos que había surgido en el hogar un caso de urgencia.

Pero ambos habíamos saboreado la belleza de las más Altas Esferas y de la comunión con las almas avanzadas… Sentí como si estuviera brillando. La Luz se quedó conmigo. Se trata de la Vida… la Vida más abundante.

 

El mismo día 3 de enero — más tarde

La Hermana Hilda ya regresó a la Casa. La madre Florence nos esperaba. Nos llevó aparte y nos dijo que un nuevo y muy difícil paciente había llegado. Discretamente nos contó los hechos sobre este recién llegado.

El hombre había sido un dirigente Nazi bien conocido y muy poderoso durante la última guerra. Después de la caída de Alemania se había suicidado. (No puedo dar su nombre, pero no es Hitler). Desde ese tiempo había “morado en las sombras”. La madre Florence explicó que había estado vagando por los lugares más bajos. Sin duda te referirías a este lugar oscuro como el ‘bajo astral’. En cualquier caso, durante veinte años de la tierra, había sido prisionero de su propio mal.

Ahora había sido rescatado. Era consciente de su terrible crueldad y estaba lleno de remordimiento. La Madre Florence nos advirtió que necesitaba ayuda, atención, comprensión y cuidados muy especiales. También que podríamos tener un choque porque su apariencia, por lo que entendí, era una vista que yo nunca había tenido.

La Madre también nos aconsejó proyectar ‘una red de protección’ que nos rodeara y mantenernos firmemente en la Luz.

Estaba aprensiva mientras íbamos hacia una sala separada en el extremo de la Casa, pero no preparada para la vista que encontramos.

La sala estaba oscura y sombría, muy diferente de nuestras habituales habitaciones iluminadas y soleadas. Un manto de luz mortecina parecía flotar sobre ella. Sólo lentamente se hizo evidente para nosotros que algo reposaba en la cama. Retiré rápidamente la vista. El cuerpo de la pobre criatura parecía estar cubierto de llagas y cicatrices; tenía los ojos cerrados.

“Piensa que es ciego” susurró la madre Florence. “Por supuesto que no lo es. Pero la Luz aquí todavía es demasiado brillante y penetrante para él y él clama que le ha cegado”.

El hombre era un espectáculo patético y terrible. Cuando miré a un lado, nuevamente tomé conciencia de que el padre Joseph estaba sentado en la cabecera de la cama detrás del paciente.

“Ahora”, escuché al padre Joseph decir, aunque no había ningún sonido aparente en la sala. “Esta pobre y desafortunada criatura  necesita toda nuestra atención y compasión. Él ha llegado a nosotros para ser curado y capacitarse para enfrentarse a sí mismo y juzgar sus actos cuando despierte de su terrible calvario de oscuridad. Concentremos nuestros pensamientos y bendiciones sobre él. Sintamos una suave y curativa Luz y Fuerza divina fluyendo con la máxima dulzura y delicadeza desde nuestras almas a la suya.  Pidamos que la Luz pueda entrar en este lugar; que pueda tocarlo, reconfortarlo y darle un dulce sueño…”

Miré rápidamente a mi alrededor. Estábamos el padre Joseph, la madre Florence, la hermana Hilda, la hermana Cecilia y yo. Parecían totalmente tranquilos. Lentamente, me sumergí profundamente en un estado de concentración y me sentí  arrastrada hacia una gran alegría, fuerza y poder.

La pobre criatura gimió, pero apenas le escuché. La habitación había estado oscura. Poco a poco la luz aumentó en ella; en una esquina un intenso resplandor de Luz se hizo claramente visible, una Luz que se condensó en una Llama blanca y cálida, como un pilar de fuego.

Entonces supe que un Ser Celestial añadió Su Rayo de Fuerza Espiritual. Me encontraba rezando, no sólo por esta alma atormentada, sino también por las almas de sus víctimas.

De repente, en medio de mis oraciones, fui ‘transportada’ a la Capilla de la Comunidad en Sudáfrica.  Escuché a las hermanas cantando y me uní:

Ha nacido un niño, se nos dio un Hijo…

Aumentó el himno. Yo estaba allí, con la Comunidad, cantando, pero estaba arrodillada aquí al lado de la cama de esta alma perdida, destrozada. Me levanté porque sentí que debía haber estado cantando en voz alta; pero nadie se movió. Entonces una Voz hizo eco en mi mente… y las palabras eran similares a las del Maestro Jesús.

“Padre, perdónalo. No sabía lo que hacía…”

Me encontré de rodillas mirando a la Luz que ahora disminuía lentamente. Fue una conciencia tan maravillosa y tan dolorosa que sentí temblar todo mi  ser.

En ese momento había sido una con las Hermanas en la tierra en sus oraciones e intercesiones por ‘todos los tipos y condiciones de la humanidad’, así como  una con este pequeño grupo de dedicados y devotos Servidores de la Luz; y al mismo tiempo  una con la Luz blanca penetrante de un gran Ángel de curación.

No hay ninguna separación. Todos somos uno.

“Ni el Cielo, ni la tierra, ni el infierno pueden separarnos del amor de Dios”, murmuré para mí misma a medida que me inundaba la certeza de que el paciente nos había llegado literalmente del infierno…

La gran Luz desapareció poco a poco, pero ahora la oscuridad se había ido de la sala. Nuestro paciente se encontraba quieto. Habían cesado los rigores de su cuerpo. Parecía dormido.

“En la siguiente sala”, dijo la madre Florence, “está una mujer que fue una de sus víctimas, una joven madre judía que ha llegado con él. Ella se ha atado a él por su odio profundo pero está progresando porque había amor real en su corazón por su marido y su hijo que le fueron arrebatados. Ella tiene el poder del Amor en su alma. Él, pobre criatura… todavía no…”

“Y”, continuó la madre Florence, “cuando él sane suficientemente deben enfrentarse entre sí y obtener el perdón, la comprensión y la caridad”.

Me di cuenta entonces que el padre Joseph se había retirado. La Madre Florence también nos abandonó y las tres permanecimos para mantener vigilia.

Ha nacido un niño, se nos dio un Hijo…

sonó en mi mente. El himno de Navidad parecía fuera de contexto. Sin embargo, el pensamiento persistió en mi mente: “este es un comienzo, un nacimiento. Esto es una nueva vida que está naciendo, un alma que está siendo traída a la luz”. Poco a poco parecí fundirme en una meditación y contemplación omniabarcante en la Paz y la Luz de Dios; una profundidad de contemplación como nunca conocí antes. Fue realmente la experiencia más maravillosa.

Al parecer, finalmente había irrumpido a través de la barrera que durante todo el período de mi vida terrenal había obstaculizado mi camino.

De esa Paz no puedo hablar, porque las palabras no pueden expresarla.

Pero es suficiente si digo que, con toda sinceridad, sentí que realmente por fin entendía el significado de las palabras “Mi Paz os he dado. No cómo la da el mundo, Yo os la doy…”

He encontrado una nueva medida, una nueva capacidad, y desperté en la Luz. Fui llevada en esa paz a mi casa de campo donde, más tarde, me encontré.

Nuestro paciente todavía duerme…

 

5 Enero

He ido nuevamente a visitar “al grupo médico” con el Doctor X. Es el nombre que doy al grupo, aunque estoy segura de que tienen un título más exaltado. No vi otra vez al líder de su grupo. Quizás, como una chica muy nueva, tengo que aprender a sintonizar mis vibraciones para reunirme con él. (Esto es simplemente una suposición por mi parte, debido a la experiencia pasada. Nadie me ha informado de esto).

Tu idea de Él era correcta. Es un alma muy avanzada, un Maestro por derecho propio, y discípulo del Señor Jesús quien, me han dicho, vive en un Plano más allá de este. (A este respecto quisiera subrayar que gran parte de la antigua teología de las iglesias cristianas es limitada. Debe ser un hecho raro, me imagino, que un alma recién llegada a este mundo encuentre reposo en los brazos de Jesús. No a causa de falta de devoción, ni porque Jesús desconozca el discipulado del alma, sino que desde el punto de vista más práctico sólo es razonable que las almas deban tener en cuenta las diferen­cias… y estas son vitales… en las frecuencias de vibración. Ninguna Alma que viene aquí desde las limitaciones de la tierra, no importa lo avanzada que pueda ser en la verdad espiritual, puede soportar las intensas vibra­ciones o la Luz translúcida de estos Planos Elevados. Se desprende de mi observación durante mi tiempo aquí que uno tiene que ganar cada paso de avance. El Maestro mismo ¿no tardó tres días, como dijo, “Para ascender al Padre?” Estas palabras crípticas son mucho más comprensibles y traducibles incluso desde este plano Astral de lo que podría ser po­sible en la conciencia del nivel de la tierra).

Tal vez, porque en mi anterior visita, cuando fui suficientemente bendecida para conocer a este gran médico, me sentí agotada y con una vibración totalmente insuficiente para elevarme al poder penetrante de su Luz, no se me ha permitido otro contacto. Aunque siempre voy a recordar la belleza y el amor y la luz de Su rostro y la deslumbrante túnica luminosa que llevaba.

Los de su Grupo me dijeron que el Líder (es fácil sentir su reverencia y respeto por él), no siempre está con ellos. En nuestro modo terrenal de pensamiento, que todavía no me ha dejado, cumple el papel de Director de su trabajo y estudio. Al parecer, los visita cuando hay un nuevo impulso para estudiar y probar en sus investigaciones o, como en el caso del Doctor X, cuando un nuevo niño, por así decirlo, ha de ser entrevistado y juzgado preparado para su admisión.

Es un habitante de los Planos más allá de cualquier parte de esta fraternidad médica en el Grupo Prioridad A…

El Doctor X logró hablar con sus antiguos colaboradores y con figuras legendarias de importancia en la profesión médica. Lister estaba entre ellos. Pude tener una palabra o dos con Pierre Curie, a pesar de que en la tierra fue un francés y mi francés nunca fue fluido. El idioma no representa ninguna dificultad aquí; y aún no sé si he hablado en francés o en inglés. O incluso si, en el sentido terrenal, ¡ siquiera ‘hablamos’!

Se refirió a la triste prostitución de la utilización del átomo y su poder. La humanidad está intoxicando no sólo la tierra en la que se asientan estas partículas de polvo atómico, sino la atmósfera, la envoltura de la esfera terrestre, así como las plantas y animales, las aves y la vida humana.

Le pregunté si ahora lamentaba su vida de trabajo. Él sacudió su cabeza.

“De ningún modo. El progreso siempre debe presentar un lado oscuro y un lado luminoso para quienes viven casi totalmente en la oscuridad de una lenta e inerte vibración. Nuestro trabajo consiste en intentar iluminar las vibraciones del plano de la tierra para que estas oposiciones no puedan seguir actuando de manera negativa. Por supuesto, no puede haber ninguna comparación entre la mente ignorante que estaba dispuesta a luchar por su creencia de que el mundo era cuadrado, y la mente parcialmente liberada que sabe, no sólo que la tierra es una bola de materia que siempre está dando vueltas, sino también que es simplemente un conglomerado de átomos mantenido por una tasa vibratoria fija”.

Intervino el Doctor X. “Y, ¿qué sucede con las enfermedades que el hombre está ocasionando a sus semejantes a causa de sus abusos? ¿Y la posibilidad de aniquilación total por el mismo método del poder nuclear para la destrucción que ha descubierto?”

Pierre Curie extendió sus manos en un gesto de resignación.

“La humanidad debe progresar. Aprende poco a poco y un pro­greso tan lento, con muchos errores, trae dolor. Pero si se considera la vida desde la perspectiva de un proceso eterno, se obtiene una sensación diferente sobre ella. La Fuerza de la Vida no se expande sólo en un globo terráqueo. Tampoco termina siendo precipitada de este mundo debido a lo que la humanidad llama muerte. Aquí vemos un poco más allá en el Camino Eterno, pero sólo una distancia limitada. Progresamos a medida que aprendemos a purificar nuestras vibraciones, a iluminar nuestro ‘cuerpos’, refinándolos así en su capacidad para recibir más Luz de la Mente Divina. Se nos abren puertas que antes estaban cerradas; la percepción se torna más clara y aguda y podemos comprender más cabalmente el verdadero significado y propósito para el que la Fuerza de Vida ha descendido a la vibración más lenta e inerte”.

“¿Y la gente de la tierra?”, insistió el Doctor.

“Regresarán una y otra vez, después de capacitar más a sus almas para transmitir esta Fuerza de Vida, a fin de trans­mutar la densidad de la vibración de la tierra en una frecuencia superior.

“¿Y la enfermedad y la destrucción?” Pregunté.

“El hombre morirá, como lo ha hecho siempre. Mientras él crea que la muerte es el fin, perdurará la enfermedad y la destrucción…”

De repente había comprendido su significado. La humanidad está utilizando paliativos, cuando la cura está a su alcance. Cambiar el ángulo de las creencias; acabar con el temor y el miedo a la muerte y enseñar la Unidad eterna de la vida. Esa es la redención, tanto del hombre como de la tierra. Esta operación puede tardar miles de años. Pero hay millones de años detrás de nosotros. Hasta la fecha el hombre se ha tomado siglos para elevar su inerte respuesta; pero está en un camino de crecimiento. Aquí está la antigua respuesta nuevamente. Luz y aún más luz; la Luz de la comprensión, del conocimiento, de la sabiduría y la percepción verdadera para penetrar en esta nebulosa de ilusión en la que todavía deambula la masa de la humanidad.

“Y usted” me aventuré a preguntarle a Curie, “¿trabaja en este progreso?”

Sonrió. “Tal vez trabajamos en el lado paliativo; para aliviar y curar lo que el pensamiento, la energía y la ignorancia aplicadas incorrectamente han cristalizado. Pero de cierto modo también es Luz”.

Salimos, muy inspirados.

Nos dimos cuenta más que nunca de que la tierra clama por la necesidad de luz.

Jesús vino a mostrar y demostrar que el hombre vive después de dejar el plano de la tierra. Enseñó que esta Fuerza de Dios, esta Vida, verdaderamente está dentro de cada uno de nosotros, atenuada aunque inextinguible. No fue recibido por sus semejantes, sin embargo su Luz, esa Alta Frecuencia de vibración que fue capaz de transmitir a la tierra, continúa.

El médico y yo recordamos esa Invocación que yo repetía frecuentemente cuando estaba en el cuerpo:

Que la Luz descienda a la Tierra… Que Cristo retorne a la Tierra.

Siento que ahora entendí en parte el profundo significado de esa invocación.

8 de enero

Nuestro paciente sigue durmiendo. No ha cambiado, y po­siblemente continuará descansando en esta Luz pura de curación y amor hasta que su alma haya recobrado suficiente fuerza y paz para comenzar su progreso.

He hablado con la muchacha judía que llegó con él. Se ha recuperado lo suficiente para empezar a reorientar su pensamiento, para cambiar el ángulo de su pensamiento. Fue una ‘buena mujer’, es decir, tenía moral y era noble y amorosa, pero llevará mucha instrucción y delicado trabajo sobre sus problemas antes de que pueda ver el horror de lo que le ocurrió de manera objetiva. La antigua y arraigada creencia de ‘ojo por ojo y diente por diente’ tiene que ser transmutada por medio de este nuevo ángulo de juzgar, en un reconocimiento del Amor como el in­stigador de la vida. Ya parte del odio virulento se está disolviendo porque ahora ella se da cuenta que la venganza, al insistir en la compensación, no recibe nada construc­tivo que valga la pena.

La madre Florence la contó sobre la pobre alma del que fue el promotor de sus tragedias, y ella ya sabe que él está descansando, y ‘siendo curado’. Hasta el momento apenas puede pensar en la curación de este ser, pero lo hará. Ahora todo lo que pide es reunirse con su marido y su hija que le fueron arrebatados. Sus propios sufrimientos en el campo a donde fue llevada, y donde más tarde murió, están siendo borrados de su conciencia a medida que aprende a relajarse y a soltar la vida terrenal y todo el terror y el odio vivido allí, y a vivir en la Luz.

Su marido, que era un abogado alemán, fue ‘rodeado’ y transportado a un campo de trabajo donde también, más tarde, murió de lesiones y exposiciones. Nunca supo lo que le sucedió a su niña. La madre Florencia me dice que el marido ha sido ‘localizado’. No mantuvo el odio en su alma tan profunda o amargamente, y ha progresado con más facilidad. Esperaba la llegada de la mujer que amaba y continuamente le ha enviado Amor y Luz, incluso mientras ella moraba en esos mundos sombríos del astral inferior, atada por los lazos de odio al hombre que había causado las tragedias. Tal vez el hecho de la Luz que se ha enviado a ella y al alma del hombre que fue responsable de las crueldades, ha sido lo que ayudó a liberarlos del inframundo, para que los Mensajeros pudieran traerlos aquí. En la naturaleza de la conciencia (que es la manera de decir aquí ‘en la plenitud de los tiempos’) él vendrá a encontrarse con ella. Se reunirán y continuarán juntos su camino. No sé nada de la niña.

Nuestro científico, el Sr. M. nos ha dejado. Todavía no está preparado, según entiendo, para trabajar en las Esferas Superiores, o incluso para formar parte de un Grupo que está conectado con Los que trabajan en esa esfera; pero se ha recuperado y está más dispuesto a aceptar las verdades que había rechazado en la tierra. Pero él debe corregir una falta que tuvo en su vida de la personalidad, una falta de amor. Siempre estuvo tan absorto en la mente lógica y el razonamiento cuando estuvo en la tierra, que no tuvo tiempo para los sentimientos habituales hacia sus semejantes. Tenía miedo de verse involucrado en el amor, por lo que nunca se casó o sintió afecto por una mujer. Vivió totalmente para sí y para su trabajo.

Ahora se ha ido a unirse, por un tiempo, con su madre, padre y hermanas, para aprender a ser parte de una unidad familiar. Ustedes saben que todos somos parte de una Familia o Grupo y si nos negamos a aceptar esto, ya sea cumpliendo con la vida familiar, grupal o la vida de comunidad cuando estamos en el plano de la tierra, o si rehusamos a co­operar desinteresadamente con estos grupos cuando tuvimos la oportunidad, quedamos aquí detenidos en el progreso hasta que corrijamos la falta. Así que él se unirá y practicará el altruismo y dará libremente su simpatía, amor y compasión en servicio a sus compañeros antes de que se le permita seguir adelante y unirse a la investigación científica, que es su gran deseo.

Yo he pasado a través de una especie de proceso de limpieza, y en esto, la querida madre Florence ha sido tan útil, suave y comprensiva conmigo como fue en los meses que precedieron mi Profesión final en la vida religiosa. Es un alma maravillosa y ha brindado voluntariamente su servicio a sus semejantes en el trabajo de esta casa. Pero estoy segura de que visita otras esferas, aunque nunca me lo ha dicho. Ella se aleja de nosotros y cuando regresa estoy segura de que no lleva hábito, que es su ropa acostumbrada. Una vez la encontré justo cuando regresaba a nosotros y su cara estaba radiante. Estoy segura que ella vestía la ‘túnica del Espíritu’. Era una túnica una túnica azul profundo de gran belleza. Más tarde, sin ninguna ex­plicación, retomó el hábito en el que ella recibe a nuestros pacientes. La Madre Cecilia también está con nosotros sólo en ocasiones. . .

En cuanto a mi propia vida aquí, me retiro más y más a la profunda alegría, la paz y el descanso de mi jardín y entre mis flores. Recordarás que cuando estaba en la tierra nunca podía sentarme y disfrutar de un rato de relajación en mi jardín. Siempre estaba demasiado ansiosa por continuar con mi trabajo.

Aquí no hay ninguna urgencia.

Estoy aprendiendo cada vez más a dejar la urgencia y dejo que mi alma se sumerja profunda y refrescantemente en la contemplación de la alegría del Espíritu.

Esto conduce a lo que llamarías una ‘vida de sueño’, sin embargo, es realmente una extensión  del alma a una conciencia más amplia. Me complazco en la luz y la paz y en una nueva alegría. No puedo describirlo más claramente.

Si digo que ahora entiendo el significado de la frase ‘Descanso en el Señor’, podría ayudar. No obstante, no hay nada de la personalidad en esta experiencia. Para mí, Dios es Luz, Energía y Alegría. Descanso en esa Luz y me curo de mis muchos errores y vivo una vida más abundante.

 

11 de enero

Lo llamo el ‘hombre en bicicleta’. Es un alma que ha estado aquí en esta casa durante mucho tiempo según las medidas de la tierra. Murió en un accidente de bicicleta, me imagino, justo antes de, o a principios de la Primera Guerra Mundial, porque no podía recordar nada sobre ninguna guerra cuando hablé con él. Aquí está en lo que llamo mi psiquiátrico. Fue un ladrón aventajado. Hizo del robo un arte y nunca fue capturado. Murió cuando su bicicleta perdió el control en una colina empinada porque los frenos no funcionaron. Voló contra el coche (uno de los primeros) de una mujer a la que había robado sistemáticamente, durante años, verduras de su jardín y dinero en efectivo de su casa, a la que forzó y entró. Como ella estaba ocupada en sus negocios en la ciudad donde vivía, sabía las horas en las que se ausentaba de casa. Ella nunca sospechó de él. Parece que era muy experto en forzar ventanas y escalar por los tubos de drenaje. Trabajó como jornalero, ¡pero tenía Ideas! Una fue que todas las cosas son gratuitas. Tenía razón, en cierta forma. Todo debería ser gratuito, y si el hombre hubiera llegado a tal etapa de evolución, así sería. Pero no es así. Aquí todo es gratuito. Ese es uno de los escollos en nuestras largas y absorbentes conversaciones.

“¡Aquí todo es gratis! ¿Por qué no podría allí ser todo gratis?” Continúa preguntando.

¿Puedes ver nuestro problema?

Tenemos que enseñarle en lo que moralmente estaba errado, aunque espiritualmente el mundo, por su absorción en las posesiones, está demasiado desviado. Sólo que él todavía rechaza la sugerencia de que estaba trastornado con el deseo de posesión…

Es un alma extrañamente “bloqueada”, dispuesta y útil, pero parece no poder superar sus creencias tenaces, ni adaptarse a la nueva vida de aquí. Trabaja en la casa; su limitada inteligencia no se ha dado cuenta todavía que no necesita llamar a las hermanas o cavar para plantar flores. Así sigue su propio antiguo camino; y hablamos con él, tratando de convencerle de que acepte esta nueva etapa de la vida en la que ha entrado. Parece haberse vuelto estático, y así puede permanecer hasta que su Ser Superior se despierte en él. Está perfectamente contento donde está y no aspira en absoluto a nada más Real.

¡Realidad! ¿Qué es?

¡Qué ilusión es el pensamiento! Pensaba que yo era suficientemente real en la tierra. Ahora me doy cuenta de que lo que parecía importante y sustancial y valía la pena no era más que una sombra de una sombra. ¡Yo no soy realmente Real aquí! Esto también es simplemente una sombra que no es más que una cáscara, o cubierta, de algo más. Todavía estoy en un viaje… Quizás hacia el centro, sin duda hacia un punto más elevado, pero apenas me atrevo a imaginar lo que es. Tan sólo me he desprendido de la sombra exterior, la piel exterior… como pelando pieles de una cebolla. Uno continúa pelando; parece un proceso eterno.

En mis prolongados momentos contemplativos, cuando el Espíritu en mí se eleva y parece volar hacia la siguiente etapa, me siento elevada y ansiosa, muy ansiosa de avanzar a esa etapa posterior. Sin embargo sé que tengo que permanecer donde estoy y hacer sólo lo que estoy haciendo hasta que me haya despojado más de la sombra que me cubre… Sabes que siempre quise avanzar demasiado rápido. A menudo visualizaba acontecimientos de una futura encarnación. ¿Recuerdas cómo solíamos hablar? Preveía Grandes Seres caminando con los hombres de la tierra. Ese momento llegará, sin duda. Tal vez ya está sucediendo, pero los hombres no tienen ninguna visión para ver. Ahora por supuesto reconozco los inconvenientes; el hombre aún no está preparado para recibirlos.

Incluso en esta etapa, más allá de las limitaciones físicas, nuestros pacientes no podrían creer, y menos aceptar, la ap­arición de los Grandes Seres. Realmente he sido bendecida  porque se me ha permitido conocer a Uno de los grandes en el querido Médico del grupo de los doctores… ¡Pero vine aquí es­perando eso!

Los Planos del Espíritu se extienden hacia el infinito. ¡Qué alegría será, ir hacia adelante, gravitando (incluso aunque sea lentamente) hacia nuestro verdadero lugar! Presumo que cada plano parecerá real, tendrá más realidad que el anterior.

¡Parece una paradoja!

¿Pero y la realidad misma? Va bastante más allá de nuestra comprensión.

He hablado mucho con la madre Florence sobre esto. Ella está mucho más avanzada; parece pasar a voluntad entre los Planos. Sin embargo, admite que hay muchos más, infinitamente muchos más, más allá de aquellos en los que está admitida.  Anhelo  seguir para ver esos Planos de Luz y contactar con esas Grandes Vidas; pero aquí estoy contenta y feliz. ¡Como uno debe estar! No te puedes impulsar hacia los cielos más allá de donde estás; la Ley del Progreso es exacta.

Pero estoy intentando eliminar algún desorden de la personalidad. Todos tenemos que hacer eso… Y hay tres maneras de llevarlo a cabo aquí. Por auto juicio y verdadera evaluación de las experiencias, por el servicio a nuestros semejantes y por aspiración.

¡Vas a decir que no es tan diferente de la vida en la tierra, después de todo!

¡Pero Ah, con muchas, muchas compensaciones!

Puedo expresarlo mejor en este pensamiento; lo ‘subjetivo’ de la mente en el plano de la tierra se ha convertido en lo ‘objetivo’ en este nuevo estado de Ser. Empiezo a comprender que esta es la ley del progreso. Por medio de ella avanzamos hacia reinos de increíble belleza y prodigio. ¿Cómo puedo aclarar esto?

Lo ‘subjetivo’ o contenido interno de mis pensamientos, aspiraciones y deseos aquí y ahora moldearán el lugar ‘objetivo’ al que voy a pasar en la próxima etapa de mi viaje, de la misma manera a como la vida interna del alma en el cuerpo-mente en la tierra decide el futuro primer ‘hogar’ en este nivel.

Por tanto, es más importante e inestimable, la vida interior de meditación y contemplación y la unificación con la Belleza Divina y la Verdad. El dicho de la tierra de que ‘como un hombre piensa, así es’ es cierto en esencia, más cierto de lo que nuestras ideas pueden con­cebir. Por medio de los pensamientos e inspiraciones el hombre teje para si mismo su futuro lugar en esta dimensión. Esta es una Ley lógica. En la vida en la tierra puede construir una fachada de sí mismo. Aquí no tiene esa máscara. Aquí se le conoce por lo que es, y por lo que su vida interna subjetiva ha hecho de él.

Piensa entonces en la importancia de la Luz en el alma. La in­tensidad y la potencia con que la Luz ilumina la vida interior son objetivados aquí; el alma recién transportada se gradúa siempre en el lugar que le corresponde, el lugar que ha ganado y pre­parado.

La frase de ‘Construyan para ustedes tesoros en el cielo’ puede tomarse como un hecho real.

 

13 de enero

Tuvimos una ‘recién llegada’ que no se quedó con nosotros. Después de un descanso continuó su camino. Se trataba de un caso interesante; una mujer que había sido enfermera y misionera durante muchos años de su vida en África, y profesaba la religión cristiana. Fue condenada a muerte cuando se produjo un levantamiento de los nativos, y con ella, un pequeño nativo que era su amigo. Habían llegado aquí juntos, porque parece que incluso en el período de la transición a este plano ella había retenido el niño con amor.

Se trata de una mujer a quien (si la hubiera conocido mejor) pude haber envidiado. Es una hermosa alma, con la Luz del Amor rodeándola como un halo. Sus primeras palabras, cuando se dio cuenta de su entorno, fueron: “sabía que despertaría entre hermanas. ¡Gracias a Dios! ¡Es maravilloso!”  No hubo, en su mente, duda de su supervivencia al terrible calvario por medio del cual conoció la muerte; ninguna re­criminación, ni temor y lo más impresionante de todo, sin odio. Ella derrochaba amor desinteresado.

Su inmediata preocupación fue por el pequeño niño de piel oscura. Cuando supo que estaba “durmiendo” seguro aquí con ella , casi lloraba de alegría.

“¿Ven ustedes?, prometí a sus padres que ‘se fueron’ algún tiempo antes, que yo le cuidaría”, dijo. “Ahora es que realmente puedo descansar un rato”.

Fue una alegría para nosotros aquí, un alma llena de luz y belleza. Ella y yo tuvimos grandes conversaciones. Le conté de mi visita a los Médicos y del Gran Médico que es su líder. Estaba muy emocionada e inspirada. Yo sabía que pronto ella estaría en la Presencia de alguna gran Alma.

“Pero no antes de que Laki sea entregado a sus propios padres”, insistió.

Así que las hermanas se dedicaron a encontrar a los padres del niño. Por supuesto, no digo que lo hicieran en el sentido físico en el que lo habrían hecho en la tierra. ‘Se concentraron’, pidiendo la ayuda de los Grandes que orientan las almas de los recién llegados. También enviaron sus pensamientos para ponerse en contacto con el ‘rayo’ al que pertenecían estas almas. Y se hizo un contacto.

Un Mensajero llegó con un guía y el pequeño Laki fue a su lugar. Su madre adoptiva estaba feliz porque sabía que podría visitarlo y ayudarle como había hecho cuando estaban en el cuerpo físico. Ahora debo decir unas palabras sobre el niño. Un niño está mucho más cercano a la vida del alma. Incluso los pocos años de este niño en la tierra, creo que seis, apenas lo habían separado de su contacto con el Amor Divino de antes de nacer. Este Amor había continuado para él por medio de su madre misionera. Aceptó nuestra nueva vida con un sentido de serena maravilla y una alegría total. Nos amaba a todos, y una vez habló a la madre Florence de un gran ángel que, dijo, había visto con nosotros en el hogar. Para mí ha sido una ex­periencia preciosa y maravillosa haber presenciado aquí el renacimiento de esa inocencia; el alma de este niño, impoluto, sin tinte de materialismo y de la separatividad de las creencias de la tierra, estaba muy preparada para la vida celeste. Puedo expresarlo mejor diciendo que era como un capullo abriéndose en flor. Por favor escribe esto y enfatízalo, por que, creo, dará consuelo a los padres y madres que han sido separados por lo que el mundo llama la muerte de sus pequeños.

Laki regresó con su gente; nuestra misionera descansó con nosotros. ¡Para mí fue una lección sin palabras! ¡Cuánto aprendí de ella!

De hecho, era una de los Elegidos.

Su breve estancia con nosotros aquí me ayudó a replantearme mi antiguo conjunto de valores. Cometemos el error de valorar demasiado alto el intelecto durante la vida en la tierra, despreciando al simple seguidor de la Realidad. Esta mujer tiene inteligencia, pero no un intelecto entrenado o bien desarrollado… Pero vivió diariamente desde el verdadero Centro de sí misma. En otras palabras, el Espíritu fue su guía diario y cada problema, todas las dificultades y cada alegría la llevó a este Maestro interno. Irradiaba paz, amor y alegría; y la muerte significó poco para ella. Conocía bien la Voz Interior y había obedecido la Voluntad Superior. La había llevado a través de experiencias extrañas, pero es evidente que  había traído con ella un Rayo Divino al mundo, humilde y lejos de ser inteligente como era ella.

Ella había vivido aquello de lo que muchos de nosotros hablábamos.

Los valores son incorrectos en la tierra. El intelecto y un cerebro-mente bien entrenados son grandes accesorios, pero a menudo se convierten en obstáculos para la verdad y la verdadera expresión del Amor Divino. La mente razonadora del hombre debe aprender a ser obediente y cooperativa con el Ser Interior, el Cristo en cada hombre de la enseñanza del Maestro Jesús, y la Luz interna de los sabios Orientales. Para mí, esto ha sido demostrado muy claramente por el ‘paso’ de esta gran alma por nuestra Estación, tan simple y profunda en su comprensión de unificación con la verdad.

La madre Florence me ha hablado sobre su partida.

Ella y nuestra misionera estaban hablando juntas en la terraza, cuando la madre Florence observó que su paciente parecía haber entrado en una profunda contemplación. Permanecieron quietas y en silencio. La Madre sintió una gran Presencia como de un Ángel de Luz con ellas; mantuvo su alma en tranquila expectativa. A continuación, la Luz se hizo más fuerte a su alrededor, el aire era más potente, y hubo una ‘sensación’ de música. Su amiga misionera, dice, impulsivamente agitada, extendió su mano y tocó a la madre Florence.

“Muchas gracias y sean todos bendecidos por su amable recepción” susurró. “¡Cuán espléndido es su trabajo aquí! Y me doy cuenta de que es totalmente voluntario. Pero su verdadero Lugar les está esperando cuando hayan completado su servicio. ¿Puedo venir y visitarlos con frecuencia?”

La madre Florence sintió que no tenía palabras con que responder excepto “Dios te bendiga”.

La Luz creció y se multiplicó sobre ellas y la madre dijo que sus ojos sólo podían percibir la Luz y nada más. Se sintió arrebatada en esa iluminación.

Cuando su espíritu regresó (son sus palabras), nuestra mis­ionera había partido. Se había ido a su Lugar. El Amor se había trasladado a Esferas más elevadas, como ves, mucho antes de que el intelecto, como el del científico, o la habilidad, como la del Doctor X, estuvieran preparados para ascender. ¡Qué lección para nosotros y para los que están en la tierra! Por favor grábalo.

13 de enero — más tarde

nuestro paciente Nazi sigue igual, inerte, inmóvil, encerrado en la coraza de sí mismo. Una verdadera coraza.

El Padre Joseph me dice que la pobre criatura podría estar así, como diríamos en la tierra, por muchos años. Ya había sido mantenido en la oscura prisión de su propio infierno que él mismo erigió desde el final de la última guerra, y eso hace más de veinte años. (Pierdo rápido la cuenta del tiempo tal como lo conocíamos en la tierra). Aquí suceden cosas; almas o entidades en todas las fases inferiores de progreso van y vienen; nosotros partimos o nos quedamos; pero no consideramos estos eventos en el tiempo. Vivimos, o existimos, según el nivel de nuestra vida mental; algunos están contentos de permanecer, pensando sin duda que esta es la etapa final. Por supuesto, debe llegar un momento en que el alma despierte cuando esa creencia les resulte ser falsa, pero el padre Joseph me dice que algunas almas se establecen en una etapa por años… ¡incluso siglos! ¡Mientras que otros persisten en su antiguo ambiente de la tierra durante épocas!

Nuestro Nazi, entonces, puede estar así mucho tiempo después que otros pacientes, ayudantes y servidores se hayan graduado a Esferas más elevadas.

Todavía tenemos “sesiones regulares de pensamiento” para él. ¡Incluso la mujer judía ha venido a verlo! Se quedó mirando esta alma patéticamente desfigurada y finalmente susurró: “no parece tan malo, ¿verdad?”

La maravillosa lección acerca de esto es que cuando esté preparado para enfrentarse a ella, ella habrá progresado lo suficiente como para poder perdonar todas las injurias de que era responsable; y estará dispuesta a ayudarle. ¡Y él necesitará ayuda!

He hablado con nuestro sabio Director sobre esto. El Padre Joseph dijo que aunque estamos haciendo todo lo posible, es una lástima que no haya ninguna oración que los habitantes del plano de tierra puedan decir por el alma del hombre. Interesada en este punto de vista, pedí explicaciones.

“Las oraciones y los buenos pensamientos”, me dijo, “por aquellos que han dejado la vida en la tierra, de sus semejantes en encarnación, son una gran ayuda para nuestro trabajo aquí. Las formas de oración y la potencia de los buenos pensamientos aceleran la vibración y llegan a la persona por la que se oró. Como generalmente está estrechamente relacionado con su vida anterior por intereses, afectos y recuerdos, es capaz de re­sponder a esas vibraciones;  por lo tanto le ayudan mucho. Esas peticiones y meditaciones podrían compararse con una corriente de agua curativa para el alma recién transferida”. Nuestro Asesor sacudió su cabeza con lo que sentí que era una infinita tristeza. “Pero, desafortunadamente, no nunca hay nadie en la tierra para orar por el reposo de esta pobre alma…”

Pensé profundamente sobre esto.

Pobre alma… pero no es un alma perdida. Debe haber algo bueno que reconocieron los Grandes Seres, de lo contrario nuestro paciente Nazi no habría sido ‘rescatado’. Su pecado dominante, que silenció todo lo demás, fue el amor al poder; se incrementó en crueldad contra otra raza, haciéndole incluso llevar a hombres, mujeres y niños de esa raza a la muerte. Pero a menos que todos fuéramos sabios, ¿cómo podemos juzgar lo que hizo? Yo siempre he creído en la reencarnación y aún no he tenido ninguna razón para creer lo contrario; me pregunto entonces, ¡con qué provocaciones y con qué amargos recuerdos el alma de esta pobre criatura se apresurará al renacimiento! Deben haber existido monstruos, a lo largo de la historia, que han quemado, torturado, saqueado y devastado. ¿Qué ha sucedido con ellos? Puede que no todos ellos se hayan ‘perdido’. Pobres criaturas, deben haberse arrastrado para salir del fango de sus fechorías hacia el alma-luz en algún momento y entonces, tal vez se han apresurado a nacer con conocimientos sólo medio digeridos.

Siempre, estoy segura, que los que van adelante deben haber brindado una mano de ayuda, o enviado un pensamiento amoroso, para que ninguna alma quede sola. Pero como cada alma debe proceder al juicio de sus hechos en la tierra y de los resultados de ellos, uno sólo puede pedir que se conceda fuerza a esta pobre y engañada entidad, cuando enfrente el tribunal de la sentencia. ¿Nadie en la tierra orará por su alma en ese momento?

Hemos recibido instrucciones para ‘orar por quienes maliciosamente nos utilizan’. Aquí, sin duda, tenemos un ejemplo vívido.

Quizás se trate de un caso notorio. ¿Pero qué hay de los millones de personas que durante su corta estancia en la tierra han hecho mal y han pagado por sus crímenes (como ya  hemos dicho suficientemente) con la ejecución y, a continuación, han sido olvidados?

¿Ninguna oración ha sido moldeada por el Amor en pensamientos de compasión que pudieran llegar a ellos en su oscuridad? ¿Acaso los hemos recordado y pedido ayuda para el ajuste de sus cuentas por sus fechorías? Es un pensamiento aleccionador. En dicha conexión podríamos descubrir que por nuestra negligencia e interés propio en el que nos hemos cerrado, nos podrían pedir compensación cuando llegamos a este mundo.

¿Preguntaste sobre los Círculos de Rescate?

Cuando estaba en el cuerpo sabía sobre este método de ayuda e incluso asistí a esos grupos cuando estaba investigando. Pero los investigadores y ayudantes deben ser muy puros de corazón y muy seguros de la Ayuda y la Fuerza Divina cuando ­intentan esa labor. Ahora que he visto, por mí misma el estado del alma en tinieblas, soy más consciente de los peligros de esos grupos y aconsejaría prudencia.

Sin embargo el envío de Luz desde el Centro por los grupos en meditación, la formación deliberada de un pensamiento de oración para que llegue y toque a esos pobres seres que están sumidos en la oscuridad, un momento de recuerdo en un lugar santo, incluso la pronunciación de los nombres de esos desdichados encomendándoles a la Misericordia Divina… todo esto es de ayuda para la resurrección de aquellos que habitan en la oscuridad.

Perdóname si te he predicado; no es mi deseo. Sólo puedo confiar en que la descripción de mis graves experiencias aquí pueda tener algún eco de compasión en los corazones de quienes lo lean.

 

 

15 de enero

He encontrado a mi familia y visité a mi padre, madre, hermana y hermano. Pero como esto es un asunto privado y no pertinente para la finalidad de estas comunicaciones, no voy a escribir sobre ello…

Nuestro paciente Nazi todavía duerme. Su víctima judía ha sido visitada por su marido, un alma noble y gentil, y han hablado mucho y seriamente. La niña, que le fue arrebatada, no está, según parece, en este Mundo. Su marido le contó de su extensa búsqueda. Finalmente le dijeron que la niña había vivido y había crecido. La pobre alma aún existe, amargada, triste y sumida en una sórdida vida.

Al saber esta información, la madre al principio volvió a su amargura y ansias de venganza, pero como el padre Joseph y su marido le mostraron, la venganza no tiene ningún sentido ahora. No hay venganza por una herida aquí o. me imagino, en las esferas superiores; sólo hay entendimiento, perdón y amor desinteresado.

Después de mucha discusión (y se me llamó para hablar en algunas de las sesiones) nuestra pobre y triste madre se calmó y pudo ver el Propósito de todas las cosas. Ahora está tan deseosa como su marido de localizar a la hija y entrar en contacto con ella por medio del pensamiento, el amor y la oración concentrada. Ella necesita mucha más limpieza de su ‘etérico’ antes de que pueda tener éxito en su búsqueda. Pero ya es un alma diferente. La  antigua y dura coraza se está desvaneciendo. Dulzura y amor maternal brillan en ella. Está contenta de estar una vez más con el marido que perdió y se dispone a reunirse con él en el hogar que está preparando para ella. Al principio puede residir con él por un tiempo, regresando aquí para descansar y fortalecer su alma. Más tarde, cuando se logre la curación, el camino estará abierto para que estas dos almas estén juntas y se pongan en contacto con su hija… Quiero decir que los Poderes que operan estos contactos desde este lado encontrarán un ‘canal’ a través del cual puede alcanzarse a la chica, y verter sobre ella Luz y Amor…

Nuestro Doctor X ha realizado muchas visitas a su fraternidad médica. Vuelve a nosotros lleno de nueva esperanza, nuevo afán para continuar con su progreso y su trabajo futuro. De su última visita llegó hasta mí, brillando de felicidad.

“Es maravilloso, hermana” explotó “he aprendido mucho. ¿Por qué?, ¿por qué, no podía saber esto cuando vivía en la tierra? ¡Qué maravilloso Propósito y Plan hay en la Vida! Y qué pequeñas, casi insignificantes, parecen ahora las luchas, falacias y fracasos de la última vida en la tierra”.

Le insté a contarme más y más de sus descubrimientos.

Está muy emocionado, confiesa, con la perspectiva de la labor futura y la investigación. Ve cómo este dedicado Grupo de médicos bajo la guía de su Profesor y Líder son rápidos para encontrar formas de aliviar la humanidad de algunos de sus sufrimientos.

“Estamos todavía en el lado paliativo, como dijo Curie, porque se debe permitir que el hombre continúe utilizando sus descubrimientos para la destrucción y evocar el miedo y la sumisión de sus semejantes hasta que aprenda más. Pero mientras tanto el Grupo está ayudando a instaurar las ideas sobre el origen y el tratamiento de las enfermedades…”

“¿El cáncer?”, pregunté, recordando (ahora sólo con un leve estremecimiento de disgusto) los estragos de mi propio cuerpo en la tierra.

“Sí. El cáncer”. Él asintió. “Estábamos discutiendo cómo esta enfermedad es causada, en primera instancia, por una célula ‘enloquecida’, convirtiéndose en una célula rebelde y rompiendo el patrón ordenado y el ritmo de las funciones corporales. Una célula puede inter­rumpir todo el ritmo de un grupo particular de células. Por ejemplo, si se colocan partículas de arena en una placa de vidrio y se las ar­regla en un cierto patrón y orden y luego se da un empujón a un grano de arena y lo envía a correr entre los otros, perturba el patrón completo. Se rompe. Y cuando ese grano especial trata de descansar, el patrón ya es diferente”.

“¿Así que ustedes tienen que descubrir qué hace que una célula se enloquezca?” Pregunté.

“Creo que sabemos eso”, respondió. “Puede ser por dos causas; una exterior, tal como una fuerza real golpeando el patrón celular (como nuestro ejemplo del grano de arena) y esto puede ser la consecuencia de una caída o un golpe en el cuerpo. O una causa interna; presión y tensión en la mente, y se re­produce en las células del cuerpo (que obedecen a la mente hasta cierto punto), causando una obstrucción. Esta tensión muscular, o tensión nerviosa, pueden provocar el colapso de algunas células y empujar fuera de lugar a otras. Esas tensiones tienen muchas causas: la preocupación, el odio, el miedo, que colorean la mayor parte de la vida en la tierra; la frustra­ción, la ira, los celos, la inhibición y la represión intensa de las emociones (tal vez por los motivos más elevados, pero contrario a la libertad de la personalidad), todas estas fuerzas se con­centran en tensión adicional en un órgano y, finalmente, en una célula…, la ‘rebelde’ se sale del orden y comienza un sistema reproductivo propio, realmente, la producción de un hongo. Sabe usted, hermana, que si los científicos y los investigadores médicos estudiaran la causa y la producción de hongos en plantas, árboles, raíces, obtendrían mucho conocimiento sobre la célula rebelde…”

Él me estaba hablando en un idioma que pude comprender. Su entusiasmo era contagioso.

Me dijo muchas cosas que no pude entender, pero volvimos a la gran Verdad. Estoy asimilando cada vez más aunque, como sabemos, su significado es evidente en todas nuestras enseñanzas en la tierra, si sólo pudiéramos seguirlas.

¡Luz! ¡Luz! ¡Y aún más luz!

Luz para educar y elevar las mentes de la gente, trayendo paz y tranquilidad en la seguridad de la confianza en el Propósito de la vida y la maravilla de la Creación Divina. Luz en sus almas y en sus mentes para elevarlos por encima de la ilusión de los temores de la vida terrenal; Luz en sus mentes para enseñarles cómo ‘sintonizarse’ en cualquier frustración de la vida y de la personalidad con la gran Realidad del Amor Divino. Naturalmente, este es el hecho que me interesa en las revelaciones del Doctor X.

Lo que el hombre debe descubrir, continuó el Doctor X, es algún agente que (utilizando el ejemplo del grano de arena que corre fuera de control), engañara o forzara a ese único grano hacia su lugar correcto, o que lo anulara por completo y así restaurar la forma y el diseño. En el caso de la primera célula rebelde, en el comienzo de un tumor canceroso, la ciencia médica haría bien en concentrar la investigación para descubrir un poderoso agente que actuara como un restaurador de este patrón de vida original. Las drogas, dijo, deben ser tratadas y tendrán resultados favorables parcialmente. Pero será en los beneficios supremos de la luz donde los hombres deben buscar nuevas técnicas, nuevos tratamientos, nuevos restauradores; la luz, indicó, recién descubierta pero sólo parcialmente entendida y empleada del Rayo Láser.

El Doctor X habló de la utilización de un Rayo de Luz pura, y yo entendí que se refería al láser. En el futuro, afirmó, dicho Rayo se utilizará más ampliamente y podrá proyectar su luz a estas células rebeldes. Más tarde, dijo, el Grupo ayudará a impresionar las mentes de los investigadores con la realización de que, aparte de su poder para cortar, este Rayo, o más bien una variación del mismo en forma modificada, puede utilizarse como una especie de catalizador para reformar el modelo celular que ha ido mal.

Antes de terminar este siglo (XX), me dijo el Doctor X, este método de emplear Luz se habrá convertido en un gran arte médico y en un tratamiento para aliviar y detener el sufrimiento.

Al mismo tiempo, el hombre va aprendiendo a gobernarse a sí mismo, su mente, sus emociones y sus reacciones, con el propósito del pensamiento creativo.

El Doctor X concluyó: “estamos todavía en la rama paliativa, pero al menos en un futuro previsible, los médicos podrán controlar la embestida del cáncer, como lo han hecho con flagelos anteriores como la difteria, la fiebre tifoidea y la peste. El diagnóstico de las primeras etapas del cáncer se hará por una adaptación del actual método de rayos X y las células rebeldes quedarán aisladas. A continuación, estas serán tratadas con luz para anular su distracción traviesa de la forma del patrón. Así como la inoculación y la vacunación han trabajado para acabar con los anteriores azotes de la humanidad, igualmente el uso desarrollado del Rayo finalmente reducirá al cáncer como enfermedad asesina, a un mínimo… La investigación se está realizando activamente y los pensamientos simientes de estas ideas revolucionarias están siendo ahora ‘proyectados’ en las mentes de los científicos e investigadores de todas las Naciones… y qué nación estará en la ‘”vanguardia”,  sonrió, “es una especulación interesante para nosotros”.

El ‘Daily Telegraph’, 31 de octubre de 1968

CÉLULAS DE CÁNCER DETECTADAS POR LA LUZ LÁSER

Una prometedora nueva forma de detectar las células cancerosas, con luz de láser para iluminarlas bajo un microscopio, se está investiga­ndo en los laboratorios de la empresa de Investigaciones y Desarrollo Internacional en Newcastle-a-Tyne.

Hay pruebas de que las células malignas asumen un resplandor rojo brillante, mientras que las células normales no. Esto se observó en primer lugar cuando los científicos empezaron a buscar células malignas del intestino.

La técnica fue utilizada luego en el frotis cervical en las mujeres, pero con un éxito limitado.

 

 

El ‘Daily Telegraph’, 13 de octubre de 1966

NEUTRONES UTILIZADOS COMO TRATAMIENTO CONTRA EL CÁNCER

Científicos en Gran Bretaña han iniciado trabajos en un nuevo dispositivo de radiación, con neutrones, que puede ser más eficaz que los rayos X en el tratamiento de muchas formas de cáncer.

El Sr. James Wood, a cargo del proyecto en el Laboratorio de Investigación Electrónica de los Servicios del Ministerio de Defensa, Baldock, Hertfordshire, dijo ayer: “no podemos decir definitivamente todavía si será una cura, pero parece una apuesta de 50 a 50. Tardará unos tres años en desarrollarse un tubo generador de neutrones con la salida de alta potencia que se requiere. Se espera que el producto final sea una máquina lo suficientemente compacta como para ser instalada en una sala de tratamiento de terapia de radio ordinaria. La generación de neutrones será encapsulada dentro de 14 pulgadas de acero con una pequeña apertura para el haz de neutrones. El señor Wood dijo que la salida de alta potencia era necesaria para que el tiempo de tratamiento pudiera ser recortado a unos minutos. Este fue el tiempo máximo tolerable para un paciente consciente.

Hace seis semanas se instaló un tubo de alta potencia para los primeros ensayos clínicos, pero aún está por debajo de la potencia necesaria para el tratamiento del paciente de rutina. Se está utilizando para estudios de daños celulares y características de ‘dosis de profundidad’.

Los visitantes del laboratorio, durante los días que abren, el viernes y el próximo lunes y martes podrán ver el tubo de neutrones. Las jornadas públicas celebran el XXI aniversario del laboratorio.

[Nuestro Consultor Médico escribe: todo esto es en­teramente experimental. Nadie ha curado un cáncer con neutrones, incluso el ciclotrón aún no ha curado un cáncer. Nada se ha demostrado].

17 de enero

Debes haber comprendiendo ahora la tremenda importancia y la realidad asociada con la luz. Si recuerdas, trabajamos en la tierra (tanto como pudimos en las pesadas asociaciones de la tierra) tratando de alcanzar la Luz. Pero cuán difícil es allí penetrar las fuerzas inertes que parecían retenernos. Escribí en mi libro de Fronteras de la Revelación sobre la experiencia que tuve de la ‘luz etérica’; tales experiencias deben investigarse más positivamente, y con un mayor uso de los poderes intuitivos, por aquellos en el mundo que desean elevar la lenta vibración del planeta… (Quizá, más adelante, escriba más sobre esto).

Pero enseñar y aprender sobre la experiencia es la razón principal de nuestras comunicaciones contigo…

Cada vez más positivamente, me estoy extendiendo dentro de la Luz. Con el pensamiento y con la voluntad, la realización de la Luz que me rodea, compenetrando cada estrato de mi ser, se ha ­convertido en esta etapa en mi estudio, mi concentración y mi meditación.

Cuando no estoy ‘de servicio’ con las almas que necesitan atención y ayuda en el hogar (¡y aún así hago uso de la Luz!) me convierto yo misma en Luz, pidiendo que pueda otorgárseme la Luz, que mi alma y mi espíritu puedan llegar a ser Luz infusa; que pueda vivir y avanzar en la Luz que es Voluntad Creativa.

Esta es una experiencia maravillosa, emocionante. Cuando capté solo un atisbo de Luz en la tierra, y me elevó y me cambió, también cambió el rumbo de mi vida, esa visión impermanente fue como nada comparada con la inmersión de Luz que es posible aquí. Parece que estoy en mi jardín, sin embargo, en el poder de esta Luz, mi mente y espíritu se amplían en una extensión gloriosa. Soy consciente (aunque sólo parcialmente) del mundo más allá del pensamiento, incluso más allá del pensamiento en el Ser. Los psiquiatras llamarían estas experiencias, subjetivas. ¿Sin embargo, qué sabe, realmente, cualquiera de nosotros sobre las extensiones subjetivas de la mente?

Aquí somos mente (aminorada a nuestra potencia individual, reconozco), pero aún así, mente, que no está restringida por la realidad destructiva y aparente de la materia… Por lo tanto, por el pensamiento y la voluntad, podemos viajar  mucho más allá de lo que constituye nuestras circunstancias inmediatas, si  lo deseamos.

Como creo que he destacado antes, esta apertura a la Luz y a la Vida puede parecer como una extensión del sueño. Sin embargo, por el contrario, ¡es verdadera y real para el soñador! Tal vez es la propia Realidad… en mi etapa actual no puedo saberlo.

Tal vez puedo ilustrarlo mediante una experiencia, y la explicación de lo que me ocurrió (o pareció ocurrir, si así se quiere). Uso la palabra ‘pareció’ con cautela, porque todavía estoy intentando sincronizar una experiencia espiritual interior con la ex­tensión de la mente subjetiva de los psiquiatras y la mente in­consciente de los ocultistas, en términos de la tierra.

Pero lo que he aprendido y adquirido con mi experiencia es invaluable, emocionante y me llena de esperanza renovada y alegría.

Mi experiencia tuvo lugar durante mi última temporada de súplica y plegaria por penetrar en la Luz. Fui transportada (¿cómo?, no lo sé) a otro Lugar, otra Esfera, otra ‘man­sión’ en este mundo… tal vez otro planeta, pero de esto no tengo razón concluyente. Baste decir que de repente e inmediatamente estaba consciente de estar en una gran atmósfera de aprendizaje. Me di cuenta que estaba en una Universidad; sin embargo, era mucho más que eso, porque había Salas de Aprendizaje, y una atmósfera compenetrante de Pensamiento que emocionó a mi alma y satis­fizo un profundo anhelo en mí. Los ‘edificios’ parecían de carácter griego, de línea y simetría nítida. Fue como uno se hubiera imaginado, o tal vez recordado, en una memoria del alma profundamente enterrada, que deberían ser esos edificios.

Había corredores exteriores y hermosas vistas de jardines, donde jugaban las fuentes de Luz. Aquí hay muchas almas, grupos de estudiantes, a veces rodeando a Uno que parecía ser un Maestro, atentos a su discurso, o tranquilos en profunda medi­tación con Él; a veces en grupos discutiendo ansiosamente y, a veces, un estudiante apartado en contempla­ción. Aquí había de todo tipo de personas y de todas las Naciones. Yo ‘sabía’ que este hombre en su última encarnación en el plano de la tierra había sido de piel oscura. Aquel era un chino, un indio, un piel roja. Ahora no eran diferentes, pero interiormente uno era consciente de la raza a la que había pertenecido últimamente. Todos tenían un aire de concentrada claridad de pensamiento y propósito, que les revestía como de auras, brillantes y resplandecientes, pero de variados colores y grado de intensidad.

Estaba muy emocionada. Miré a mi alrededor y vi las Salas interiores o tal vez Templos. Observé que las puertas de éstos permanecían abiertas, sin embargo, ninguno de los estudiantes de los corredores exteriores procedía a entrar. Vagué libremente por los diversos grupos y a través de las avenidas y arboledas. Aquí, me dije, es mi Universidad del Espíritu y la memoria de mi anhelo por la materialización de una Universidad así en la tierra, me llenó con nueva alegría en este logro celestial.

Me pegué primero a un grupo y luego a otro. Mientras vagaba, pensé que reconocía rostros que había conocido, o figuras familiares a través de su fama o sus logros en la tierra. Sin embargo, no podía estar segura. Me pareció ver a tu marido en un grupo en este corredor, atento, como otros, al discurso de un Maestro; demasiado inmersos en el tema, él sólo me reconoció por un rápido giro de la cabeza, aunque se sorprendió de verme. Continué. Tengo que encontrar mi lugar, seguí reiterando, en esta gran ciudad de aprendizaje. Sentí que estaba en algún sueño extático, tan elevada y transportada estaba en mi mente. Esto es el cielo. Este siempre ha sido mi objetivo, como una visión medio olvidada de la realidad.

Ahora ya sé, estaba exultante de que existieran estas Universidades de Discurso y Estudio. Es así. Y también voy a asistir a ellas cuando descubra el Maestro cuyo currículum contenga el conocimiento que busco.

La idea me vino repentinamente. ¿Pero qué ocurre con los tribunales internos?

Y me encontré, con esta velocidad de pensamiento a la que estoy aclimatándome sólo lentamente, ascendiendo los escalones hacia uno de los grandes portales que estaban abiertos. Aquí, sentí, ¡estaba verdaderamente la revela­ción!

Pero cuando llegué al último escalón, la Luz me había cegado. El impacto me impidió avanzar. Me quedé quieta  con la mente en blanco y aturdida, incapaz de continuar hacia ese cegador destello. Era consciente de que la   brillantez de esta luz era demasiado para mi estado.

Inmediatamente, algo pareció extinguirse dentro de mí. Mi propia luz se había atenuado. Tuve la experiencia inexplicable de encogerme. Una vez más sentí la extraña sensación de disminuirme…  y menguar…

Y estaba de vuelta en mi jardín. Esta expansión de consciencia­ había sido verificada. ¡Me sentí desinflada y derrotada!

¿Por qué?, me pregunto.

Por mi propio egoísmo, mi propia insuficiencia. Yo, que aún no había me había cualificado para asistir a los corredores exteriores, me había atrevido a intentar penetrar dentro. Decir que mi espíritu fue sacudido, es una declaración exageradamente modesta… Me ha costado períodos de profundo y sincero autoexamen, buscando suficiente Luz para ver esta experiencia con la claridad del entendimiento no emocional.

Siempre he sido demasiado precipitada; siempre demasiado dispuesta a buscar y seguir y seguir adelante, para irrumpir por la fuerza en las fronteras de revela­ción. En la tierra (¿recuerdas?) había imaginado una Universidad del Espíritu; había anhelado formar parte de dicho movimiento. Había trabajado con la idea de esa visión en mi mente.

La visión puede haber sido correcta, pero el enfoque saboreaba el egoísmo; el egoísmo de la mente humana limitada que tiene que ser limpiada y despojada antes de que se pueda manifestar el patrón mayor del espíritu. Veo ahora que el patrón de pensamiento en la tierra no se orienta suficientemente alto sobre lo material y lo personal para mantener esa posibilidad. He tenido que aprender también, que estoy muy lejos de estar dispuesta a participar como yo esperaba… Parece que aún no estoy capacitada para estar matriculada en las aulas exteriores de estas Salas de aprendizaje. . . ¿Tal vez, para otra encarnación? ¿Quién sabe? Uno sólo puede darse cuenta de los errores y avanzar hacia una mayor comprensión.

Mientras tanto, me conformo. La visión está todavía conmigo, completa y satisfactoria; la esperanza de seguir enseñando y progresando. Tengo que prepararme para continuar con el servicio, así como enfrentarme a mí misma y aprender de mis defectos, lista para la transi­ción a una esfera que ansío con toda mi alma.

Mientras tanto, hay mucho que hacer, mucho que aprender, tantas nuevas facetas de esta vida que experimentar y finalmente a las que ajustarme; y siempre la Luz está aquí, esa Luz del Espíritu que debe fortalecerse dentro de mí para que pueda permanecer en Ella y Ella en mí. Cuando por fin esto se haya logrado, incluso en pequeña medida, sé que podré seguir adelante, hacia el deseo de mi alma; es decir, convertirme en una alumna en las aulas exteriores, mezclarme con esas grandes y ex­altadas Mentes para escuchar verdades propuestas por los Maestros e Instructores de Sabiduría, absorber esa sabiduría y abrir mi alma a las Realidades eternas. Nada lo detiene a uno para hacer lo que uno desea aquí … excepto las propias deficiencias!

17 de enero, más tarde

Verdaderamente, este es un mundo de pensamiento! Y así es el plano de la tierra, dirás, del que me acabo de graduar. Solo que allí el pensamiento es más lento en su acción porque la vibración, y por tanto, los resultados o efectos, son más lentos, y uno tiene una fachada, una imagen con la que enmascarar el pensamiento.

Aquí uno se ve desnudo. No hay ninguna máscara, ni siquiera para el pensamiento, ni para nuestros pensamientos más íntimos, y a veces me estremezco al darme cuenta de que aquí nuestros semejantes pueden leernos como leemos libros que ilustran el carácter, el pensamiento y la acción en la tierra. Aquí, nuestros pensamientos vuelven a uno como bumeranes, potentes e in­mediatos en sus efectos. Cuando un pensamiento, negativo o positivo, viene a la mente, se cristaliza en una acción inmediata. En la mente humana, un pensamiento negativo puede colarse e insinuarse a sí mismo entre todos nuestras buenas intenciones, mintiendo, aparentemente inactivo. Luego se convierte en un núcleo que atrae hacia sí mismo pensamientos de contenido similar, hasta que adquiere una apariencia fuerte por medio de la emoción; más tarde los resultados físicos, materiales o espirituales, se manifiestan.

Pero en esta nueva vida, la potencia del pensamiento es aumentada en una frecuencia que no permite desviación a ningún lado. Los efectos son inmediatos. Aquí el patrón de pensamiento determina nuestro bienestar, progreso, felicidad y alegría. Como uno piensa, así es… en medio ambiente, aspecto y compañías!

Tenemos que aprender a vivir en esta nueva frecuencia; a guardar las puertas de nuestra mente; a anticipar el boomerang de la acción de las emociones negativas…

Esta es la forma de vida en estos planos y cada alma debe asimilar el Camino antes de avanzar a planos de frecuencias aún más elevadas. Esta es la luz y la oscuridad tal como la conocemos; el día y la noche del alma….

 

l8  de Enero

Hay un ex-policía aquí; ha estado en el hogar por poco tiempo, o sea antes de que yo llegara y pronto va a ser transferido a otra estación en este mismo plano, por las razones que voy a explicar.

Es un hombre simple. No fue educado, pero tuvo un gran sentido del deber y cumplió siempre con lo mejor de su capacidad ‘esa estación de la vida, a la que Dios se complació en llamarlo’, como solíamos decir. Creo que estuvo enfermo durante algún tiempo, antes de que un cese repentino de la función cardíaca acabara con su vida, y llegó aquí. Era un hombre honesto, que nunca “molestaba a su cabeza” (sus palabras) con cuestiones sobre religión o filosofía; y suponía, como muchos todavía, que la muerte significaba el fin de todo lo conocido. Ha sido una gran maravilla y aso­mbro para él encontrar aquí una vida “normal”. Pero ha respondido bien. Ha llevado tiempo y mucha ayuda por parte de los de­dicados trabajadores de aquí; pero ahora que es capaz de adaptarse a esta nueva etapa de la vida, está deseoso de ayudar a su familia que todavía está en la tierra.

Parece que tuvo un hijo y una hija y estuvo contento con su esposa. El hijo es ahora la fuerza que sigue los pasos de su padre; es la chica, él cree, la que necesita su ayuda. Era bonita y caprichosa, me dijo, y a los dieciocho años tuvo una hija ilegítima. Admitió, sin ninguna represión, que en aquel momento él y su esposa sintieron vergüenza; sin embargo, aceptaron a la niña y la criaron como propia. Después de dos años, la joven madre abandonó a su familia y a su hijita y se fue a vivir con otro hombre. Hubo disputas y recriminaciones. Pero ella siguió su camino y se habían apegado demasiado a la niña para enviarla a un hogar. Cada vez supieron menos de su hija; la pequeña se convirtió en una niña saludable, cuidada con ternura por los abuelos.

Más tarde, la hija se peleó con su protector y se fue con otro hombre, viviendo después esporádicamente con marineros en un puerto del Sur y cayendo progresivamente en “ la escala de re­spetabilidad y moralidad”, como él dijo.

Naturalmente, los abuelos y el hermano se molestaron y anhelaban y luchaban para que la hija regresara a una vida digna. Pero cada vez que planeaban una reunión, terminaba en escenas y acusaciones. Francamente, nuestro policía admitió que su temperamento no fue el mejor, y que invariablemente perdió los estribos durante estas reuniones. Así nunca se logró nada constructivo. Los abuelos se quedaron con la niña y la hija fue ‘de mal en peor’ (la forma de expresarse es distintiva y muy reminiscente de su crianza), y terminó por ser abiertamente una prostituta o, como él dijo, siendo ‘de la calle’.

Pobre! Pobre, triste padre enojado! Su salud se deterioró por la tensión y la preocupación. Tuvo que ser relevado de sus funciones. La preocupación, el temor, el enojo y un sentimiento de impotencia con su hija lo llevaron a una tensión que causó los problemas de corazón y se derrumbó.

Él me había hablado de los ‘acontecimientos inexplicables de su muerte’. Fue llevado de urgencia al hospital; se informó a la hija y, para su gran sorpresa, vino a verlo. Realmente estuvo a su lado, él cree, cuando ‘salió como una luz’ (su expresión). Pero antes de eso estaba (como pude ex­plicarle) inconsciente en el mundo de la tierra, no obstante podía oír lo que ocurría a su alrededor. Al igual que todas las personas que están muriendo, podía oír pero no podía hablar o pensar con claridad. Sin embargo, fue perfectamente consciente del dolor de su hija. Ella lloró amargamente y dijo que si pudiera, vendría otra vez a vivir en casa. Anhelaba decir “regresa a casa ahora”, pero su lengua no le obedecía.

Su esposa dijo “papá desea que vuelvas a casa y que estés con nosotros y con la pequeña” pero la chica empezó a sollozar diciendo que no era oportuno volver a casa ahora.

Después de eso, él recuerda sentir un extraño tipo de fuerte viento y después nada más hasta que se despertó aquí.

Pero puedes darte cuenta de cómo sus pensamientos y  anhelos fueron hacia su hija.  El ya no sintió más vergüenza o angustia, solamente un gran deseo de expresar su amor por ella y ayudarla a redimirse de la vida que estaba llevando.  Se le había hablado de la posibilidad de contactar con los que estaban en el plano de la tierra, y eso ahora es el único deseo (y del “alma”) de nuestro policía. El no quiere nada para sí mismo; incluso la perspectiva de progresar para trabajar en algo que desee no le atrae.

“Debo encontrarla”, continúa repitiendo. “Si, como dice, hay formas de que hable con ella, entonces debo abordarlas. Tengo que decirle que lamento mi propia aspereza. Tengo que mostrarla que la amo; y tengo que decirla que todavía vivo…que estoy viviendo aquí,  compos mentis y todo…y que también ella vivirá”.

“Pero ¿supón que no quiera escucharte?”

“¡Esperaré hasta que lo haga!” me contestó, y hubo un destello de su antigua severa personalidad. “Tengo que probárselo, tanto por mí como por ellas, ¿no lo ve? Porque todo esto es tan extraño…¡y maravilloso! Y porque ahora he aprendido en forma diferente”, añadió más tranquilo.

Así en uno de nuestras reuniones del Consejo, discutimos su problema y se decidió ayudar a nuestro policía en su camino. Hay Estaciones en este plano donde es posible la comunicación con el plano de la tierra. (Siempre tuve esta idea pero ahora se que es un hecho). En esas Estaciones hay ayudantes y servidores que han dedicado su conocimiento y servicio a ayudar a aquellos que quieren enviar mensajes a sus seres queridos que están todavía en la tierra. La técnica empleada, entiendo, es bastante “especial” y muy difícil de seguir al principio, incluso para aquellos que desean utilizarla. Pero hay Estaciones, hay Directores para este trabajo, hay administradores y (en un sentido) técnicos para hacerlas funcionar.

¿Recuerdas como, cuando te conocí por primera vez, acostumbraba a llamarte “teléfono celestial”? Bien, ahora pienso sobre este envío de mensajes desde nuestro lado como el “teléfono de la tierra” o el “teléfono de los mortales” para diversión del Padre Joseph.

Sin embargo, privadamente creo que es un teléfono público. Al principio deseaba mucho ver como se llevaba a cabo el trabajo, incluso, quizás, tratar de enviar mensajes yo misma hasta que me resultó claro que esto no solo sería un gasto de esfuerzo sino también un egoísmo por mi parte, porque realmente no tenía necesidad de este tipo de ayuda.

Siempre he sido suficientemente afortunada por tener una mente investigadora, y con esto, como sabes, hurgué profundamente en los temas de comunicación y percepción extra-sensorial.

La telepatía, como confirmarás, que ambas estudiamos y que practiqué en pequeña medida obteniendo algún éxito contigo y con otros en experiencias poco importantes. Pero esos métodos de comunicación, vía el plano astral, nunca me fueron revelados (quizás para mi desilusión). Y estoy convencida de que no hay razón para entrometerme ahora.

Entonces, aunque puedo visitar a nuestro “hombre vigoroso” en su nuevo hogar e incluso verle en la Estación y tratar de ayudarle, me adaptaré a los métodos que parecen favorecer el trabajo que estoy tratando de hacer…por supuesto, me refiero a nuestro contacto telepático (y con otros), en el que mi mente llega a estar “sintonizada” con las vuestras y puedo transmitir y recibir sin necesidad de otra ayuda…incluso la de una técnica desconcertante.

Porque en esta ola telepática puedo escribirte esas pizcas de información sobre el controvertido tema de la Vida después de la Muerte (aunque apenas estamos tocando el borde de todas las maravillas que hay aquí y más allá) con resultados satisfactorios, creo…y suficientes, de cualquier manera, para ayudar a aquellos que puedan leerlo.

Esta es parte de mi tarea ahora, y vosotros que me conoceis tan bien sois conscientes de mi característica, que cuando pongo el diente en un tema, nunca lo dejaré hasta que haya extraído el suficiente conocimiento para satisfacerme…¡ese rasgo me viene muy bien aquí!

Pero ahora tengo la libertad de decirte que esto no es solo una exhibición por mi parte. ¡No por cualquier medio! Hay un Grupo que me ayuda y guía en la selección de incidentes a serte comunicados telepáticamente. En esto, el Padre Joseph es la mayor ayuda, ya que él ha contactado tu mente previamente; tu marido también ayudó en abrir el camino y fue el instrumento para que tu escucharas mi mente en el primer momento.

Hay otros en el Grupo, y comprendo que solo somos instrumentos en este trabajo…El velo entre los mundos debe ser rasgado (o disuelto como sugieres). Se debe llegar a todos,  a la gente que vive en la tierra, al erudito, el cultivado y las mentes ingeniosas, así como a las mentes devotas y religiosas, y a los ignorantes, los iletrados y las mentes cerradas. Todos necesitan este conocimiento para eliminar el miedo que es una de las más oscuras y poderosas emociones terrenas contra la que se tiene que luchar y que hay que conquistar antes de que la paz y el progreso puedan venir a la tierra.

Pero mi gran deseo y confianza es que pueda continuar trabajando con vosotros en nuestro Compañerismo, y quizás, ampliadas las creencias y percepciones de muchas almas por el Trabajo que ha sido planeado desde nuestro lado en cooperación con vuestros esfuerzos en la tierra.

 

 

23 de Enero 

Tu marido ha estado a menudo en la Casa y hemos tenido muchas charlas juntos…Siento que ahora le conozco y le comprendo mucho mejor…Su información ha aclarado mucho lo que me estaba desconcertando en tus reacciones a la vida y a la gente. Ahora te comprendo en forma muy diferente de lo que lo hacía cuando trabajábamos juntas en la tierra…El tiene un gran respeto por el regalo de ti que, dice, nunca apreció cuando estaba en el cuerpo…

Ahora me parece que solamente comprendemos realmente y sin prejuicios emocionales cuando estamos separados de la vida en la tierra. Esto es una pena y tu marido está de acuerdo. Que inútil es arrepentirse aquí…arrepentirse de aquellas cosas que no hicimos así como de las que hicimos –la mayoría de nuestras acciones son el resultado del hecho de que nuestras mentes, y por tanto nuestras reacciones a las circunstancias, estuvieron empañadas por un juicio parcial, y por conclusiones preconcebidas (y a menudo completamente erróneas). Aquí lamentamos esas faltas profundamente, más aún porque las escamas han caído de nuestros ojos y vemos la Verdad (o quizás sería más seguro decir “un amplio estado de la Verdad” que podría penetrar y neutralizar las emociones negativas del cuerpo-mente).

Yo dije que arrepentirse aquí es inútil…pero esa declaración puede haber sido demasiado tajante. Conocer todo es perdonar todo, es el pensamiento más constructivo y mejor que se puede tener sobre esos remordimientos.

Sabrás bastante bien que “seguir adelante con el trabajo” era uno de mis preceptos. Incluso con toda la eternidad ante nosotros, curiosamente  me parece un despilfarro utilizar la energía lamentándose. Perdón, ¡si! Comprensión de lo que faltó y de lo fue erróneo…y confesión a uno mismo de los pecados de comisión y omisión, junto con la aceptación de la vergüenza y el fracaso.

Entonces tiene lugar un nuevo comienzo cuando el conocimiento se convierte en sabiduría; un esfuerzo para deshacer un agravio, para ayudar por medio del amor y del pensamiento directo y concentrado allí donde se necesite ayuda.

Algunas de las almas que vienen a nuestro lado y que han perpetrado mucho mal, supone un gran reto el aconsejarlas y ayudarlas en este punto. El remordimiento las abate y a menudo escogen vivir en la oscuridad del remordimiento. Esto está correctamente expresado con el término de “penumbra” (y no me estoy refiriendo al Lugar de las Sombras) porque, incluso aquí, por su tristeza y remordimiento se están encerrando ellos mismos lejos de la Luz que podría iluminar sus mentes, disolver sus culpas y traer un rayo constructivo a sus problemas…

He visitado las “regiones inferiores” aunque, te aseguro, con los Conductores quienes fueron capaces de guiarnos y protegernos. Créeme que una región o regiones terribles, de semi penumbra, de insanas y pegajosas emociones, de total distorsión de todo lo que es hermoso. Los sentimientos de uno están retorcidos por las lastimosas vistas; surge la compasión por aquellas pobres criaturas medio vivas en su propia oscuridad.

Hay Ayudantes maravillosos en esas regiones. Han de ser almas avanzadas, fuertes y firmes en la Luz antes de que puedan escoger hacer tal trabajo. Cuando estuve en una visita, vi la cara de un Ser de tal belleza que me detuve en mi avance y tuve que pararme un rato solo para estar en el aura de ese Gran Ser. Supe después que en la tierra él había sido casi un santo. Fue un gran místico aunque un filósofo iletrado. Ahora aquí es el Líder de un Grupo de Ayudantes y la Luz de su rostro, aunque suavizada a la potencia que sus pacientes pueden soportar, es gloriosa.  Mi Conductor me dijo que este era su último trabajo de entrenamiento y que es una preparación para una elevada misión que esta gran Alma emprenderá.  Yo no estaba segura  si esto presagiaba un retorno a las condiciones de la tierra como un Gran Maestro o Profeta, o si esto es el preludio para una iniciación más avanzada en misterios mayores. Hice tantas preguntas sobre el tema como podían ser contestadas, y me informaron de que en efecto, él era un Maestro de Sabiduría y un alma muy santa, entregada al Cristo y que forma parte de un gran grupo de potenciales Redentores Mundiales. Ha estado en la Esferas más de tres siglos, según se cuenta el tiempo en la tierra, y ha “atravesado” muchos de los Planos Superiores, siendo un Miembro de una Hermandad de Luz. Su servicio desinteresado aquí es una lección sin palabras. Las Hermanas Le reverencian. Algunas se han unido a su Grupo de Ayudantes y han trabajado bajo Su Dirección, volviendo a la Casa para descansar y recuperarse después de arduos servicios. Sé que el Padre Joseph a menudo le visita aquí y trabaja en el Grupo.

“Volví” a mi casita y a mi jardín dorado con un sentimiento de alivio al mismo tiempo que con una gran alegría y apreciación de la Luz que hay aquí. Pienso mucho en aquellas palabras…”Ellos que están en la oscuridad y en la sombra de la muerte” y un nuevo significado y connotación se añadió a nuestra antigua cita bíblica. Ese lugar era efectivamente la sombra. La sombra de la muerte, pero no la muerte del cuerpo sino la muerte de la mente, porque allí la mente está inerte en la densidad causada por el erróneo uso de una facultad dada por Dios, la mente humana y el libre albedrío. Esta densidad causa que el alma se muera de hambre hasta el punto de ponerla al “límite” y que su Luz quede encerrada. Seguramente eso es la muerte…¿o más bien la sombra de la muerte?

Esto, para mí, es bastante más aterrador en sus implicaciones que la explicación que nosotros, en la tierra, aceptamos para esta frase. La muerte del cuerpo es solamente un cambio. La “sombra” de la muerte es un hecho espantoso, pero gracias a Dios, un hecho que nunca será experimentado por aquellos que tratan de vivir la Vida Buena y abrir sus mentes a la Verdad.

Y a esta frase “la Vida Buena” no le doy ninguna interpretación sensiblera. La Vida Buena, como aquellos la ven aquí, no es un sueño vago y sentimental de bondad, ni es el ego hinchado de hacer el bien y rezar públicamente que Jesus condenó en los Fariseos. Como estoy aprendiendo aquí el seguir la verdadera Luz Interna, la obediencia a la guía de esa Luz y el consiguiente trabajo y acción prescritos por la sabiduría de esa Luz, eso es lo que constituye la Vida Buena, la vida completa, la vida más abundante de las escrituras de todas las religiones.

“Una personalidad infundida por el alma” recuerdo, era una frase que yo utilicé mucho en la tierra, y probablemente con una falsa interpretación de su verdadero significado. Ahora que he visto a este gran Maestro-Alma en Su humilde capacidad y servicio y darme cuenta de lo que me ha impresionado el Alma que es, creo que nunca lo olvidaré.

El Alma es Luz que se ha infundido … o Luz infusa.

El aprisionamiento del alma es oscuridad.

Igual que el sol es el portador de rayos de luz a la tierra, así es el Hijo, la Segunda Manifestación de la Energía Divina de Mente Creativa, el transmisor de rayos de Luz al alma. “Los que están en la oscuridad” rechazan los rayos del Hijo y por eso están en la muerte, en la sombra de la muerte.

Que la Luz descienda la tierra.

Entonces las terribles ilusiones de esos lugares de sombras serán disipadas para siempre.

4 de Febrero

Preguntas sobre la precognición y si es un hecho que el futuro es previsible. Hasta donde alcanza mi experiencia, y tanto como esta nueva extensión de mi conciencia revela hechos sobre el tiempo de vida en la tierra, estoy llegando a ser progresivamente consciente de un Esquema y un Plan.  El anteproyecto de los esfuerzos de uno mismo, de los éxitos y fracasos de uno en todos los planos: físico, material, emocional, mental y espiritual indica que el alma acepta voluntariamente una definida línea de avance antes de la encarnación.

No hay duda de que cuando sea más competente en el estudio de las vidas individuales y sus resultados, junto con el curso de las vidas de las naciones y sus resultados, buenos o aparentemente no buenos, que han sido puestos en movimiento por medio de la Ley de Causa y Efecto, seré más capaz de apreciar como el Esquema Divino de crecimiento individual y crecimiento grupal está relacionado vida con vida y tiempo con tiempo. Es lógico asumir que reanudamos, por decirlo así, donde lo dejamos en un ensayo previo de fuerza y debilidad. Esto presupone una cadena de vidas, de experiencias, de reencarnación en forma poco comprendida. Pero estoy más que convencida, cuando observo historias de esfuerzo, éxito y fracaso, que el alma necesita “proyectar” alguna parte de sí misma en el ambiente más denso de la tierra en repetidos intentos para dominar los procesos y tensiones de esas vibraciones. Pero qué parte de sí misma, y si es siempre la misma parte, todavía es un misterio, y así debe permanecer hasta que hayamos avanzado más en sabiduría y percepción.

Después de hablar con los sabios que he tenido el privilegio de encontrar aquí parece que no hay razón para que cambie mi aceptación terrena del hecho de la existencia de vidas repetidas, y no obstante de una posibilidad de visualizar el futuro que se presenta, incluso en un cuerpo material. Cuando un alma (o esa porción de un alma que busca la ampliación de la experiencia) reencarna, está en cierta etapa de su Divino Anteproyecto. Buscará una prueba de fuerza en algunas experiencias, en otras un papel de liderazgo en los asuntos humanos, una compensación emocional en las relaciones personales y así sucesivamente. Por tanto, hasta cierto punto,  fija sus propios “eventos a producirse” porque ellos le proporcionaran la experiencia necesaria que ha venido a reunir, y estos estarán en proporción con el Esquema total asociado a su progreso. Debe reaccionar, en cierto modo, en consonancia con su etapa de desarrollo y entonces su camino será asignado con los puntos culminantes de logro, humilde o elevado en su particular esfera de influencia, así como con el desaliento y los fracasos que, para el Ojo Interno, pueden ser previstos.

Como aquí es posible revisar los incidentes en la vida de uno en la tierra con las causas que condujeron a esos incidentes y los efectos que produjeron, así como con las lecciones que nos aportaron, es factible asumir que el proceso tanto puede ir hacia adelante como hacia atrás. En otras palabras, como no existe el tiempo, el comienzo, el final y el momento presente son todos uno. Por tanto, en un alma que ha mantenido esta “negación del tiempo” en su conciencia en la tierra, el posible futuro puede ser percibido. Que haya errores y radicales afirmaciones infundadas no niegan la verdad de este hecho. La mente humana puede ser desviada por las emociones humanas, egoísmo, auto centramiento y orgullo y tales emociones nublan el tema de la verdad. Pero permanece el hecho de que la posibilidad está ahí, el futuro salta del pasado. Que ciertos videntes haya sido capaces de predecir no implica esquemas de existencia preordenados en un sentido estricto. Esto ilustra la realidad de la eternidad…que cada momento tiene en sí mismo todo el pasado y el futuro.

En los nuevos experimentos en la exploración espacial, ha sido probado el hecho de la “ingravidez”. En el “futuro previsible” (estoy informada por los que conocen más del Esquema y del Plan) las almas en encarnación en la tierra serán capaces de probar el hecho de la eternidad, y esto se hará por medio del proceso científico y la experimentación (posiblemente en ese mismo espacio que los científicos han de salir a explorar). Será un descubrimiento emocionante cuando tenga lugar este último avance en la ingravidez  y el empuje no gravitacional.

Por medio de la verdad inherente en este “nuevo” conocimiento, la humanidad dará un tremendo salto hacia la Luz. Porque cuando el conocimiento aumenta mil veces, la responsabilidad en seguir el Esquema aumenta un millón de veces.

Este es un gran punto de realización para todas las almas tanto encarnadas como desencarnadas. Confío en que todos aprenderemos.

7 de Febrero

Si. Enseño y me enseñan. Soy capaz de prestar servicio a quienes, por circunstancias desafortunadas de nacimiento o de su medio ambiente, o por propia predisposición, lo que a menudo es un componente de la ignorancia, no han aprendido  siquiera los rudimentos de la vida.

Muchos de los que llegan aquí están tan completamente abatidos por el hecho de encontrarse con una existencia en el más allá, o desilusionados porque en sus estrechos credos han previsto un cielo de absoluta delicia que, en sus burdas imaginaciones, incluyen la alegre conclusión de que en lo sucesivo no necesitarán realizar ningún esfuerzo. De hecho, sería un bendito estado de negatividad, o pasiva aceptación, de paraíso, un agradable Estado de super Bienestar en el que podrían pasarse la vida soñando con la Eternidad.

La realidad es, por supuesto, un estado de bienestar que tiene un significado completamente diferente; y super, sí, si por ese adjetivo describimos una existencia en la que se manifiesta la belleza, en la que los pensamientos negativos o desagradables están prohibidos porque tales pensamientos son visibles y audibles, en la que ayudar y amar están siempre disponibles para ayudar al viajero, y en la que cada circunstancia apunta a una Vida mayor, a una comprensión más amplia y a la gloriosa certeza de progreso después del esfuerzo.

Esta es una existencia en otra dimensión de pensamiento; la enfermedad, la pobreza, la crueldad, el sufrimiento como se conocen en la tierra, posiblemente podrían no existir aquí porque la Luz del Espíritu abre nuestra visión y buscamos el Camino a los Mundos Superiores de una belleza aún más gloriosa.

Si, aquí estoy enseñando. También estoy aprendiendo compasión por la conciencia limitada que poseen aquellos no han tenido las oportunidades que se me han proporcionado de estudiar los misterios de la vida.

Nuestro trabajo es estar al mando cuando las entidades recién llegadas despiertan a la conciencia. Algunas veces sus amigos y seres queridos que están ya en estos planos han sido “advertidos”. Entonces esperamos en un segundo plano hasta que terminan los saludos. En otros casos, los primeros “rostros” que ven son los nuestros; nuestras son las palabras de consuelo, de confianza y bienvenida.

Nuestros “pacientes” permanecen con nosotros hasta que se han ajustado a esta nueva vida y están preparados para unirse a sus seres queridos o a Grupos especiales. Esto puede ser solo una breve fase pasajera o un largo “periodo” según su estado de desarrollo. Conforme a las reacciones después del primer shock provocado por los exámenes de los Anteproyectos individuales de sus vidas en la tierra, así es nuestro método de ayudarles. Con comprensión, amabilidad extrema y confianza, sin asomo de censura, la Hermanas  explican lo que es la Casa de Reposo y su propósito. Los recién llegados son introducidos entonces a la idea de un progreso expansivo y se les anima a corregir los errores que han cometido en sus vidas en la tierra por medio de pensamientos concentrados de perdón y compasión.

Supongo que podrías llamar a esto un hospital, una casa de reposo en el Camino, un “jardín de infancia”. Todos esos términos serían correctos. Las almas cansadas, asustadas, ignorantes y “caídas”, junto con los que han sido “rescatados” de la “Tierra de las Sombras”, requieren comprensión y una explicación de sus dolorosos estados, y hay algunos  a los que se les explica la Supervivencia, e incluso se les ha demostrado. Muchos no aceptan el hecho de la muerte, o prefieren considerar que todavía están soñando. Por las demostraciones de los resultados de otras vidas, yo misma he aprendido mucho y todavía estoy aprendiendo.

Muchas de las Hermanas  de mi antigua comunidad en la tierra han pasado ahora a las Esferas Elevadas, pero la querida Madre Florence permanece por propia elección, aunque visita también otros planos para refrescarse e, imagino, que por gratificación. Otras Hermanas de comunidades similares se han ido y trabajan con nosotras, y de ellas la Hermana Ursuline ha llegado a ser una compañera para mí. Tenemos mucho en común y admiro sus muchos dones y su mente clara y lógica. Ella irá a trabajar a otra “Estación Receptora” porque la nuestra, según comprendo, es solo una de las muchas Casas de Curación.

Pero también estoy aprendiendo, no tanto por lecturas o libros, aunque todavía leo mucho, sino por el debate y el ejemplo. Hablaré de esto más adelante.

9 de Febrero

Efectivamente este es un mundo de pensamiento. Tu vives, por supuesto, también en un mundo de pensamiento, solo que tu pensamiento se ha cristalizado muy profundamente en la materia y mucha de la ilusión de esa existencia ha quedado “solidificada” en la mente de la tierra. La mente se desconecta frecuentemente de la realidad. Aquí somos lo que parecemos.

En el cuerpo uno puede ocultar su verdadero ser, así como el propio Ser, y aparecer muy diferente de la realidad. Aquí la persona, o máscara, ha sido retirada y nuestros más profundos pensamientos están abiertos a todos. ¡Imagínate lo que eso significaría en la tierra! Este nuevo interés de muchos científicos mundiales en la percepción extra sensorial, especialmente en el hecho de la Telepatía, resultará en un desgaste de esta máscara personal, por lo que a través de ella, la deslealtad, la insinceridad y la mentira  quedarían reveladas. En futuros desarrollos en este siglo y en el próximo, se revelará que los pensamientos realmente son cosas, cuál es su esencia, y su susceptibilidad a ser “leídos”.  El hombre aprenderá que la veracidad en todas las cosas es esencial. Así lo aprendemos aquí.

La angustia, la irritación, la depresión pueden ser vistas actualmente en la apariencia y en el “campo” que rodea a una entidad. Realmente pueden ser sentidas y algunas veces “oídas” como una advertencia, un tamborileo, incluso como un zumbido de avispa. Yo he experimentado esto en otros, y, por desgracia, otras queridas almas me han evitado a veces por la misma razón.

Los pensamientos son realmente cosas. Eso es por lo que, cuando una entidad viene a este plano, él o ella, automáticamente pasan al plano correcto. Esa es la Ley. Esto también explica por qué algunas personas están tan sorprendidas y consternadas con su entorno. Por ejemplo, alguien que ha vivido una buena vida corriente, podríamos decir, haciendo las cosas correctas, cumpliendo con sus obligaciones religiosas externas, pero todo el tiempo ocultando dentro de sí oscuros pensamientos de envidia, malicia e intolerancia, se encontrará en compañía de otros semejantes a él, y algunas veces de otros peores. La consternación embargará su alma hasta que se dé cuenta de que esta gran Ley es justa,  hasta que se esfuerce por ajustar su pensamiento al Amor, la Caridad, la Verdad y trate de compensar los errores que cometió con otros. Cuando realiza esos esfuerzos siempre hay ayuda, siempre hay almas avanzadas dispuestas a confortarle, a escucharle y a enseñarle. También hay almas, dispuestas a guiarle hacia ámbitos más elevados y a compañías más felices.

El progreso es tan abierto aquí, y tan satisfactorio en la recompensa, de hecho aún más,  de lo que pueda serlo cualquier éxito en el plano de la tierra. Uno tiene que tener solamente una vislumbre de los Planos de la Mente, donde las emociones han sido conquistadas y transmutadas en aspiración, para darse cuenta de la maravilla de la Creación y del Amor de Dios por Sus criaturas. Solo hay que ver la oscura miseria del auto aprisionamiento de las almas en los mundos de las sombras para comprender la justicia y el equilibrio de la Fuerza de la Vida.

Cuando la telepatía y la comunicación mental lleguen a estar más generalizadas en el mundo, surgirá la Luz en el hombre y se dará cuenta de su unicidad con todo. Entonces se pondrá de manifiesto el significado de la Paz en la Tierra, la Buena Voluntad a los Hombres. Entonces comenzará a disiparse el velo de la oscuridad, la creencia en la materia y el poder mental del hombre se elevará en manifestación constructiva.

Entonces el hombre pasará de las sombras a la Luz, de la tristeza a la alegría, de la ignorancia al conocimiento, de la ilusión a la realidad; y entonces el mundo conocerá la paz.

Que la Luz descienda a la Tierra.

17 de Febrero

Déjame hablarte de Jeannie. Jeannie vivió hasta casi los doce años de edad en la tierra. Era una niña bonita, encantadora, delicada. Toda su ambición era llegar a ser una bailarina y comenzó a entrenarse para ello desde muy joven, demostrando, creo, un gran talento. Desafortunadamente a la edad de ocho años contrajo la polio, un caso muy severo, y fue mantenida durante algunos meses en un pulmón de acero.

Aunque se recuperó, le quedó una pierna encogida; continuó encogiéndose y los músculos parecían desaparecer. La pobre niña estuvo meses entrando y saliendo de los hospitales. Fue sometida a varias operaciones; llevaba un aparato ortopédico en su pierna, pero los músculos continuaban encogiéndose hasta que una pierna resultó evidentemente más corta que la otra. Frecuentemente tenía muchos dolores, pero la mayor tristeza para esta niña era la pérdida de su vida como bailarina.

No podía soportar la idea de que nunca volvería a bailar, nunca estaría en un grupo de ballet, nunca tendría la felicidad de realizar lo que amaba hacer. Con la esperanza de recuperar su pierna al estado normal, estoicamente soportó varias torturas de estiramientos, abrazaderas de hierro y otras operaciones.

Al final, y a la edad de once años, supo que nunca sería como las otras chicas, nunca saltaría ni volvería a correr. Su agonía mental y las emociones suscitadas por darse cuenta de ello y los constantes combates con la enfermedad debilitaron su constitución. A los doce años, después de un escalofrio, murió de neumonía.

Cuando Jeannie “despertó” en nuestra Casa, la madre Florence y yo estuvimos a su lado. La niña miró a su alrededor, tratando de enfocar su vista en este nuevo ambiente. Por fin nos vio. Miró fijamente. Entonces su carita  se arrugó y empezó a llorar.

“Es la Hermana. He vuelto otra vez al hospital”, sollozó. “Por favor, por favor no me hagan más operaciones…”

La madre Florence palmeó su mano.

“Solamente estás en nuestra Casa para descansar”, dijo. “Vas a estar bastante bien otra vez, Jeannie…bastante bien”, enfatizando la palabra “bien”.

La niña miró a la madre Florence.

¿Eres la enfermera?, preguntó.

La madre Florence asintió. “Si quieres, llámame así. Pero esto no es un hospital, solo una casa de reposo, y tu estarás bien muy pronto”.

Jeannie volvió su cabeza.

“No”, dijo, “nunca estaré bien. Tengo una pierna encogida”.

“Ahora no, Jeannie”, me ofrecí. “Ya no más. Tu pierna está bien, bastante bien y fuerte”.

La niña sacudió su cabeza.

“Mira tú misma”, instó la madre Florence. “Es tan larga como la otra. Echa un vistazo y mira”.

“Pero yo sé que no lo es”, Jeannie no se convencía. “Se que solo estás diciendo eso… ¿Dónde está mi mama?

“Puedes ir y verla ahora”, sugirió la madre Florence, “cuando hayas aprendido a correr otra vez”.

“¿Correr?” Esto atrajo la atención de Jeannie.

“Si, correr”. Me incliné sobre ella “Aquí te vamos a enseñar a correr, a jugar y a bailar, Jeannie”.

Sus ojos brillaron.

“¿Bailar?”

“Si, bailar”. Cogí sus piernas, levantándolas con cuidado.

“Mira, Jeannie, ambas son igual de largas, ¿lo ves?”

Jeannie las miró y luego nos miró a ambas. Lentamente se incorporó. Subió y bajo las manos por las pantorrillas, sobre los tobillos, tocando los huesos de sus pies cuidadosamente y volviendo a las rodillas. Hizo esto una y otra vez como si no pudiera creer lo que sentía y veía. Estaba callada y perpleja. Evidentemente nunca se le ocurrió tratar de levantarse. El hábito todavía era demasiado fuerte. Solo se sentó sosteniendo sus piernas y mirando sus pies.

En ese momento alzo la vista hacia nosotros.

“¿Es un milagro?” preguntó con una voz maravillada.

“Se podría decir que es un milagro”, respondió la madre Florence y la sonrisa que iluminó su rostro era verdaderamente hermosa.

Jeannie estaba callada, reflexionando sobre esto.

“¿Eres la Virgen María?” preguntó al fin.

“No querida, no soy la Virgen María”.

“Te pareces a Ella”, y yo pienso mucho en lo hermoso que es el rostro bajo el velo, “y Ella hace milagros”.

La madre Florence sonrió. “supongo que puedes levantarte y mantenerte”, sugirió.

“¿Sin mis muletas?”

“Si, inténtalo”.

“¿Dolerá?”

“No, no tendrás ningún dolor. No volverás a tener ese antiguo dolor, Jeannie”

“¿Lo prometes? ¿Es verdad que no lo voy a tener?”

De repente Jeannie cogió mi mano y se aferró a ella.

“Lo prometo”, dijimos las dos. Asintió. Era evidente que no estaba segura si podía confiar en nosotros.

“¿Intentarás sostenerte?” preguntó la madre Florence otra vez. Jeannie no respondió pero me dejó levantar sus piernas y asentarlas. Sujetamos su cuerpecito y lentamente la pusimos de pié. Se tambaleó, aterrorizada de confiar en su pierna antes paralizada. Después de esperar, se puso de pié, pero todavía agarrada a nosotros. Lentamente su expresión cambió. La sorpresa, la incredulidad, la confianza y la alegría, asomaban a su rostro. Se soltó de nosotras. Se mantuvo recta, balanceándose sobre ambos pies. Incluso dio unos pocos pasos.

“Es verdad. Es verdad. ¡Es un milagro!”.

De repente, superada con este gran y gozoso despertar, se dejó caer en la cama y sollozó de pura felicidad.

“Andaré otra vez”, gritaba. “Estoy bien. ¡Soy como las otras chicas!” Con sus ojos nublados, me miró lastimosamente. “A menos que esté soñando…”

“Estas bien, Jeannie”, insistí, “y no es  un sueño. Es verdad”.

Sonrió. Era evidente que todo esto la había supuesto una gran tensión. Estaba empezando a cansarse. Necesitaba descansar. La primera vez que alguien vuelve a la conciencia después de su transición frecuentemente está abrumado y ésta no era una excepción.

“Entonces si esto es verdad…debemos decir una oración…dar las gracias…un Ave María”.

La madre Florence se inclinó sobre la niña.

“¿Te gustaría que todos nosotros diéramos las gracias a Dios contigo?” la preguntó amablemente. La niña asintió. Cerró sus ojos. Juntos recitamos en voz baja la Oración de Acción de Gracias. Cuando hubimos rezado, Jeannie retrocedió al estado pasivo de los que han despertado recientemente en este estado de conciencia. Por ello la dejamos descansar.

Jeannie fue mi constante compañera. Dimos largos paseos juntas; competíamos por encontrar las flores más hermosas; bajábamos de la mano las altas pendientes de las colinas y era una gran alegría observar a la niña. Bailaba y giraba tan luminosa como una mariposa. Corría de flor en flor; brincaba, cantaba y reía de pura alegría.

Yo había descubierto que ella tenía una mente bien desarrollada. Quizás los años de enfermedad, los reposos forzados, y los consiguientes periodos de lectura y reflexión habían desarrollado un profundo estrato de pensamiento que no era corriente en niños de su edad. Tenía facilidad para la filosofía y una sabiduría que sorprendía en alguien tan joven.

¿He dicho joven? Su alma no es joven. Es, debería decir, un alma avanzada. Parece “saber” mucho sin que nadie se lo haya dicho. Recuerdo su forma de aceptar la muerte, con naturalidad y solemnidad. Actualmente nadie ha dicho nada de esta transición. Se la dejaba descansar hasta que estaba lista para moverse. Entonces paseaba por los jardines de esta hermosa casa para alegría de su corazón. Por supuesto, estaba protegida cuidadosamente de nuestros pacientes “enfermos”.

Me encontré con ella en mi jardín.

“¿Quieres ver mis flores?”, la pregunté. Ella movió su cabeza.

“He venido a verte, Hermana”. Hubo una pausa. Sus ojos me miraban con candor. “Acabo de darme cuenta de algo”.

Yo esperé.

“Me he dado cuenta de que no estoy soñando.”, dijo suavemente. “Estoy muerta”. Su mirada se mantenía en la mía. “Estamos todos muertos. ¿no es verdad?”

“Si, es verdad, Jeannie”, la respondí, “pero puedes ver que realmente estamos más vivos que nunca. Solamente te has librado del antiguo cuerpo enfermo y has encontrado uno nuevo…”

Ella aceptó esto.

“Supongo que esto es…una especie de Cielo”.

“Es el comienzo del Cielo, Jeannie”.

“¿Quiere decir que solamente estamos empezando…? ¿Todavía no estamos allí?”

“No en el Cielo que tu imaginas, Jeannie. Pero estamos en nuestro camino a él”.

Ella lo asimiló. “Pero esto es tan bonito. Todo el mundo es tan amable y…y…angelical”.

“Ciertamente no somos ángeles”, repliqué y las dos nos reímos por eso. De repente se quedó tranquila.

“Entonces, ¿Dónde está Dios?”, preguntó.

“Demasiado lejos para que podamos verle. Todavía no estamos preparados para Su Gloria. Pero estamos avanzando hacia Su Cielo…”.

“¿Quieres decir que Su Cielo puede ser mejor que esto?”

“¡Oh, mucho, mucho mejor! Mucho más bello y lleno de Luz, y ángeles, Angeles de Luz…”

Ella me sonrió. Las dos nos quedamos en silencio mientras ella pensaba sobre esto.

“Ya veo”, consintió. Su rostro se iluminó. “Me gusta eso…Angeles de Luz”.

 

EN OTRA SALIDA ELLA DIJO, repentinamente “Espero que Mamá no me eche de menos terriblemente. No creo que lo haga porque como ves, yo siempre he estado enferma y también están los demás. Mamá estaba siempre muy ocupada”.

¿Tenías hermanos?

“Si. No eran como yo. Ellos estaban bien”. Reflexionó gravemente por un momento. “De todas formas me gustaba hablar con Mamá. ¿Puedo hacerlo ahora?”

“Lo intentaré, Jeannie. Pero no es fácil llegar a tu madre”.

“Mira, los que pueden “oírnos”  en la tierra tienen que haber desarrollado un “teléfono interno”.

“No creo que Mamá tenga un “teléfono interno”. Por supuesto, teníamos un teléfono, uno corriente, y me gustaba hablar por él”.

Por un momento las dos vimos un rayo de Luz que parecía brillar más allá de donde estábamos sentadas. “Me gustaría ver otra vez a Mamá…y ver qué está haciendo. ¿Puedo?”

“Podemos intentarlo”, contesté, recordando mis propias experiencias en los Servicios Fúnebres. “Dime cómo es tu madre y tu casa y tus hermanos, y veré si podemos configurar una imagen…”

“¿Y podemos bajar a través de ese cuadro, ¿es eso?”

Había captado rápidamente este nuevo “juego”.

“Sí, eso es”.

Lo intentamos. Describió a su madre, a su padre, a su familia, su casa en la tierra. Me concentré lo mejor posible y nos “proyecté” en el interior del cuadro.

Estuvimos en silencio tanto tiempo que me preguntaba si Jeannie habría “encontrado” a su familia. Ella permanecía en la hierba a mi lado, su rostro muy absorto y expectante. Finalmente suspiró.

“No puedo ver a Mamá…pero siento que estoy cerca de ella…creo que ella lo sabe. Estoy intentando decirla que mis dos piernas son igual de largas y que ahora puedo caminar y correr. Oh, deseo que lo sepa, Hermana. ¿Crees que lo sabe?”

“Estoy segura de que lo siente internamente, Jeannie”.

“Mamá no está triste por mí…no”, continuó. “Siento que sabe que estoy en el Cielo y está contenta con eso. Estoy ahí realmente, ¿no es así?”

¡Qué podía contestarla!

“Querida, estás muy cerca del Cielo”, dije. Agradecí que esta explicación hubiera sido puesta en mi conciencia.

“¿Supongo que esta es la Vida Eterna?, persistió. Tenía que pensar mi respuesta.

“Siempre hemos estado en la Vida Eterna, Jeannie, incluso cuando estuvimos en la tierra. Nuestras almas, nuestro verdadero Ser, siempre ha vivido de experiencia en experiencia. Esto es solamente otra parte de la experiencia”.

Se tomó esto con mucha seriedad. “¿Y el Cielo será otra experiencia?”

“Creo, querida, que habrá muchas experiencias, incluso antes de que alcancemos el Cielo”.

“¿Quieres decir, donde está Dios?”

Yo asentí. “Si, esa debe ser una Esfera más gloriosa”.

Entonces dijo: “Nunca fui mucho a la Iglesia o a la Escuela Dominical. Por supuesto no podía, y mis padres no eran muy religiosos. Pero las monjas del hospital acostumbraban hablar conmigo. Me contabas historias sobre Jesús y los Santos. Tu crees en los Santos, ¿no es así, Hermana?

“Por supuesto. Son los Sabios, los Grandes Seres, y están en comunión con la Hueste Angélica”.

“¿Crees que Los veré alguna vez?”

Estuve impulsada a decir una bendición a esta dulce, inocente alma.

“Si, Los verás, Jeannie”.

“¿Y la Hueste Angélica…los Angeles de Luz?”

Asentí. “Y a la Hueste Angélica”, afirmé (es muy probable que antes que yo, me dije a mí misma).

Ella dijo suavemente. “Eso espero. Ve, en el hospital solía pedir a Santa Teresita que hiciera crecer mi pierna tanto como la otra. Estoy segura de que me oyó…Quizás, alguna vez la veré…la veré realmente…”.

“Quizás”, dije.

 

RECUERDO CLARAMENTE SU PRIMERA VISITA a mi jardín no mucho antes de que nos dejara. Entonces saltó: “la madre Florence dice que cuando esté preparada iré a las Cámaras de la Belleza…esa es otra parte del Cielo…dice. ¡Allí veré a los mejores bailarines de todo el mundo, bailarines Griegos, Indios, a la Pavlova y a Nijinsky, y oh, a otro montón! Dice que aprenderé a bailar, aprenderé de verdad, quiero decir, y que seré capaz de unirme a ellos en los grandes Festivales de Danza. ¿Tu lo crees Hermana?”

“La madre Florence sabe mucho más sobre las Esferas que yo”, afirmé. Ella hizo piruetas arriba y abajo sobre las puntas de sus pies frente a mi lecho de flores.

“Oh, ¡será maravilloso! Trabajaré muy duro y seré buena. Quiero decir, para estar pronto preparada. Por supuesto, te echaré de menos y también a la Hermana Hilda y a la madre Florence y a todos, pero deseo tanto ir. Debo ir pronto. Tú me entiendes,” paró de bailar, tranquilizándose y permaneció ante mí, “ves, tengo que lograr bailar perfectamente antes…”, se interrumpió.

“¿Antes de qué, querida?”

Se giró sobre sí misma para que yo no pudiera ver su rostro.

“Antes de que vuelva a la tierra otra vez…para ser una verdadera bailarina”.

Por un momento permanecí en silencio, sobrecogida por la sabiduría de esta niña.

¿Quién te ha dicho que volverías a la tierra? La pregunté por fin. Ella continuaba ocultándome su rostro.

“Fue el Angel”, me dijo. “El vino cuando yo estaba descansando. Y El me dijo…” Ella se volvió y me miró solemnemente. “Sabes, Creo que El era mi Angel. Me pareció que le conocía de antes.”

¿Qué se puede responder a esto? De la boca de esta niña, a mí, que me había consagrado a la vida religiosa, se me estaban dando las respuestas. Evidentemente me sentí muy humilde…

Jeannie se recuperó muy rápidamente de la extrañeza de su transición. Se adaptó a esta nueva vida con toda la flexibilidad de la naturaleza virgen de un niño. Para ella todo era una revelación. Siempre pensaré en ella  como un alma danzante, feliz. Alguien del Grupo de la Belleza en el Plan de Dios.

Nos dejó muy calladamente. En cierto momento estaba allí riendo, bailando, parloteando entre nosotros. Entonces fuimos conscientes de que había un Ser tras las sombras de los árboles; un Hombre de Luz, alto, agraciado, con las hermosas extremidades de un bailarín. Permaneció en la Luz y tendió su mano.

“Ven, Jeannie”, dijo. Ella corrió hacia él inmediatamente. Entonces se volvió. Su pequeño rostro estaba transfigurado por la alegría.

“Es el Mensajero”, gritó. “¿No es maravilloso? ¡Maravilloso!

Se despidió de nosotros. “Gracias por lo que han hecho por mí. Gracias por ayudarme a estar bien. Ahora, bailaré de verdad. Vendrán a verme alguna vez al hermoso Lugar, ¿no es verdad? ¿no es verdad? Dio su mano con total confianza al Mensajero. “Adiós”.

“Adios”, la respondimos.

Los dos descendieron por las largas pendientes iluminadas por el sol, y la Luz del Mensajero  parecía brillar más que la reluciente Luz de nuestros jardines. Después ellos se fueron…y yo, sentí que habíamos devuelto un rayo de sol al Gran Sol Creativo.

Hecho de menos a Jeannie, por supuesto. Esa niña, por la fina cualidad de su naturaleza, me ha enseñado mucho. La Belleza como tal, en las artes creativas de la danza y el movimiento, había estado ausente durante toda mi vida en la tierra. Ahora me di cuenta de lo que me había perdido. Porque la Belleza es seguramente un atributo de Dios…y el arte de la danza es una manifestación de ese atributo.

Espero ver a Jeannie alguna vez en sus Festivales del Aula de la Belleza. Será un gran y emotivo momento.

17 de Febrero – continuación

Cuando estuve en la Comunidad, dediqué algunos periodos al trabajo misional en el interior de Sudafrica. Recuerdo de haberte contado mis viajes por carreteras escabrosas, de nuestra vieja mula saltadora y la simpática cabañita en la que me “alojaba” durante mis visitas.

Bien, con permiso de la madre Florence, se me permitía acompañarla a ella y a algunas de las Hermanas en su trabajo misional en la Región de las Sombras. Es una experiencia saludable. Se me ha pedido específicamente contarte una triste aventura, para que pueda ser incluida en el libro, porque puede ser útil para clarificar las ideas ilusorias sobre los estados del Cielo y el Infierno que han sido promovidas a lo largo de los siglos.

Hay Cielos…Yo misma puedo confirmar el pequeño cielo de belleza, tranquilidad y servicio amoroso que he tenido la buena suerte de encontrar aquí. Pero hay Esferas superiores de inimaginable gozo y belleza…construyéndose y extendiéndose más allá de cada estado de desarrollo…directas, creo, a los Mundos Espirituales del Pensamiento Divino, alejados de  cualquier concepción que tu y yo podamos tener sobre ellos. Tal es el progreso del alma hacia esas Esferas de Perfección y es tranquilizador darse cuenta de que tenemos toda la Eternidad para viajar hacia adelante y hacia “arriba”.

Pero también hay Infiernos, aunque ciertamente difieren de los infiernos físicos  y ardientes tormentos eternos de la deformada imaginación del hombre. Hay infiernos del espíritu y de la mente, estados de miseria limitadores; oscuros, depresivos y tan reales como la conciencia torturada del morador que los construye. Pero esos infiernos no son eternos. El hombre (o mujer) que está en esos tormentos mentales no necesita estar ahí más tiempo del que sus deseos le retienen. Es libre para resistir los odios, las crueldades, las lujurias de su naturaleza inferior que ha retenido de su vida en la tierra y que le mantienen en oscuras mazmorras en medio de habitantes de la misma condición. Siempre puede elegir seguir la Luz del Amor, del Perdón y de la Armonía y siempre hay almas dispuestas a ayudar, a guiar, a confortar y a asistir.

Ningún alma es dejada sin consuelo a menos que así lo desee.

Eso parece una paradoja, pero mucho de lo que aprendemos aquí es muy diferente de las enseñanzas de los hombres, incluso de buenos hombres que tienen ideas limitadas. La existencia en la tierra es un estado de vida en un mundo de pensamiento, ilusorio, y muy restringido y encerrado por la red de espejismos de la materia. Más allá de la muerte física, el mundo mental es más patente y ciertamente bastante más potente en sus efectos. Causa y Efecto es todavía la Ley en este plano de materia astral, como lo es en la tierra. Comprendo que solamente cuando el Alma avanza en su progreso a Esferas Elevadas puede ser superada esta Ley, y entonces se deben obedecer otras Leyes más elevadas. Y, ahora, vuelvo a lo que debo decirte.

La Madre Florence, otras dos Hermanas y yo hicimos nuestro viaje a lo que se podría llamar el Infierno. Aquí preferimos  llamarlo la Región de la Sombra, porque por supuesto esto es una Región de Sombras. El viaje a este lugar es difícil y agotador porque tenemos, por el poder del pensamiento concentrado, que “hacer más lentas” nuestras vibraciones para que nuestros “cuerpos” sean capaces de soportar las condiciones físicas del mismo. Las Hermanas nunca van sin los Mensajeros especiales que las guían allí y las conducen a las diferentes estaciones del camino.

La Región de la Sombra es por supuesto un lugar muy real; una sombría penumbra lo cubre y uno tiene que acostumbrarse a esto; escuálidas viviendas habitadas por seres desgraciados, atormentados, que se mofan y burlan, y prosiguen sus descarriadas existencias. Algunas veces esas pobres almas viven con odio y rebeldía, otras veces en la apatía y aún otras con un feroz rechazo a que sea posible otro estado de existencia.

Pero debo hablarte del pintor que encontré; un artista que vive en una pequeña y deprimente “habitación” en una oscura y torcida calle en la Región de la Sombra, pero que todavía acaricia en su alma algunos recuerdos de belleza.

En la tierra, él era francés, un pintor prometedor, que disipó el don que Dios le había confiado. Desperdició su vida en una pereza desenfrenada, cayendo en la bebida y las drogas, hasta que terminó en el arroyo. Finalmente una noche estuvo metido en una pelea, en la que mató a un compañero artista, y él mismo recibió una cuchillada por lo que más tarde murió.

Debí haberme separado del resto de nuestro pequeño grupo porque me encontré sola en esta estrecha calle con sus adoquines desiguales y estrechas aceras entre las viviendas. Sentado ante un caballete en el borde de la curva estaba el pintor. Estaba salpicando grasientos oleos en su lienzo. Era bajo y rechoncho, con un abundante cabello oscuro que caía en desorden sobre su cara y llevaba una ropa de trabajo gris oscuro.

Cuando me detuve para ver su trabajo él levantó la vista y frunció el entrecejo. Observé que la pintura era aburrida y falta de inspiración. Consistía en grandes masas amorfas y llegué a la conclusión de que representaban a sus semejantes. Sus pinturas lucían bastantes tristes y todo era en tonos totalmente sombríos.

Al no hacerme caso yo pregunté:

“¿Es este su estudio? ¿Me permitiría ver otros de sus lienzos?”

El frunció el entrecejo otra vez, pero sacudió su cabeza hacia la puerta abierta cercana en un gesto que tomé como que asentía.

Entré en la desordenada habitación. Era un pequeño y oscuro cuchitril con solo una ventana que estaba demasiado sucia para dejar penetrar algo más que un débil crepúsculo. Las paredes estaban  repletas de cuadros. Al principio estaba tan asqueada por el fuerte y penetrante olor de la habitación que era incapaz de hacer nada. Sin embargo, después me acostumbré a los olores y fui capaz de prestar atención a las pinturas.

Comencé a examinarlas de cerca. Todas eran iguales; todas oscuras, horribles, primitivas y casi malignas en su sardónicamente inteligente interpretación del carácter, y todas excesivamente feas. Pero había una extraña característica común a todas ellas. Una puerta.

Pintada al fondo de cada cuadro había siempre una puerta, de color marrón oscuro, y siempre cerrada. La puerta tenía siempre la misma forma y el mismo tono caoba. Pero siempre había una tenue línea de color blanco perfilándola; este efecto se había logrado al dejar expuesto un vestigio del lienzo blanco.

Estudié las pinturas con mucha atención e inmediatamente me interesaron desde el punto de vista psicológico, porque la puerta siempre estaba representada, con sus oscuros paneles cerrando apenas una distante sugerencia de luz…Después de un rato me di cuenta de que el pintor estaba a mi lado.

“Bien”, gruñó y si hablaba en su lengua nativa yo le comprendía perfectamente en la mía, “así que no le gustan”.

“Son demasiado lóbregas” dije.

El sacudió sus brazos salvajemente. “¿Demasiado lóbregas? Desafío a alguien a hacer otra cosa en este pestilente agujero”.

“¿Entonces por qué está aquí?”

El me fulminó con la mirada. “¡Oh, muérete! ¿Por qué estoy aquí? ¿Usted cree que estaría aquí si conociera una salida?”

Me volví como si fuera a salir. “Hay una salida”. Comenté como por casualidad. El pateaba con saña un lienzo.

“Las mismas y anticuadas cosas de los misioneros. He oído todo eso antes. Muchos malditos salvadores con prejuicios. Y todos ustedes están viviendo en la ilusión, igual que yo”.

La extraña respuesta indicaba una mente que no estaba completamente obstruida.

“Yo no soy maldita ni tengo prejuicios”, mantuve mi voz tan serena como pude. “Esa parece ser una descripción de usted mismo”. El estaba muy ofendido.

“Que rayos!…”

“Usted está condenado viviendo en este lugar”, señalé. Me imagino que cualquiera lo estaría y usted tiene prejuicios porque ha cerrado su mente a algo más”.

“¿Algo más?” gruñó. De repente, con un cambio de tono, se dio la vuelta para mirarme “¿Y hay algo más?”

“Si”, dije con confianza. “Lo hay”.

“Cuénteme”, se mofó.

Esto no estaba siendo fácil.

“Hay lugares aquí”, avancé cuidadosamente hacia lo que quería recalcarle, “donde los pintores como usted viven y pintan la belleza natural del paisaje.”

“¡Ah!”  Su tono había cambiado un poco. “Esa es la vieja, vieja historia. Me han dicho todo eso antes, ¿sabe?”

Asentí. “Sin embargo ¿todavía mantiene usted sus prejuicios? ¿No lo va a creer incluso si se lo siguen diciendo?”

“¿Cómo podría?” El miró airadamente a su alrededor, agarró un lienzo, lo arrugó y lo lanzó a una esquina. “¿Le pregunto cómo puedo hacerlo? He estado en el Infierno demasiado tiempo…”

“¡Si –demasiado tiempo! Me atreví a interrumpir.

“Quizás me he llegado a acostumbrar…ha sido un infierno de mucho tiempo. Ellos me trajeron aquí desde el hospital. Aunque no me había dado cuenta de lo que me sucedió. Estaba inconsciente, creo…y entonces me encontré aquí. Nadie parece saber por qué. Y de cualquier manera no se lo preguntaría a los viejos borrachos –ellos no saben nada aquí. Ni se preocupan de averiguar…yo me cuido a mí mismo…”

Me sonrió maliciosamente. “No soy el tipo, señora, para confesiones y ese tipo de cosas…”

“¿Entonces qué está haciendo confesándome sus prejuicios y miedos?”

“¡Bah!”

“Usted sabe que se está creando su propio infierno”

Sacudió su brazo en un gesto elocuente. “Nunca he hecho esto”

“No realmente, solo por los pensamientos que tiene…igual que han hecho los otros”.”

“¿Los otros de aquí? ¡Cuervos malditos! No tienen ni una idea en sus cabezas. Incluso no saben la diferencia entre luz y sombra…

“¿Y usted?” Señalé deliberadamente las masas de sucios colores de su cuadro.

Su irritación surgió otra vez.

“¡Si, yo sí!” rugió. Caminó por la habitación, volvió a su caballete, miró airadamente la pintura medio acabada que estaba en él. “Al demonio con lo que ve…una vez pude pintar. Le digo que pintaba, realmente pintaba…”

“¿Pero ahora no?”

De repente se quedó callado, había pasado su enojo. “¿Podría usted pintar aquí?” susurró. Miré las mediocres viviendas de la calle, las caras de los individuos que pasaban, la suciedad, la miseria.

“No lo intentaría”.

“¡Ah!”

“¿Por qué no trata de encontrar otros sitios? Sugerí, al no hablar él.

“¿Otros sitios?”

“Donde haya luz y belleza”

Me miró mientras reflexionaba sobre esto.

“¿Usted conoce esos sitios?”

“Los conozco”.

Se encogió de hombros. “¿Yo? ¿Cómo podría acceder a ellos? No tengo nada, ni dinero, ni pase, ni entradas. ¿Cómo podría acceder a tales sitios?”

Iba a contestar cuando me dí cuenta de que la Madre Florence estaba a nuestro lado. Había estado tan absorta  que había olvidado a los otros con los que había viajado a esos infiernos mentales.

“Buscándolos” interrumpió la Madre Florence muy amablemente. “Pidiendo ser llevado a los sitios de Luz.”

El la miró fijamente. La incredulidad, la desconfianza, se cernieron a su alrededor como una nube oscura.

“¿Están seguras de que existen tales lugares?” pregunto, pero ahora había una desagradable expectación en sus maneras.

“Oh, si”, le respondimos ambas y yo esperé que no sonara demasiado apremiante, “Los conocemos”.

“Pero no tengo entrada”.

“La tiene”, le recordó la madre Florence con sus suave tono. “Usted tiene el pensamiento”.

“¿El pensamiento? ¿Cómo?”

“Piense en la Luz”, dijo ella. “Pinte Luz en su lienzo”

Inmediatamente se exasperó por nuestra aparente estupidez.

“¿Cómo puedo pintar Luz”, gritó, “cuando no he conseguido los colores…los colores de la Luz?”

“Puede conseguirlos siempre. Uno de los Ayudantes le dará los colores luminosos” le respondió tranquilamente la Madre Florence. “Espere, llamaré a uno ahora”.

Inmediatamente un joven que llevaba una sotana marrón apareció a nuestro lado.

“Nuestro amigo artista,” la Madre señaló al pintor, “necesita colores más limpios. Quiere pintar la Luz en sus cuadros…”

La sonrisa del Hermano era acogedora.

“Espléndido. Venga, amigo mío, le conseguiré nuevos tubos de colores. Haremos que usted pueda pintar la Luz. Venga…”

Encogiendo sus hombros en un gesto de asombro ante esos extraños sucesos, el pintor se giró y siguió a la togada figura. Les observamos caminar juntos hacia una colina donde la oscuridad se rompía con un destello luminoso. La sonrisa de la Madre Florence era muy bella.

“El está en su camino, Hermana”, dijo, entonces, con el característico movimiento de su cabeza que siempre demostraba su alegría, comentó con serena certeza, “Lo logrará… ¡Lo logrará!”

19 de Febrero

Estoy encontrando paz. Estoy en paz. Estoy absorta en la atmósfera de paz. He encontrado tranquilidad en la medida en la que puedo aceptarla y apreciarla. Ya no necesito esforzarme ni luchar como lo hice durante la vida en la tierra. Allí siempre trabajé demasiado duro. Me esforcé. Luché. Seguí cada canal, cada sendero que parecía conducirme  a ese “avance” del espíritu que mi alma anhelaba tan profundamente. Obedecí los preceptos, seguí las doctrinas, estudié y examiné todas la teorías que pudieran “explicar” el espíritu; me impulsé con el látigo de una voluntad de hierro, leí, marqué, digerí las ciencias (así llamadas) de la mente humana y sus reacciones a los estímulos, así como la psiquis humana y su progreso en la revelación. Todo esto con un gran propósito, según creía, la Iluminación. Me esforcé siempre en el “avance” del espíritu, de la unión con el alma, en el contacto con las Grandes Fuerzas, y siempre, conduciendo mi mente y mi voluntad personal estaba la esperanza, la gloria, la dicha de un “avance” al espíritu. Y ahora cuando miró atrás mi vida en la tierra, me doy cuenta de cuánto de ello fue ilusión.

Busqué el Espíritu y el Espíritu estaba allí todo el tiempo.

“El vino a los suyos y los Suyos no Le recibieron”.

Al descansar ahora en esta Realidad comprendo, con tristeza, la verdad de esas palabras. Yo no Le reconocí”. Luché, ayuné, anhelé lo que estaba ya presente, perfecto y eterno dentro de mí. Como la mayoría de nosotros en la vida física, estaba en la ilusión; perdida en el espejismo. Busqué que el Espíritu se me revelara, cuando todo lo que necesitaba era “relajarme en Dios”. El Espíritu estaba siempre conmigo, velado porque la vista física no podía verlo. El gran secreto para encontrar ese Espíritu era el “abandono” del yo. Yo, que había anhelado tanto el toque de lo divino, que dediqué mi vida al trabajo religioso, que leía las vidas de los santos buscando sus ejemplos, que hurgué en las ciencias de la psicología, de la percepción extra sensorial y en todos los fenómenos psíquicos, así como también en las ciencias ocultas,  que me negué a mí misma la vida sensual y reproductiva normal de un ser humano; que realmente traté de obedecer los preceptos del Maestro, como están relatados en el Nuevo Testamento, no había aceptado la simple Realidad de esas palabras: “Mirad, yo estoy con vosotros hasta el final”. No había sido capaz de soltar y permitir que el Espíritu me absorbiera. Cuando veo ahora mis pensamientos, actos, aspiraciones desde este ángulo, me doy cuenta de que toda la tensión de mi esfuerzo fue mi perdición y que obstaculizó el camino a la verdadera unión que mi alma anhelaba. Golpeé el Velo que oculta el Rostro de la Divinidad tratando con mi mente y voluntad de arrancarlo, y cuanto más intenso era mi pensamiento, más real se volvía la ilusión. Porque el Velo era, como ahora me doy cuenta, el Velo de mi propio escenario.

La Luz, la Divinidad, la Realidad… la conciencia omnipenetrante… estaban ahí para que yo las aceptara. Habría progresado más “soltando” todas esas imágenes humanas y permitiendo que el Espíritu me absorbiera. Relajarme  y permitir que el Espíritu fluyera a través de mí. Nadar con la ola del Espíritu. Esa es la gran lección que estoy aprendiendo aquí al revisar mis faltas. Ahora estoy “en el Espíritu”…No había un “avance” hacia el Espíritu, del que una vez hablé tal elocuentemente. Solo hay una gradual absorción de esa cantidad o grado de Espíritu que la apertura del alma puede aceptar. Este grado, como aprecio ahora, debe regirse por la Ley de Progreso, porque el Espíritu nunca está limitado, solo nosotros, como receptáculos, controlamos el grado de su entrada.

Por supuesto esa es una lección saludable.

También soy consciente de que en la última experiencia de vida repetí antiguas luchas. Ninguna fue nueva. Ninguna aventura en la materia, en el exterior, es totalmente fresca o no probada. Todas han sido trabajadas con una finalidad, quizás cientos de veces antes, aunque bajo diferentes circunstancias, quizás en mundos diferentes. Todavía no puedo estar segura de ello; y será trabajado una y otra vez hasta que, como almas, aprendamos a “llevar la Luz” con nosotros, por medio de nuestras personalidades.

El libre albedrío, el desarrollo de la mente lógica, las ilusiones de los sentidos, todo eso tiende a extinguir, o al menos, a atenuar la Luz de la Divinidad. Ahora percibo más claramente, porque ya no estoy confundida por las ilusiones, que el gran propósito de la vida en la materia es iluminar la materia con el Espíritu.

Incluso aquí, en mi nueva vida, he estado corriendo de aquí para allá en busca de aventuras, de experiencias, de progreso y demás, y lo que he descubierto, lo he tratado de relatar.

Pero ahora, lo dejo ir, no busco nada. Absorbo y soy absorbida por el Espíritu de Luz, Amor, Belleza. Se que estoy siendo hecha de nuevo. La conciencia está expandiéndose para reconocer y aceptar el hecho de ser una Hija de la Luz Viviente, de tener ya, en la conciencia, todo lo que es necesario y reflejar el Espíritu tanto como mi conciencia me permita.

La vida sigue adelante. El trabajo de ayudar a otros que también puedan estar empantanados en sus ilusiones de separativdad todavía me ocupa y es una alegría. Ya no ansío pasar a la siguiente etapa en la que se me permita ser una estudiante en las aulas externas de las Universidades de aquí. Esa gloriosa aventura  será mía cuando mi conciencia esté preparada para ello. Hasta que esa conciencia esté viva y activa en mí y haya logrado mantener la profunda tranquilidad de este conocimiento, estoy contenta de permanecer aquí y beneficiarme de la amorosa atmósfera.

Hasta que esta nueva paz haya llegado a ser una parte integrante de mí, hasta que todas las antiguas penas hayan sido disueltas en amor y servicio, hasta que haya aprendido a descansar completamente en esta nueva conciencia del Espíritu, permaneceré donde estoy. El tiempo, tal como lo consideramos, no existe aquí. La conciencia ha ocupado su lugar. Por el grado de conciencia del Espíritu podemos medir la extensión de, y la permanencia en diferentes estados de nuestro progreso. Para ti, todavía metida en el concepto de tiempo, esto podría representar meses, años, siglos. Para mí ahora  el estado de conciencia del Espíritu viviente y la serenidad que tal conciencia produce en mi alma, es mi presente y mi futuro en esta Vida Eterna.

 

25 de Febrero

He cambiado, y todavía no he cambiado. Mi mente todavía es la misma, ansiosa y sedienta de conocimiento como cuando estaba en la tercera dimensión de la vida en la tierra, solo que ahora las fronteras de la revelación están abiertas y son acogedoras, las avenidas de la investigación conducen a ámbitos del Espíritu que, incluso en mis sueños más aspiracionales, nunca se habían manifestado. Soy libre, tanto como mi progreso lo permita, y créeme, las barreras para proseguir mis exploraciones en la naturaleza de la Eternidad están en la propia conciencia. Los únicos obstáculos para progresar proceden de la limitad recepción de la Luz. Solo puedo comparar esto con la trasmisión de la electricidad. El poder y luz eléctrica más intensa necesitan mayor voltaje; mayor voltaje requiere cables más gruesos de hilos conductores. Se debe haber desarrollado el “cable más grueso” con todos los hilos unidos y “enchufados”. Con cables de menor voltaje la luz será menor; es tan simple como eso.

Para la exploración que busco con alegría debo limpiar mis líneas de todas las antiguas faltas y errores. Tengo que desarrollar dentro de mí más “líneas de comunicación”, más “trasmisiones por cable” para aumentar el voltaje.  Por esas razones y anticipaciones estoy contenta de meditar sobre las faltas pasadas y ver como pueden ser reconciliadas en el Esquema y también aprender las lecciones de la encarnación por las historias de los que aquí vienen a nosotros. Y con todo ello, la vida y el servicio aquí llenan todo con alegría y estoy encontrando un excitante acercamiento a la verdad. Siempre hay quienes han viajado más cerca de la Realidad a los que podemos recurrir para solicitar instrucción y consejo. Hay belleza en su plenitud, hay libertad de alma, y es maravilloso darse cuenta de que soy la misma, que yo que también estaba enmascarada por el egoísmo de la personalidad, que he cambiado pero no he cambiado. Lo esencial permanece. Lo no esencial está siendo lentamente eliminado para que permanezca el  gozo del Espíritu y una paz duradera.

“En la Casa de mi Padre hay muchas Moradas…”

Esta morada temporal del Espíritu es mi “morada” adecuada ahora. Pero ¡qué alegría conocer –así como anticipar- otras moradas para posteriores estados de vivencia!

Este es el mensaje que tanto deseo transmitir por medio de este trabajo.

Después de la muerte del cuerpo físico gravitamos al lugar que nos corresponde; una mansión, una casa, incluso una choza, según lo que hayamos ganado. Por lo tanto es esencial considerar la experiencia de la vida, mientras estamos en encarnación en el plano de la tierra, como una preparación para esta existencia. Vivir la Vida en la Eternidad ahora.

Aguien dijo una vez: “Vive cada día como si fuera el último” Hay una gran sabiduría en esto, porque el conocimiento transformará el pensamiento y la acción en positivismo y realidad, sobrepasando el espejismo de la vida en la tierra y llevando la encarnación más cerca del Plan original, por tanto preparando la morada aquí en la Luz del Amor Crístico. Por la profunda comprensión de esos preceptos, la comunión del alma con la personalidad llegará a ser más estrecha. Cuanto menos se permita que el personaje sea un obstáculo para el plan del alma, más útil y valiosa será la actual encarnación, y más ayudará al progreso del alma.

25 de Febrero – más tarde

El Grupo y yo no hemos sido capaces de alcanzar fácilmente tu mente en estas últimas sesiones debido a la variación de todo tu sistema vibratorio. Este factor ha sido ocasionado por la mala salud temporal de tu cuerpo. ¿Recuerdas que te dije, y qué sorprendida y crítica fuiste, que yo no era capaz de meditar durante esas últimas y difíciles semanas de mi enfermedad? Bien, era verdad, y ahora ves por ti misma como la Luz pare haberse retirado de ti mientras que te has sentido débil y enferma. Es como si se hubiera cortado el suministro eléctrico. Debido a que la entidad del cuerpo es tan real para nosotros en nuestra vida en la tierra, y porque todavía, la mayoría de nosotros no somos suficientemente avanzados para dejar a un lado la llamada de este cuerpo, es por lo que estamos desconectados del Suministro Superior. Las vibraciones se ralentizan –llegando a estar conectadas a la materia- volviéndose densas y duras para ser penetradas.

9 de Marzo

Veo que has estado leyendo el libro del Dr. Weatherhead El Agnóstico Cristiano. He notado especialmente que te has detenido y has vuelto a leer el siguiente pasaje:

“A menos que podamos romper la prisión de las expresiones anticuadas, credos y fórmulas, nunca seremos libres para encontrar las verdades más gloriosas que son inherentes a la religión cristiana”

Como conoces la historia de mi vida, sabes que me dediqué a la vida religiosa y, después de años de repetir esos credos y formas con mis labios, años durante los que mi voluntad fue forzada y ejercitada para mantenerme honorablemente llevando esos votos con lo mejor de mi capacidad que había hecho tan solemnemente, después de veinticinco años de  devoción a mi religión, me encontré incapaz de seguir por más tiempo.

No es que ya no creyera en Dios o que no me importara seguir el camino de Jesús, ni que dudara de que Cristo fue la Luz del Mundo, sino porque, en mi experiencia y pensamientos se había filtrado, según entiendo, una nueva explicación de esos misterios. El descubrimiento personal había implantando en mí dudas acerca de la veracidad de esos dogmas de Fe que, incluso hace más de veinte años, había dejado a un lado por ser anticuados, limitados en la interpretación, y con formas poco prácticas para la creencia moderna.

Ahora, en este nuevo Mundo en el que estoy siendo introducida gradualmente con toda su belleza, luz y libertad, puedo mirar atrás con la alegría de que tal paso fue parte de mi experiencia. Porque yo no he llegado aquí, como tantas buenas y convencionales almas,  con el pensamiento y la expectativa coloreada por antiguas medio verdades; con prejuicios en contra de la supervivencia de la personalidad así como del alma que tengan que ser disueltos, incluso con dolor, en esta nueva expresión de libertad. Al menos estoy agradecida de contar que llegué con la expectativa, con la anticipación, con la absoluta creencia de una nueva vida, y por eso encontré alegría en la reunión con antiguos contactos, así como el placer de obedecer la Ley de Recompensa y de servicio. Pasé a través de la experiencia de la muerte creyendo firmemente en la Resurrección, pero no la del cuerpo que me revestía en la tierra. ¿Cómo habría podido desear  traer algo viejo, desgastado a esta nueva Vida? ¿O ocuparlo otra vez en mi experiencia futura?

Aquí tengo un cuerpo, ciertamente, pero es de una composición más fina que mi último cuerpo físico. Aquí mi aspecto es como el que tenía en la tierra, o relativamente como el que tenía, pero soy libre para remodelar este cuerpo por medio del pensamiento. Estoy empezando esta aventura de romper la prisión de aquellos credos que limitaban la realidad de la vida. Permanezco temporalmente aquí entre mis compañeros religiosos en una comunidad que está completamente dedicada a ayudar a las almas a despertar a una libertad mayor antes de que avancen a sus “lugares correspondientes”, y en la medida en que se me permite participar, estoy aprendiendo más y más de los verdaderos valores de cada experiencia del alma en todos los mundos por los que está destinada a pasar en su progreso hacia la Divinidad.

Aquí no hay dogmas, credos, formulas, ni reglas duras y rígidas inventadas por alguna mente para restringir o confinar el progreso. Todo es individual, y además todo es para el bien de la totalidad; para el avance del grupo. Es un movimiento “hacia delante y hacia atrás” si se me permite utilizar una expresión tan contradictoria. Cada alma y cada grupo avanza hacia una expansión mayor, hacia la Divina concepción de una Creación ilimitada, individual y colectivamente. Sin embargo, al mismo tiempo cada grupo y cada alma dirige “hacia atrás” al plano inferior, su presente logro, los frutos de su conocimiento. Esas ideas, ideales y concepciones encajan y ponen de manifiesto el Esquema Divino o Plan tanto como pueda ser aceptado por las almas que todavía están sumergidas en la ilusión  y el espejismo de la materia. Ninguna aceptación de la creencia de otra alma colorea el progreso. El alma debe juzgar por sí misma –debe efectuar su propio progreso, debe escoger por sí misma lo que va a aceptar como verdad. Ningún alma es coaccionada, forzada u obligada por credos. Si cree que esto es el Cielo, o por el contrario, que está en el Infierno, entonces para ella esto es así en este actual estado de progreso.

Existen numerosos Ayudantes, Instructores y Grandes Almas para explicar tales errores de pensamiento, pero no hay reglas que seguir y obedecer excepto el Precepto Divino del Amor, la Luz, la Sabiduría y la Comprensión.

Jesús dijo: “Yo soy la Luz del Mundo” y verdaderamente El se encontraba y vivía en esa Luz. Nos estamos esforzando para vivir también en esa Luz cuando se presenta a nosotros individualmente como verdad. Esta es la gloria de la religión cristiana, de todas las religiones; este sello interno de la Divinidad en cada alma, esté cegada y sorda por el pensamiento materialista, o no. Nuestros “ojos internos” se abren gradual o rápidamente a los errores de nuestros viejos esquemas de pensamiento y actuación. Se nos permite progresar en tales experiencias para ayudarnos a corregir esos errores. En algunos casos, esto significa permanecer en un estado hasta que los efectos de los desastres de las acciones en la vida en la tierra hayan sido resueltos y el amor y la armonía hayan sanado los daños. Para otros, esto significa unirse a un Grupo en el que las omisiones en sus pensamientos y sentimientos puedan ser remediados; y para otros está el servicio a sus semejantes, mientras que para aquellas pocas almas avanzadas hay un rápido progreso a otras elevadas esferas.

La “vida en serie” desde un plano a otro, de una experiencia a otra, de un grupo a otro, de una aventura a otra, de la comprensión parcial a otra más profunda, de la aparente separación a la inherente unidad y a la bienaventuranza de la Realidad Divina, eso me parece, por lo que yo he progresado, y tan claramente como mi creciente comprensión me ha mostrado, que son las “gloriosas verdades”, como el Dr. Weatherhead dice, del cristianismo o cualquier otra religión, lo que enfatiza el aquí y el más allá.

11 de Marzo

No debes pensar que la Comunidad en la que estoy ahora es la misma comunidad religiosa de la que fui miembro cuando estaba en la tierra. Muchas de las Hermanas están aquí como antaño; hay otras también de comunidades similares. Muchas han pasado a actividades más importantes; otras son tan nuevas y recientes como yo a mi propia llegada. El término “reciente” lo utilizo de forma puramente metafórica porque mi experiencia de la tierra y del tiempo se está desvaneciendo. Me parece haber estado aquí desde hace eones. Ya el borde afilado de las emociones que hace que ciertos eventos permanezcan bastante claramente en la memoria de uno, se está disolviendo en la expiación de los efectos de mis acciones. Ahora comienzo a correlacionar la vida como un todo de manera que los diferentes periodos encajan en el Esquema y el Esquema llega a estar relacionado con el Todo. Esta Comunidad se diferencia de la Comunidad de la tierra en que no tenemos credos, ni restricciones, ni votos (excepto el de la auto dedicación de servicio a nuestros semejantes) y no hay categorías de antigüedad. Somos uno en el servicio. Somos individuos en pensamiento y progreso. Todavía realizamos ceremonias, en un sentido más completo y amplio, porque siempre hay necesidad  de la elevación del alma por medio de una acción dedicada y significativa correlacionada con el pensamiento intenso y la aspiración.

Pero esas “ceremonias” no son como el esquema prescrito en la tierra. Aquí nuestras ceremonias surgen de una innata unicidad con la Fuente de toda Vida, de un afán de participar, de una elevación de la Fuerza de la Vida en nosotros que nos induce a iniciar  una fusión de unos con otros así como con las Fuerzas superiores. Aquí, y en otros lugares, he tomado parte en lo que llamamos la Ceremonia de la Luz. Esta disposición de pensamiento, esta profunda y concertada concentración, surge del profundo deseo de experimentar la Vida y aún más Vida, de unirse con  la Esencia Suprema, para darnos cuenta, tanto como la conciencia actual de uno lo permite, que la Vida es expansión, que la Luz no es sino la ampliación de las percepciones internas de uno mismo. Tales ceremonias y festivales parecen existir con el propósito de eliminar las barreras que obstruyen esas persistentes inhibiciones de la personalidad que limitan al alma y que han de ser disueltas conscientemente y descartadas antes que de que la Luz pueda afluir realmente. En esos Festivales de la Luz hay una “elevación” hacia el Poder y la Energía, más que un descenso de Estos.

Cuando uno ocupa su lugar entre la Comunidad de Almas celebrando esta ceremonia, se es consciente de una suprema aceleración del ritmo, una intensificación de la acción de la dinamo del Espíritu. Hay una sensación clara de crecimiento; el cuerpo parece expandirse, ser menos pesado, alcanzar una nueva elasticidad y ser más etéreo. La mente se eleva a una inmensidad hasta ahora inexplorada de actividad creativa. El Espíritu llena todo con una elevación dinámica de la conciencia. Conceptos nuevos y amplios fluyen a la mente. El Camino hacia delante está iluminado con una claridad que sobrepasa toda imaginación.

“Esto es la Verdad” susurra uno, todavía asombrado y eufórico. “Esto es la Luz”.

Esos festivales están acompañados, como siempre en una ceremonia, con música en una escala mayor que cualquiera que se haya realizado en la tierra. Incluso nunca he “visto” en la tierra instrumentos como los que se necesitan para la producción de tales armonías. Las notas se arreglan y vibran como si las ejecutaran algunos músicos invisibles. No hay disonancia, sino un predominio creciente de algún tema majestuoso: hay una ampliación de la armonía hasta que un acorde o nota particular es alcanzado y sostenido. Esa nota parece ser la clave, el objetivo, el tema de la ceremonia. Todos los movimientos, todas las voces elevándose al unísono, todos los sonidos de las Esferas se unen hasta alcanzar la nota correcta,  de la misma manera que lo hace un coro de aves al amanecer, elevándose gentilmente hacia un gran final con cada garganta derramando su contribución sonora.

Aquí, la Nota, cuando por fin se alcanza y se emite en su plenitud, se sostiene y se hace vibrar en un tono de tal intensidad, que lleva a cada alma a la armonía. Entonces la Luz irrumpe en la reunión. La Luz nos rodea, nos eleva, nos toca, nos despierta. Uno se encuentra expresando, o tratando de expresar la Nota con toda la mente, todo el sentimiento e intensidad de la que se es capaz. Se canta, pero no se canta, con la voz, como en los coros de la tierra. Se canta con todo el organismo.

Pensamiento, producción, sentimiento, expresión, aspiración y exaltación se unen en un gran esfuerzo para capturar y sostener en la conciencia esa Nota, para vivir en ella y llegar a ser la vibración de ese Rayo de Luz expresado por medio de la Nota sonora.

Es la supremacía de la Luz.

Es la unión con los vastos Mundos del Espíritu.

Es la impregnación de la materia con la Fuerza Espiritual.

Es la Luz Universal, la Luz de la que habló Cristo cuando dijo: “Yo soy la Luz del Mundo”.

Es la Luz de todos los Mundos…de este mundo, del mundo físico así como de todos los más elevados, los Mundos más vastos…

Es la Luz que penetra y llega a ser la Esencia en nosotros.

Es el Sonido, la Armonía y la Luz en Uno.

¡Esta es la Ceremonia de la Luz!

CUANDO ESTUVE EN LA COMUNIDAD DE LA TIERRA, amaba la Ceremonia de la Eucaristía. Ahora me doy cuenta de qué pálidos son los festivales y ceremonias realizados con la conciencia separatista de la mente humana. No obstante, esas ceremonias son valiosas porque producen aspiraciones elevadas. El valor de la ceremonia, como lo veo ahora, está en la intensidad  del esmero del participante; de la intención con la que el ritual es realizado y conducido.

En la tierra tuve poco oído para la música. Creo que en mi libro Fronteras de Revelación expliqué que todas mis impresiones  de otros “estados” eran visuales. Raramente “oía”. Más a menudo veía o era consciente de la vibración de los cuerpos físicos de mis compañeros Aquí estoy aprendiendo a realizar tanto el Ojo como el Oído de la Luz…para ver la Luz así como para oír las vibraciones de las diferentes frecuencias de la Luz.

14 de Marzo

Quizás el cambio más importante que me ha sucedido en el período desde que dejé la tierra es la profundización de la comprensión y confirmación de la “vida en serie” que nos guía a todos. Es como si hubiera acabado de terminar un capítulo, dejado mi pluma, cerrado el libro y me hubiera dormido muy cansada… Ahora estoy despierta, refrescada, alerta y he comenzado inmediatamente un nuevo capítulo, o quizás es un nuevo libro en una dimensión diferente. No importa si esto es un nuevo libro o solamente un nuevo capítulo. Todavía es una continuación, una secuela  de todo lo que he confiado a la memoria de la última historia. Hay un definido hilo continuado. Uno encuentra viejos amigos, compañeros y antiguos Maestros. De las conversaciones y comuniones con ellos, y al escuchar sus historias, las partes perdidas de nuestras propias experiencias vuelven a la memoria y el esquema queda reconstruido nuevamente. No es que el esquema  de la vida continua se hubiera perdido completamente. Como el actor principal en mi propio drama particular, por así decirlo, llegué a estar tan inmersa en el último acto o capítulo que los incidentes, tragedias, lecciones de las escenas previas, han tendido a borrarse. Pero ahora estoy empezando lenta y laboriosamente a reunir esas escenas en un todo, a establecer un orden preciso en el vivir. Muchos de los incidentes que han vuelto a mi memoria por la confrontación con los compañeros de actuación, durante largo tiempo desvanecidos en mi conciencia, vienen a mí como un shock. ¿Podría haber sido esta la forma en la que pensé, hablé, actué? ¡Qué gran parecido hay en todos los actos, sin embargo qué diferentes son! La Esencia es estable y serena; el personaje es cambiante y elusivo. Cuando medito sobre algunos flashes  de la memoria, en alguna pieza en la cadena de experiencias ya sea de este plano, del plano de la tierra o de algún otro plano, el Plan se despliega, solo parcialmente por supuesto, ante mi mirada fascinada.  ¿Dejé pasar esta oportunidad? ¿Respondí de una manera tan pueril? ¿NO aprendí a escuchar a aquellos difusos destellos de la memoria que me hablaban de vez en cuando durante todas las experiencias que la mente “separatista” a menudo convirtió en escapadas? ¿Me hundí tanto en la materia que olvidé lecciones ya aprendidas, filosofías tan establecidas como es lo Real para mi mente?

Realmente debo de haberlo hecho. Las comparaciones me llenan de consternación.

¿Puedo dar un ejemplo?

Había tenido la maravillosa iluminación de ser transportada por medio del pensamiento, temporalmente, a un Plano en el que estaba en contacto con una gran Alma, un Sabio, un Ser Avanzado, un Maestro de Sabiduría que pertenece a la Divina Compañía. Su Rostro brillaba ante mí. Le conocía. No había necesidad de hablar.

En la manera de esta nueva dimensión a la que estoy empezando a acostumbrarme, comprendí en silencio todo lo que El me estaba comunicando. Era como si mis viajes se fueran desplegando ante mí sobre una pantalla de color y movimiento, aunque sin sonido. Yo estaba extasiada y a veces, alegre, triste, orgullosa y avergonzada.

Pero El nunca pronunció una palabra de censura. Sonreía con infinita comprensión mientras que, una vez más, solo que esta vez en una escala más amplia y detallada, el Plan mostraba con marcas definidas los pequeños triunfos así como los fracasos de mis esfuerzos.

“Yo soy, Yo fui, yo siempre seré” –recuerdo que pensé. Como si fuera un respuesta Le vi –en destellos- como era cuando contacté con El en mis diferentes estados de Ser, porque El había desempeñado su parte en muchas experiencias y siempre como el Hermano, el Mentor, el Inspirador.

“Y no Le conocí”, pensé con tristeza. “No Le recordé”.

Cuando Le miré otra vez vi que Su Rostro era el Rostro del infinito Amor ilimitado. En mi “oído” interno resonaron las palabras “Ni yo te condeno”… Yo estaba llena de una nueva alegría, de una gran esperanza y una profunda fuerza de conciencia. Estaba tan conmovida que me encontré llorando internamente. Y cuando me recobré, la visión había desaparecido y me encontré nuevamente en mi jardín, contemplando la gloria de la Vida Eterna y el Camino de infinitas posibilidades.

La Madre Florence estaba a mi lado.

“¿Usted conocía todo esto?” la pregunté.

“También lo olvidé cuando estaba en el cuerpo terrenal”, me contestó con su gentileza habitual.

“Pero usted ha logrado tanto” persistí.

“Yo también fallé”

“¿Usted también Le ha visto?” pregunté.

Su rostro estaba radiante. “Le he conocido cuando se me ha permitido visitar los Planos Superiores.”

“¿Conocerles? Me maravillé. Casi reprendiéndola añadí: “¿Y todavía elige vivir aquí?”

“Elegir”. Ella reflexionó sobre esto. “Tengo un deber, querida Hermana, y mi propia expiación, que también es mi elección. Además,” explicó, “no creo que pudiera soportar por mucho tiempo la intensa Luz y Gloria de esos Planos Superiores. Mi alma todavía no es bastante fuerte”.

Me callé. Sin ni siquiera una pizca de reproche me había dado a entender una falta mía. Cuánto necesito aprender. Que divina es la verdadera humildad.

Pero “yo tampoco te condeno”.

Las palabras resonaron en mi mente como un brote lleno de una gran promesa. El Camino es eterno. Nuestras pequeñas mentes son iluminadas y confortadas con el conocimiento de que la “vida seriada” es un maravilloso tipo de proyecto de la Compasión Divina para cada uno de nosotros. De la misma manera que hemos tratado de adquirir otra conciencia, otros estados de Ser, así se nos permitirá continuar, capítulo a capítulo, serie por serie, libro por libro, para crecer en sabiduría y belleza hasta lograr esa imagen tan gloriosamente representada, la Imagen Divina. Estoy llena de esperanza, con serenidad y con tranquila aceptación en la contemplación de tal progreso en el muy distante esquema de las cosas.

25 de Marzo

He mencionado que hablaría sobre los Grupos y del tema tan cercano a nuestros corazones cuando estaba en encarnación, el del Alma Grupal.

Nada de lo que ha ocurrido aquí o que se me haya mostrado en relación con los acontecimientos de mi vida aquí en la Eternidad, ha traído algún cambio en mi creencia sobre el Trabajo Grupal y en la evidencia de las Almas Grupales…o si quieres expresarlo de otra manera, los Grupos de Almas que se unen para constituir un Alma Grupal. Este concepto, soy perfectamente consciente, no encaja mucho en la teología de las Iglesias establecidas de la Cristiandad. No será aceptable para muchas personas, debido a una inherente y cultivada idea de la importancia individual del hombre; en otras palabras, las personas se oponen a ser, como prefieren llamarlo, solamente una célula en un gran conglomerado de células, un alma en una formación grupal de almas. Sin embargo, ¿por qué habrían de hacerlo?  ¿Qué prueba tiene alguien de que él o ella sea una simple y aislada unidad de la Vida? Toda la naturaleza expresa la unidad del Plan de la Vida; las plantas, los animales, los minerales pertenecen a diferentes familias y responden uniformemente a esquemas establecidos.

¿Sería entonces el ser humano tan diferente?

Desde que empecé mi vida aquí, mis ojos se han abierto a las grandes y sabias Verdades inherentes en esos conceptos de Grupos. Y como el mundo está yendo ahora hacia una nueva Era, con nuevos conceptos, esta cuestión de las Almas Grupales llegará a ser más y más considerada, incluso por aquellos que ahora prefieren percibir con orgullo el aislamiento de las unidades.

Todos somos, según mi limitado conocimiento, miembros, no de un Grupo sino de muchos, y muchos constituyen el Gran Grupo o la Gran Alma o Ser en el que vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser…y esos grandes Seres se unen para formar otras  grandes Almas Grupales o Seres Divinos en la Compañía Divina de los Cielos. Posiblemente este es un concepto difícil de aceptar al principio, pero lo trataré y analizaré para los que estén interesados en leer estas ideas.

  • En primer lugar, pertenecemos a un Grupo Familiar. Hemos nacido y nos hemos casado en Grupos Familiares, que son los más adecuados para el tipo de experiencia y lecciones que necesitamos, como almas en encarnación. Mucha gente no llega más allá de los Grupos Familiares o Tribus (en las naciones menos cultivadas). El Alma Grupal Familiar es lo más importante en sus vidas. Son los que pertenecen a lo que llamamos clanes. Naturalmente cuando ellos llegan aquí después de la muerte del cuerpo físico pasan a ese Grupo Familiar para llevar las lecciones y experiencias de la vida en la tierra, y desarrollar la armonía y la felicidad. No hay coacción para que abandonen el Grupo hasta que estén preparados y quieran ir al siguiente Grupo mayor al que ellos, sin darse cuenta, también pertenecen. Este primero es el Grupo más simple y muchas almas permanecen bajo la gozosa protección y guía de este Ser Grupal por un gran lapso de tiempo.
  • Los siguientes Grupos son los Grupos de interés y adhesiones apasionadas a las artes, la música, la educación, ciencias sociales y servicio social. Estos son Grupos más amplios e incluyentes y van más allá de las familias e individuos para formar grupos más pequeños. Tales Grupos serían los de los músicos, artistas, profetas, oradores, escritores, doctores, filósofos, científicos que han pasado por el Trabajo Grupal y se han graduado. Su interés apasionado sería parte naturalmente de su vida de alma y se graduarían en grupos en los que pudieran continuar sus estudios y logros. Algunas veces los Grupos Familiares están incluidos en esos grupos mayores y entonces los dos grupos se ajustan uno en el otro y se fusionan. En otras palabras, esos Grupos Familiares serían como células dentro de los Grupos Mentales Superiores.

Cuando las almas llegan aquí y se han “limpiado en las moradas receptoras”, pasan primeramente a la Familia y más tarde (si la familia no es de los grupos mentales similares) a su Grupo de interés Especial. Esto es como “la clarificación de costumbres” en la tierra, al llegar a un nuevo país, entonces se unen a la familia que espera su llegada, y más tarde pasan a su ocupación o a donde están sus asociados mentales o artísticos. Los grupos encajan uno con otro, o son parte uno de otro, de la misma manera que el dedo es parte de la mano, la mano del brazo, y el brazo del cuerpo.

  • La siguiente etapa de los grupos está en un nivel más elevado y no siempre es alcanzado por las almas que desean volver rápidamente a las condiciones de la tierra. Para mí, ahora en mi humilde estado en mi primer grupo (el de interés y servicio como el de la Comunidad en la tierra), la probabilidad de ser incluida en esos Grupos Superiores de extensa conciencia es una anticipación gozosa hacia la que trabajo con alegría, incluso con satisfacción.

PODRIAMOS COMPARAR esos Grupos Superiores con las clases avanzadas de la universidad. Aquí, los intereses, los temas de estudio están todavía separados parcialmente. El estudiante avanzado es aceptado en clases de un rango más amplio, poder e interés. Guiando esos Grupos están grandes Seres observando el progreso de sus grupos de almas. Ellos trabajan en Rayos mentales superiores de influencia, porque aunque todavía sé muy poco sobre ellos, he preguntado a muchas almas que han contactado y trabajado con ellos. Esos Grupos de Alma son extensos, pero están concentrados en sus clases y talleres. Ellos se dan más cuenta de lo que posiblemente podamos hacer nosotros de la Divinidad inherente en cada partícula del Cosmos. Son capaces de estudiar las Leyes Divinas más allá de nuestra comprensión. Se comunican juntos con y en la Mente de los Seres Superiores cuyo Grupo de Alma conforman. Trabajan para progresar en la Imaginación Divina y trabajan como Grupos Imaginativos Divinos. Inspiran a los grupos inferiores con sus hallazgos porque todavía contienen a los grupos inferiores dentro de sus Centros como células en un vasto, intrincado y bello organismo.

Entre ellos hay filósofos, científicos, investigadores, sacerdotes, maestros. Son parte de los Grupos que influencian e impresionan a movimientos semejantes en la tierra, tales como los de Investigación Psíquica, los movimientos de Curación, de Cooperación Religiosa, el avance de la Ciencia y todos los movimientos que intentan llevar Luz a los mundos futuros.

Cuando esté preparada y mi “limpieza” y “desprendimiento de los deseos terrenales” haya avanzado suficientemente para poder vivir en una atmósfera más refinada, confío en que pasaré a ocupar una habitación y estudio en uno de esos Grupos. Entonces podré atender a las clases y escuchar a los Maestros y debatir con mis compañeros en una de esas Universidades del Espíritu.

Entonces podré tomar parte en la comunión con el Gran Ser Espiritual que es el Centro del Grupo. Pero esto está por venir.

  • Más allá de esos Grupos debe de haber otros Grupos y Compañías de los Cielos, Seres Superiores, proyectos más vastos hasta incluir el concepto de la Divinidad Misma, de la cual tenemos poca o ninguna idea.

No he mencionado las Regiones de la Sombra aquí porque, a mi entender, esas parecen ser las moradas clarificadoras en las que los accesorios ilegales y perjudiciales de las antiguas personalidades son rechazados, descartados y finalmente resueltos. En este punto particular de mi propio progreso estoy en mi propio grupo de “interés”, el de la Comunidad y servicio, pero también soy consciente del Grupo que está más allá al cual pertenezco y hacia el que confío estar orientando mis pasos. Ya he contactado brevemente con algunos de los que moran es esas Esferas más amplias, y soy capaz de comunicarme por medio del pensamiento interno  y recibir impresiones de ellos. Como un punto de interés reitero lo que he dicho anteriormente. Estos escritos están organizados e impresionados en mí por un Grupo de Almas. Así, estoy siendo utilizada por esas Almas como un vínculo telepático contigo y con la tierra.

Este Grupo es para mí la siguiente etapa que espero con gozosa anticipación. Todavía seguiré siendo parte de la Comunidad y podré volver aquí cuando desee para el servicio y renovación pero también estaré absorbida en el Grupo Superior. Por supuesto, hasta que se esté completamente preparado siempre es más fácil retroceder a un grupo anterior que progresar a la atmósfera de grupos de conciencia más amplia. Por lo tanto estaré conectada con esos dos grupos así como con mi Grupo Familiar, que no he mencionado aquí por ser algo personal.

¿Puedes apreciar ahora lo que quiero decir con Trabajo Grupal y Almas Grupales? Un grupo está dentro de otro, dentro del siguiente y el siguiente dentro del más elevado Rayo de Luz que es la Vida Divina misma –o Dios. Todo es progreso. Nada es estático. La imaginación pasa y aumenta desde el nivel emocional al mental y al espiritual. La Vida es un Sendero continuo hacia nuestro Grupo, hacia experiencias individuales, hacia el propio progreso y hacia adelante en el arco de ascenso. Para mí esto es un proceso mucho más alentador que cualquier gloria de un estático cielo con ángeles y superficies doradas.

Por supuesto que existen los ángeles; grandes Seres de Luz que hacen la Voluntad del Creador Divino y que llevan y transmiten el Poder, la Belleza y la Luz. Pero ellos también están en el proceso de progreso, de avance hacia sus propios grandes Centros. Todo es orden, avance, progreso. Y todo es unidad. Células de Vida dentro de células de Vida, centros dentro de Centros, Grupos dentro de Grupos, hacia el Corazón de la Divinidad.

28 de Marzo –más sobre los Grupos

He dicho que nosotros pertenecemos a grupos, uno dentro de otro, tales como los grupos de familia, de intereses, de trabajo absorbente, de aspiraciones, credos, etc. Eso es cierto y que el Alma Grupal o el Espíritu Grupal es el Ser en el que los miembros del Grupo viven y se mueven. En otras palabras, es la Fuente de Vida Divina y de Energía de la que los Grupos extraen su inspiración, su vida, sus intuiciones.

Por lo tanto, sintonizarse con la Vida, el Poder y la Belleza de tal Espíritu Grupal es experimentar el Poder de Dios dentro de la propia mente y alma. Todas las grandes aspiraciones, revelaciones y divinos susurros de intuición se originan en y por medio del Espíritu del Grupo al que uno pertenece, es decir, el Punto más Elevado del Grupo. Así, los sacrificios familiares, la paz familiar, el amor, la armonía, todo se origina desde el Alma Grupal de la familia; de la misma manera, las grandes aspiraciones para servir y para impartir conocimiento a otros y para guiar e iluminar a nuestros semejantes, vienen del Gran Ser Espiritual que es el Espíritu Grupal Central de ese Grupo particular.

Desde que dejé la vida de la tierra he sido instruida por un Maestro con el que estoy en contacto, mental y espiritualmente. El mismo es parte del Alma Grupal del Grupo hacia el que estoy progresando y del que, aunque no sea totalmente consciente, he sido miembro  durante muchos años. Este Maestro es un Discípulo elevado, un alma sabia y avanzada, y puede impartir conocimiento y sabiduría a las almas del Grupo. Aquí, cuando hay progreso, siempre es recompensado con un servicio. En otras palabras, cuando uno avanza hacia una Luz mayor, se le permite enseñar y guiar a otros del Grupo que están en un sendero menor. El Grupo mismo está compuesto de almas de todos los niveles de conciencia, desde los más elevados hasta los mediocres, pero el Espíritu de los Grupos avanza solamente cuando progresan los miembros  más jóvenes y con menos conocimientos. Es un avance unificado. Ningún miembro del Grupo puede pasar más allá de la llamada y comunicación de otros miembros. Así, cuando el Grupo mismo avanza hacia la Compañía Divina, no hay “rezagados”.   Pero, como se me ha enseñado, tal experiencia está más allá de la conciencia Grupal de esta etapa.

Tú también perteneces a este mismo Grupo. Verdaderamente te sorprendería conocer las personalidades de los grupos menores que están todos unidos para formar juntos el gran Grupo. Abarca muchos otros grupos aparentemente separados.

En verdad estamos “uno con otros” y me parece que una de nuestras principales lecciones por aprender mientras que estamos inmersos en la personalidad, es la de la tolerancia. Porque a menudo no sabemos (¿cómo podríamos cuando nuestros ojos están velados en la vida terrenal?) quien es miembro de nuestro mismo grupo. Incluso podemos experimentar un sentido de rechazo hacia cierta persona, aunque parezca que está trabajando con nosotros en idénticas líneas de pensamiento, pero el rechazo es superficial, efímero y más tarde, cuando nos hemos deshecho de los aspectos inferiores de la personalidad, podemos encontrar que la otra persona es un miembro avanzado de nuestro propio Grupo al que estamos indisolublemente ligados por lazos de afinidad espiritual.

Por otra parte hay almas a las que instintiva e inmediatamente reaccionamos con afecto, admiración, unión. Acostumbraba a creer que esas eran almas con las que había estado en contacto en otras encarnaciones y con las que tenía deudas kármicas o que nos debían reparación por agravios infligidos. Ahora mi comprensión se está ampliando. Lo que creía, todavía puede ser cierto en parte,  pero ahora me doy cuenta de que esas almas que nos atraen son parte de nosotros mismos. Pertenecen al mismo Grupo, la misma Familia Espiritual, la misma Alma Grupal. Su conexión con nosotros es más profunda y mucho más permanente que pudieran serlo los meros contactos de la tierra. Pueden ser parte del mismo Espíritu de la misma manera que ese Espíritu es parte del Gran Espíritu, la gran Compañía de la Divinidad, más allá de nuestra comprensión, la Compañía de los Cielos, los Co-Creadores, los Divinos y Bellos Hijos de Dios.

Estoy aprendiendo mucho, experimentando mucho, comprendiendo más. Me doy cuenta de que en la tierra me esforcé mucho, trabajé con demasiado empeño, intenté demasiado. Ahora estoy aprendiendo a absorber por medio de la experiencia y no solo a través de la aplicación mental, aunque la aplicación de los atributos mentales siempre será parte de mi equipo. La actividad mental formaba parte de mi ser inferior. No era la Esencia de la que lentamente estoy llegando a ser consciente, lentamente, y quizás por mi ignorancia, absorbiendo dolorosamente. Dolorosamente. Eso puede tener una extraña connotación pero un profundo significado. Incluso con el dolor del pesar por la oportunidad perdida, todavía existe el profundo gozo del espíritu por la realización mayor, que es la Luz misma.

“Suelta…y deja que el Espíritu fluya en ti” fue una de las enseñanzas de Plotino, y qué acertado estaba. No se necesita luchar por la perfección. Deja que la perfección del alma y del espíritu se filtren a través de las ventanas y puertas de la personalidad.

¿Recuerdas cuánto me gustaba “El Sabueso del Cielo” de Francis Thompson? Qué profunda percepción espiritual había en la mente del poeta. El escribió acerca de la Luz persiguiéndonos a lo largo de los años, a lo largo de las Eras, añadiría yo. Ella, la Luz, el Espíritu, el Aspecto más Elevado de cualquier Alma Grupal es parte de nosotros en cada encarnación, en cada existencia, en todas nuestras andanzas desde el Cielo, en todas nuestras experiencias. Es el Espíritu Grupal Divino, la extensión de Dios, la Fuente y la Guía que, por nuestro esfuerzos, por pobres que puedan ser, evoluciona siempre hacia el eterno Centro de Luz y Energía Creativa que los hombres llaman Dios. En esta creación progresiva, por Grupos y Compañías, progresamos hacia delante y hacia arriba hacia ese Ser Divino, después de eones de esfuerzo, hasta lograr formar parte de la Compañía Divina, hacia la bienaventuranza que es inexplicable en nuestra actual etapa de comprensión.

El Espíritu de Vida es mucho más maravilloso, más impresionante, más glorioso y más extenso de lo que el hombre nunca haya imaginado. En el vuelo del águila podemos observar como el ave se remonta hacia el cielo, podemos distinguir el batir y girar de sus alas, discernimos su progreso, hasta que llega a ser solo un punto en el cielo, y se eleva más allá de nuestra vista. Esa es la Vida, solo visible y parcialmente comprendida en su nivel más bajo, y perdida para nosotros cuando apremia siempre hacia delante para unirse al ilimitado cielo del Amor Creador de Dios.

3 de Abril

Estoy llegando ahora al final de mi trabajo con este libro. Los escritos no serán tan largos ni arduos aunque todavía me pueden pedir que añada más información de vez en cuando.

Cuando llegué aquí y “desperté” a esta libre y nueva vida sin los inconvenientes de mi cuerpo físico, estaba emocionada y excitada. Tenía ganas de contarte todo, a ti que habías sido mi compañera en tantas emocionantes aventuras espirituales al final de mi vida. Supe instantáneamente que podría contactar contigo por los métodos telepáticos que habíamos estado estudiando. Deseaba escribir todas mis experiencias, describir a las personas que conocía, los casos a los que se me permitía asistir y contarte cada detalle de mi vida aquí. Y así lo hice. Pensaba que estaba haciendo esto por mi cuenta, hasta que aprendí que era un instrumento de un Grupo mayor. Eso también fue una emoción, darme cuenta de que nuestro Trabajo Grupal había sido una preparación para este medio de contacto. Me lancé al trabajo y al servició aquí con un gozo mayor. Reflexioné mucho sobre los “casos” que te he descrito. Empecé a comprender más y más la maravilla y la realidad de vida “seriada”.

Por tanto este es el mensaje que deseamos hacer llegar antes de que termine los escritos:

  • No debería haber miedo a la muerte, porque la muerte del cuerpo no es sino una delicada transición a una vida mucho más libre.
  • Esa Vida es vivida como una serie, que va de una experiencia de vida a otra experiencia de vida en una tasa de vibración diferente, es decir, en un nivel superior de conciencia.
  • Mucho de lo que consideramos encomiable en la tierra, es mediocre para nosotros a la Luz de un conocimiento más amplio, e inversamente mucho de lo que nos culpamos y culpamos a otros, es visto aquí desde un ángulo más amplio e ¡incluso llega a ser un mérito! Esto suena como una declaración contradictoria, sin embargo tiene sentido cuando se ve desde este ángulo más libre.

Ahora estoy en calma. Me he serenado y me estoy adaptando a esta nueva vida, disfrutando del amor y del servicio con muchos seres que conocí en la tierra, enseñando a aquellos que tienen dificultades para adaptarse y absorbiendo la Esencia de la Belleza y de la Luz en la que moramos. Existe la infinita esperanza de ir más tarde y unirme al Grupo mayor al que siempre he pertenecido…el Grupo que también contiene  a este Grupo en su Conciencia Espiritual.

Pero estoy contenta y feliz del trabajo en el que mis talentos, tal como son, y el entrenamiento mental al que me sometí en la tierra, puedan aplicarse. El Grupo está satisfecho con la manera en que los escritos han sido transmitidos y recibidos. Los pequeños errores que se hayan producido serán arreglados, o serán de poca importancia, y confío en que el libro será de ayuda para muchas almas en la tierra. Es solamente un folleto preparatorio porque todavía estoy en la etapa preparatoria de mi viaje, pero servirá,  y al abrir las mentes de muchos a esta nueva vida hacia la que cada ser humano está viajando, y si aclara las respuestas a algunas de las preguntas que han atormentado a los que todavía están en encarnación en la tierra, será una triple bendición para todos y nuestra tarea habrá sido bien y realmente hecha.

Bendiciones para ti y para todos los que lean este humilde testimonio de la Luz del Espíritu y del Espíritu de la Vida.

14 de Abril

(Helen Greaves)

Me viene un sentimiento de permanente y gran paz. Recuerdo que era un frio día de Abril con chubascos de nieve y por la mañana había fallado el suministro eléctrico, así que la mayor parte del día estuve sin calefacción a excepción de una vieja y fiel estufa de petróleo. Había poca luz y estaba tratando de escribir una charla que iba a dar antes del fin de semana. Tenía muchas dificultades y contrariedades físicas…De repente, la ola de paz me inundó. Recogí mis manos y me dejé absorber en su belleza y reposo. El Espíritu, por así decirlo, se filtró en mí como una suave luz, cálida y radiante. Me sentí muy bien, muy calmada, aunque muy alerta y con una tranquilidad interna que parecía más allá de toda explicación.

“Este es el Espíritu”, me dije a mí misma. Abriéndome a él como una planta hambrienta de luz se abre a los rayos del sol. “Este es el Espíritu”.

Gentil e imperceptiblemente, comencé a ser consciente de Frances. Ella estaba influenciando mi mente y, bastante claramente, “registré” los pensamientos que me estaba transmitiendo. Realmente, tan pronto como me dispuse a “escuchar”, los pensamientos adquirieron forma en palabras y sin un momento de duda cogí mi pluma…

(Frances)

Ahora puedo utilizar mi “Mente interna” mucho mejor (escribió Frances por medio de mi pluma). En la tierra era difícil “abrirme camino” al Espíritu por períodos suficientemente largos para que los efector fueran duraderos.

Lo intenté, por la meditación, y tuve éxito en aquietar la mente consciente, pero entonces no logré un punto de vivencia en la Mente Espiritual como puedo hacerlo ahora. Si, todavía tengo varias “partes” o “cuerpos” y me maravillo cuando los reconozco. La parte de mí “puramente personal” está siendo limpiada y purificada. Ahora vivo mayormente en un cuerpo astral y eso me da mayor libertad que un cuerpo físico, pero soy muy consciente  de mi Cuerpo Superior, o si prefieres, mi ser interno, mucho más consciente de él que cuando estaba en encarnación en el plano físico de la materia. Ahora estoy aprendiendo, y logrando, confío en ello, un elevado equilibrio de vivencia. Con esto quiero decir que estoy llegando a ser consciente de mi Cuerpo Espiritual y al hacerlo me estoy capacitando para ausentarme de este plano de pensamiento, el astral o emocional, y escapar en conciencia a los planos de pensamiento superiores Mental y Espiritual.

Con la transición desde esta conciencia a la Superior viene un exquisito sentido de paz y libertad  que apenas puedo explicar.

(Aquí, yo Helen Greaves, me pregunto mentalmente si la paz que he sentido tan recientemente era una muestra de este sentido)

Si, pero solamente una fracción de su intensidad. No puedo siquiera esperar transmitir la envolvente paz, el sentido de tranquilidad que le envuelve a uno con esta transición de conciencia. Es el avance que anhelaba cuando estaba en la tierra y que solo experimenté en infinitesimales momentos de Unión. Es la Realidad del Ser. Es gozo más allá de las palabras. Verdaderamente es un éxtasis de vivencia, de ser una vida, un Ser alerta en un mundo de Vida y de Gloriosos Seres dentro de la conciencia de un Gran Ser Creador.

No puedo expresar más claramente esta sensación del Espíritu Interno. Y debo añadir que aún soy una novata en lograr siquiera esta medida de conciencia. Tampoco puedo mantenerla indefinidamente en mi actual etapa de evolución. Quizás su intensidad, por decirlo de alguna manera, me quemaría hasta que esté sintonizada con esta intensificada frecuencia de vibración. Es un gozo intenso, una bienaventuranza indescriptible, el objetivo y el súmmun de todos los esfuerzos para descubrir el Espíritu, y todavía solo puedo lograrlo en algunos “periodos” de conciencia. No obstante, puedo estar contenta por estar más totalmente alerta a las posibilidades de los Planos Superiores.

15 de Abril

Soy como una criatura que hibernase, y al mismo tiempo, se desprendiera de una piel que ya no necesitara. Me siento, algunas veces, como una serpiente que gradualmente pierde su piel.  Me estoy desprendiendo de esas espirales de densidad inferior. Estoy emergiendo de los remordimientos de las memorias, de las desilusiones, de las idealizaciones de la tierra que se convierten en ilusiones, efímeras y sin auténtico valor. Estoy observando cada pedazo de piel que se desprende de mí en su correcta relación con el Ser verdadero al que sirvió para ocultar. Y estoy siendo cada vez más agradecida por la Realidad que, alabado sea Dios, estaba ahí bajo la piel todo el tiempo. Este es el Ser que está llegando a ser cada vez más excepcional, más revelado, más sustancial. Ese Ser es Luz substancial. Quizás la última frase te suene rara. No estoy tratando de ser misteriosa, pero el ángulo de visión se altera en este plano de vivencia. Me doy cuenta que lo que está saliendo de mí, como una piel que se desprende, es insustancial, impermanente, corrompido, que sale de mí en una polvorienta nada. Lo que permanece es esencialmente Luz, es Realidad, es permanente y verdadero. Yo lo llamo mi nuevo Cuerpo de Luz, y eso, por supuesto, es lo que realmente es. Un Cuerpo de Luz, ni denso, ni material, ni embotado y pesado como el cuerpo físico, ni insustancial, fantasmal e irreal como el cuerpo astral en el que he estado refugiada, sino brillante, aposentado en la Luz, etéreo, sin peso, que no arrastra hacia la materia sino que está entramado con color y belleza en forma y sustancia. ¿Es esto un concepto difícil?  Debes recordar que estoy formando esto, mi cuerpo espiritual, o sería más correcto decir que estoy fusionándome en él. Parece una paradoja pero me estoy adaptando aquí a muchas cosas que son paradójicas cuando se ven a la luz del restringido pensamiento de la mente humana. Todavía tengo una mente, todavía tengo un cuerpo, pero inevitablemente ambos están cambiando y a causa de ello me siento como si estuviera emergiendo, como la larva de una crisálida a mariposa. Progresivamente puedo funcionar en mi Cuerpo de Luz más rápidamente y por períodos más profundos, y en él puedo comulgar con Almas más avanzadas y empaparme de su sabiduría.

16 de Abril

Estoy tratando de funcionar cada vez más en este Cuerpo de Luz. Todavía no  puedo mantenerlo por mucho tiempo, pero tengo el gozo y la bienaventuranza de la certeza de una expansión posterior que está disponible para todos. Este es el siguiente paso en el progreso, el paso de la ilusión a la conciencia del funcionamiento del Ser Superior, un emerger a una conciencia más amplia y a un reconocimiento de Seres Superiores y de las Fuerzas de la Omni-Creadora Mente de Dios. Este es un proceso gradual y puede llevar años (en la conciencia de tiempo de la tierra) realizarlo. Siento que estoy empezando en el Sendero de Luz que asciende hacia ámbitos de inimaginable belleza y maravilla y de los que tengo, hasta ahora, solo el mínimo atisbo de comprensión. El viaje mismo es suficiente compensación por las pruebas de la existencia en la tierra y por la emoción del juicio sobre la actuación durante esas pruebas y mi respuesta individual a las mismas, de cuyo juicio estoy emergiendo ahora. Recuerdo un pasaje de Robert Browning:

¡Ningún bien  se perderá! Lo que era vivirá como antes…En la tierra los arcos rotos, en los cielos, un círculo perfecto. Todo lo bueno que hemos decidido o esperado o soñado será; no en apariencia, sino realmente; no la belleza, no lo bueno, ni el poder cuya voz se ha emitido, sino que cada uno sobrevive para el compositor cuando la eternidad afirma la concepción de una hora. Lo elevado que probó ser demasiado elevado, lo heroico demasiado duro para la tierra, la pasión que abandonó el suelo para perderse en el cielo son música enviada a Dios por el amante y el bardo. Basta con que lo oiga una vez; nosotros lo oiremos después.

 

Segunda parte

Explicación

 (HELEN GREAVES)

Entre estas dos series de escritos hubo un período de aproximadamente diecisiete meses. Tuve poca o ninguna comunicación con Frances durante ese tiempo. En realidad estaba bastante convencida mentalmente de que Frances había terminado con la inspiración de su libro. Sentía que realmente “se había ido”; que estaba fuera del alcance de mi mente, y debido a esta idea nunca pensé en contactar con ella.

Una vez, durante una Sesión de Meditación en una Conferencia de la Asociación de Iglesias para los Estudios Psíquicos y Espirituales a la que asistí y que estaba siendo dirigida por nuestro Presidente, el coronel Lester, tuve una clara “visión” de Frances. Esta no era la Frances que yo había conocido, no era el Espíritu que yo había visto clarividentemente con su hábito cuando estuvo presente en su propio Servicio Conmemorativo en Londres. Este era un Ser diferente, un Espíritu lleno de Luz, radiante y glorioso. Permanecía cerca del altar de la capilla donde estábamos reunidos para esta plegaria y meditación, y la Luz fluía de ella; recuerdo claramente que su vestidura me impresionó. Era de una suave luz azul y centelleaba y brillaba. Solamente puedo comparar su iridiscencia a un vestido cubierto de lentejuelas que captasen y reflejasen la luz. Su rostro era el de una mujer joven. Lucía impresionantemente hermosa.

“Frances ha encontrado su alma”, pensé o escuché interiormente. “Ahora ella es su ser real”.

Por tanto, desde este pináculo de logro no esperé tener más comunicaciones. Por eso me sorprendió cuando a principios de Septiembre de 1967 fui otra vea consciente de las vibraciones de Frances. Durante unos pocos días supe en mi Ser Interno que había una Presencia a mi alrededor. Esto siempre se me revelaba por la silenciosa expectativa con la que rompía mis tareas cotidianas. Esta conciencia puede surgir en cualquier momento del día. Entonces, parece que conectara con otro mundo, otra dimensión. Algunas veces un Mensajero viene con la respuesta a una consulta tácita; otras experimento una sensación de gran paz y unicidad. Pero finalmente estuve segura de que era Frances y que deseaba escribir de nuevo. Una tarde cogí mi pluma y cuaderno, me preparé y me senté esperando receptivamente el mensaje.

¡No sucedió nada! Decidí que me había equivocado. Pero otra vez me llegó el sentido de urgencia. Esto sucedió durante unos días y finalmente telefoneé a un miembro de nuestro propio Grupo especial de Meditación que fundamos Frances y yo ocho años antes y que todavía mantenemos. Pedí ayuda.

“¿Se “sintonizarán” usted y otros miembros y pedirán que, si hay una comunicación que hacer, que mi “canal” pueda ser limpiado y aclarado para que Frances pueda alcanzarme?” pregunté. Ellos me prometieron sus plegarias y pensamientos.

El siguiente fin de semana, cuando estaba tomando mi almuerzo del Domingo y escuchando la radio con mis pensamientos y atención totalmente ocupados con las noticias, me levanté, fui a mi escritorio, cogí la pluma y el cuaderno y apagué la radio.

“Frances”. Su nombre sonó en mi mente. Me senté y comencé a escribir, con mi almuerzo  medio empezado sobre la mesa a mi lado.

Terminé de transcribir las palabras que habían venido a mi mente y las leí. Venían de Frances –sin duda. Este fue el primero de los escritos que siguen a continuación. Vienen intermitentemente. Pude ver que eras diferentes en contenido de las comunicaciones anteriores. Por supuesto, Frances había avanzado y elevado. Sus pensamientos eran más seguros. Había encontrado su verdadero lugar. Era un alma renacida. Tuve la confirmación de que esto era así más tarde en el mismo mes.

El 20 de Septiembre fui afortunada al tener una sesión privada con una muy conocida y excelente sensitiva, la señora Lilian Bailey. Esta sesión había sido “reservada” anónimamente desde hacía casi cuatro meses, pero es interesante que se hiciera efectiva en este momento específico. Después de animosos mensajes de naturaleza personal de mi marido y otros seres queridos, e instrucciones sobre el libro que ya se había publicado, Disolviendo el Velo, y otros que iban a ser publicados, pregunté si mi “Amiga” estaba presente. La respuesta vino inmediatamente.

“Es una señora y ha retrocedido mientas que los otros se comunicaban”, dijo la señora Bailey. “Espere un minuto. Está un poco desorientada porque está haciéndose a las condiciones con las que dejó esta vida. Ella tuvo un cáncer que finalmente se extendió por su cuerpo y entró en coma”.

Nos sentamos tranquilamente por un rato, entonces la sensitiva dijo:

“Eso ya pasó y ahora está bien y feliz”. Dio el nombre de Frances y añadió “Algunos la llamaban Fanny”. Esto era cierto como el lector puede comprobar por sí mismo en la breve biografía que he añadido a este libro. Sus estudiantes africanos la llamaban Fanny. Ella lo sabía y la divertía, por lo que yo no estaba sorprendida cuando añadió, por medio de la sensitiva, “¡Todavía soy la misma Fanny!” La señora Bailey dijo que Frances tenía unos ojos muy bonitos, grandes, luminosos y grises. Los que la conocieron testificarán que sus ojos eran hermosos.

“Está hablando de un libro. Está muy interesada en este libro. De hecho, lo está escribiendo ella. La señora Bailey continuó y yo me emocioné con la confirmación. “Usted a menudo piensa en ella”. Entonces ella dio otros datos con los que Frances pudo probar su identidad.

Luego el Guía de la señora Bailey habló solemnemente:

“Esta señora ha encontrado su alma”. Sentí gozo. “No debe esperar que se acerque. Ella ha seguido adelante pero estará “comunicándose” con usted de vez en cuando. Ahora tiene una tasa vibratoria más rápida que antes. Debido a que su tasa vibratoria es rápida, es fácil para ella acercarse a usted de vez en cuando, pero no siempre. No ha salido de su vida. Ha encontrado la maravillosa belleza de la Vida más allá de su capacidad de contárselo. Está tratando de decir: “Lo que el hombre ha creado en las Esferas está más allá de todo lo que el hombre ha creado en la tierra”. Ella está ahora en la Esfera Creadora”.

Pude darme cuenta de lo cierto que era esto por los escritos que me transmitió otra vez desde Octubre siguiente  hasta el último, el día de su cumpleaños, el 10 de Diciembre. Irradiaban una realización espiritual que para mí es el Espíritu de Esperanza mismo, y confío, que también para aquellos que los lean.

A continuación están los “últimos” escritos redactados desde una Esfera Superior.

 

 

Segunda Serie de Escritos

3 de Septiembre de 1967

Recuerdo una vez tu solemne comentario “Prefiero hablar que comer”. Ese día habíamos estado hablando. Una de nuestras largas sesiones, recuerdas, una amiga mutua se estaba debatiendo entre unirse a la Asociación de Iglesias para los Estudios Psíquicos y Espirituales (a propósito, creo ahora que el segundo adjetivo debería ser “místicos”) y sentimos que esto era completamente correcto y lo único que debería hacer para guiar sus futuro trabajo. En tu pequeño estudio charlamos, discutimos, formulamos pros y contras, incluso concentramos nuestros pensamientos para ayudarla a ver la dirección correcta. Ese fue un día de charla y terminó, recuerdas, oyendo que se había dado el paso necesario. Un día interesante y excitante. Entonces no aprecié completamente el poder y alcance de la comunicación mente con mente como ahora. Ni la Realidad y el Propósito de la Mente del Alma infiltrando Su conocimiento del siguiente paso en el Plan Divino. En ese tiempo yo “veía a través de un cristal oscuro” pero ahora, al menos veo más claramente sin el velo de la personalidad velando la verdad que el alma conoce pero que la entidad terrenal rehusa aceptar.

Tú prefieres hablar que comer. Eso todavía me divierte. Quizás es porque quiero que sepas que aquí hablamos y hablamos aunque no necesitemos comer en el mismo sentido en el que nos alimentamos en nuestros cuerpos en la vida de la tierra. Incluso nuestra “Charla” es diferente. Aquí nuestras “conversaciones” consisten en una “comunión”. La mente habla a la mente. En la tierra producíamos sonidos, formulábamos palabras con vibraciones variadas o con significados diferentes y empleábamos énfasis tonales para expresar nuestro propósito. En esta nueva Vida no es necesaria el habla como sonido. Todo es vibración. Es suficiente con que formulemos y ¡exhalemos” un pensamiento fuertemente para que este se comunique a otras mentes. Damos y recibimos impresiones mentales. Ellas llevan nuestro auténtico significado de manera que las palabras engañosas no puedan implicar algo distinto de lo que pensamos, como es el caso con muchas de las palabras pronunciadas por la personalidad. Qué pena, dirás, que esto no sea el orden común en la vida terrena, en la que la charla ociosa puede causar conflicto y amargura.

Por lo tanto, cuando en el curso de mis comunicaciones contigo utilice las palabras “yo dije”, “él dijo”, te darás cuenta de que simplemente estoy reiterando una expresión que era habitual en mi vida de la personalidad y que tú, y aquellos que lean esto apreciarán, porque están acostumbrados a ello. Pero realmente ahora vivo en un estado de “comunicaciones profundas”. Mi mente está atrapada en el contenido de Mentes superiores. Me es posible, aunque no totalmente todavía, escuchar la sabiduría destilada de fuentes avanzadas tanto por preguntas individuales como por las respuestas mediante la enseñanza del Grupo.

Ahora he pasado de mi avalancha de servicio en la Casa a formar parte de un Grupo –en otras palabras: tomar mi puesto como una recién llegada, una muy humilde, ignorante, en lo que me gusta denominar un Grupo de Extensión. Este es un grupo que trabaja en lo que tu llamarías “misticismo” y que aquí ennoblecemos con el título de Realidad. Esto es solo un nombre para diferenciarlo de otros numerosos Grupos que se forman en compañías que trabajan por motivos diversos –por ejemplo, Grupos para la Ciencia y el Desarrollo Científico; Grupos de Medicina y Técnicas de Curación del cuerpo humano; Grupos de estudio para la proyección de un método que amplíe el alcance de la mente humana; Grupos para los esquemas mundiales evolutivos, para el estudio del Plan Creador, para los reinos mineral y animal; y Grupos más avanzados para la reconciliación de la historia conocida de la raza humana (registros Akashicos) con las tendencias presentes y futuras y para el posible alineamiento de Planes para hacer avanzar la evolución del hombre animal al hombre espiritual. Por supuesto, hay estados de ser y conciencia y grupos de entidades avanzadas mucho más allá de mi comprensión, porque “¡En la Casa de mi Padre hay muchas moradas!”

Suficiente para alguien que ha luchado y fracasado a menudo en ver claramente la Luz en la tierra y haber encontrado un hueco en el que Aquellos que han contemplado y están siempre contemplando puedan impartir la riqueza y la profundidad de Su Sabiduría a un alma buscadora.

“¡Te gusta hablar más que comer!”

Ahora para mí en este nuevo estado, hablar es alimentarme. La comunión con el Grupo y con las grandes almas que están en su Centro es mi alimento, mi pan y vino, mi sostén  de auténtica Vida.

11 de Septiembre

Expansión. Esta es la palabra clave en esta fase de mi existencia como alma. Todavía vivimos en un universo que se expande, y recalco la palabra porque siempre hemos habitado este mundo y la muerte de la envoltura física solo sirve para aclarar nuestra visión. El mundo físico está expandiéndose, cambiando interminablemente, aunque la mayoría de las almas que están en ese estado de existencia física no puedan establecer la conexión con la efímera personalidad lo suficientemente fuerte como para darse cuenta de esa expansión. Incluso cuando la personalidad que, contrariamente a lo que algunos creen, sobrevive a la muerte de una manera más atenuada, se libera a la expansión consciente, existe todavía. En una entidad que ha llegado a estar sumida profundamente en la ilusión de la existencia material, o que nunca ha desarrollado el cuerpo mental de pensamiento ni hecho ningún contacto con el alma, este nuevo estado de existencia puede ser de extrema dificultad y confusión. Esto explica por qué aquí hay diferentes estados o Planos de expansión, como traté de mostrar en mis anteriores comunicaciones  desde la Casa. Las Regiones de la Sombra existen para aquellos que no pueden aceptar abandonar el yo aprisionado, y en esas sombras, las pobres entidades permanecen hasta que ellos mismos desean encontrar otras moradas más iluminadas.

Siempre poseemos un cuerpo del alma o, por decirlo de otra manera, a cada uno de nosotros se nos brinda un alma, pero para millones de los que están en encarnación física el vínculo con el cuerpo del alma es tan efímero que es casi inexistente. Entonces, cuando se llega aquí, después del cambio físico llamado muerte, tales entidades se encuentran desnudas para sus hermanos. Eso no quiere decir que estén sin ropas en el sentido físico, sino que no poseen las vibraciones protectoras y creadoras del alma. Es como si no tuvieran una piel externa y ya no tuvieran control de sí mismos o de su situación. Se encuentran perdidos y confundidos, por lo tanto pueden ser presa para entidades poco evolucionadas que acechan en las sombras.  Algunas veces ellos se sienten vinculados todavía a escenas familiares de su vida en la tierra. Otras veces existen en un sueño semiinconsciente, mientras los Ayudantes y seres queridos esperan su vuelta a la conciencia. La  duración y densidad de este estado debe depender necesariamente de la realidad que el materialismo tenga para ellos, por ejemplo, el espejismo de la vida en la tierra, la ilusión del estado temporal. Un hombre o mujer buenos, amables, desinteresados, que buscaron a Dios durante su vida, aunque no sepan de la supervivencia después de la muerte, no tiene nada que temer. Sus buenas obras atraen a aquellos que pueden guiarles y ayudarles a adaptarse a esas nuevas condiciones y, bajo instrucción, aprenderán el acercamiento aspiracional al alma.

Eso me lleva a lo que estoy tratando de comunicar sobre la Expansión en este ámbito. El alma expande su conocimiento y sabiduría a la personalidad que ha sobrevivido. Este proceso se puede desarrollar en largos períodos del tiempo de la tierra…incluso algunas veces en cientos de tus años de la tierra, según el progreso, o falta de progreso de la entidad. Pero siempre están los Hermanos del Sendero para asistir a quien desea progresar. El deseo se origina en la entidad misma después de que se haya hecho la reparación de los errores cometidos y de que se haya limpiado, sanado y liberado de la existencia de pasiones inferiores. Cuando haya tenido lugar una limpieza parcial, el siguiente paso hacia la Luz es el Servicio y muchas almas queridas emplean sus etapas de transición en el servicio a aquellos que todavía viven en los infiernos de su propia creación. Tal servicio, voluntario y compasivo, fortalece el vínculo con el Yo que espera. Porque siempre ese Yo espera  expandirse en la entidad.

Hay muchas facetas para tal expansión. El servicio amoroso no es más que uno. La entidad en progreso todavía necesita educación en ese conocimiento y sabiduría que posee el alma, y para este propósito, existen aquí numerosos Grupos y, me inclino a creer, que funcionan en cada Plano. La entidad en progreso es impulsada por la Ley de Atracción a un Grupo que progresó a esa etapa que expresará, para él, la intensidad de conciencia que actualmente es capaz de recibir.

Aquí todo es expansión, pero expansión en etapas. Esta Ley es exacta. Ninguna entidad puede impulsarse hacia un Grupo hasta que su expansión emocional, mental y espiritual sea al menos comparable con la periferia de esa conciencia Grupal. Este es un enunciado importante. Reflexiona bien sobre el mismo hasta sus últimas consecuencias. Aquí, la ilusión, el espejismo y el autoengaño no son de utilidad. Se revela lo que se es. Uno se muestra incluso en su apariencia. La máscara ha desaparecido con el cuerpo físico. El cuerpo de Luz en desarrollo, su oscuridad o su brillo, es evidente, especialmente para los miembros del Grupo en el que la cualidad de tal Luz permite graduarse.

13 de Octubre

En mi última comunicación contigo puse de relieve el pensamiento “Se revela lo que se es. Uno se muestra incluso en su apariencia”. Por supuesto, si examinas una personalidad de la tierra, la frase también se sostiene en ese nivel. La ropa revela al hombre. Instintivamente, cuando estamos en el cuerpo, juzgamos primeramente a las personas con las que nos encontramos por su apariencia, que es el brillo u opacidad de su indumentaria, la elección del color, el estilo, su elegancia o falta de pulcritud.

Como arriba es abajo –dicen las reglas. Solo que en este nivel de conciencia la vestimenta y el estilo no los crean los que dirigen las modas. Creamos esas ropas, es decir, nuestro ambiente, a partir de los residuos de nuestros pensamientos, palabras, actos y aspiraciones que hemos traído con nosotros. Se comienza a aprender y a aplicar esta Ley de la Creación desde el momento en que se toma conciencia de la supervivencia en otra dimensión. Algunas veces transcurre mucho tiempo desde el momento del abandono del cuerpo físico al momento de toma de conciencia, y la duración de tal espacio de tiempo depende, como ya hemos mencionado, de la familiaridad o no familiaridad de la entidad con la vida posterior a la transición humana, con la creencia o no de la continuación de la conciencia, de la fuerza y tenacidad de los conceptos materialistas y, por supuesto, de los registros de la vida que acaba de terminar. Pero cuando tal conciencia llega a estar, por así decirlo, “establecida”, entonces aparece la comprensión de que uno se reviste a sí mismo. Durante las primeras etapas de esta conciencia nueva y bastante excitante, el placer de crear trajes y colores satisface una necesidad y a menudo se disfruta mucho. Por otro lado, una indumentaria que haya adquirido cierto significado en la tierra será asumida, algunas veces para satisfacción del alma, otras como una penitencia, y aún otras por la alegría o la paz que el llevarla ha proporcionado al alma. Durante mi servicio en la Casa yo me vestía con el hábito de la Orden a la que había pertenecido en la tierra y en la que la mayoría de mis compañeros servidores habían profesado. Esto era necesario para mí por diferentes razones privadas aunque durante algunas fases de esta experiencia, me permití el placer de crear los recordados  colores y modas de mis últimos años en la tierra.

Finalmente me ha llegado la oportunidad de continuar el progreso que deseaba tan ansiosamente. Por similitud de mente y aspiración fui “dirigida” a un Grupo. Ansiosamente “hablé” con ellos. MI alegría fue grande y profunda cuando comprendí que, efectivamente, había encontrado mi propio Grupo incluso aún sabiendo que yo solo estaba en la periferia de sus actividades. Y aquí puedo recalcar el valor de la conciencia Grupal que habíamos practicado y que juntas nos habíamos esforzado por adquirir. El “canal” que habíamos forjado en nuestra conciencia, de responsabilidad Grupal en el plano del alma, de unidad en el Centro, de crecimiento Grupal de las cualidades divinas en nuestra compuesta totalidad, todo esto era una ayuda inestimable para mi entrada y comprensión de la Ley de Trabajo Grupal.

Gradualmente he podido percibir a mis compañeros como “engalanados” con colores a modo de vestiduras y por la intensidad, luminosidad, sobriedad o brillo de su “halo”. Llego a conocer no solo sus caracteres, sino también su avance individual en los Ambitos Espirituales. Por supuesto esto fue muy revelador y a pesar de todo, me hizo más humilde. Vi que ahora debo descartar el hábito al que me había aferrado. Había cumplido su utilidad. Debo llevar puesto como vestido lo que yo soy. La idea era intimidante. ¿Qué era yo? ¿Me atrevo a estar ante mis compañeros de Grupo en el “nuevo hábito” de mi pensamiento? ¿Serán los colores sombríos o brillantes? Hablé mucho y seriamente con otros que estaban en la misma situación, y medité intensamente sobre lo que quería ser, de tal manera que dicha imagen pudiera representarme en la verdadera Luz.

Esta es una nueva etapa. Todavía soy una neófita. Es la etapa preparatoria (la concentración antes de la meditación en la técnica de la tierra) del trabajo en uno mismo para descubrir lo que se es realmente; la recapitulación totalmente honesta de las propias facultades tanto mentales como aspiracionales  para “presentar” después en una forma lo que la Luz ha materializado. La expresión “Deja que tu Luz Brille” tiene aquí un sólido significado.

Gradualmente la vestidura evoluciona, el color se fija y quedas ataviada como realmente eres. Has asumido tu Luz. En otras palabras, la superviviente personalidad es reunida con al menos una parte del verdadero cuerpo del Alma.

La vida te estimula. La mente aumenta en claridad, expansividad, creatividad, TU ERES, TU VIVES. Puedes tomar tu sitio correcto en el Grupo, aunque solamente sea en la periferia. Tu ascenso a la conciencia ha empezado. Estás vestida con vestiduras de Luz como tus compañeros. Ahora tu Luz puede mezclarse con el brillo de ellos y llegar a ser Uno en intensidad. El pensamiento y la aspiración crecen en gozo y éxtasis. Los canales de la sabiduría y del conocimiento se abren a ti, y la belleza llega a ser una realidad viviente.

Esta es la “incursión” que había anhelado realizar cuando estaba en el cuerpo físico. En aquel entonces nunca se manifestó con intensidad. Destellos de conciencia que servían para profundizar el hambre de la personalidad por la radiación del Alma. Quizás esta claridad de conciencia no es posible en medio del materialismo de la vida terrenal. No conozco la respuesta a eso. Todo lo que ahora comprendo recalca la realidad y practicidad de la enseñanza de Jesús. El Reino de los Cielos está dentro. “Busca primero el Reino de los Cielos y todo lo demás te será dado”. Todo, entonces todo estaba dentro de mí en aquel entonces, como ahora, pero el velo del espejismo y la ilusión bloqueaba mi vista, como todavía vela la Realidad para la mayoría de los habitantes de la tierra.

Querida Amiga, esto es solo la etapa inicial de un Viaje a la Luz, durante el cual la entidad sobreviviente se reúne gradualmente con toda el alma. Paso a paso entro en una Luz mayor que está ante mí, aunque realmente me basta. “Un paso es suficiente para mí…”

14 de Octubre

Reconozco en tu mente preguntas acerca del Grupo. ¿Cómo supe que pertenecía a este Grupo particular? ¿Cómo contacté con el Grupo? ¿Qué credenciales tenía que hicieron posible el ser aceptada por los otros miembros?

Comprendo que yo también habría querido saber las respuestas si hubiese recibido tales  comunicaciones de otra mente que estuviese actuando en un estado de conciencia diferente. Me esforzaré en contestar tan claramente como pueda. Tomaré primero tu segunda pregunta. ¿Cómo contacté con este Grupo?

Este no era un asunto de contactar con este Grupo por vez primera. Parece que desde tiempo inmemorial he estado vinculada con él. Ahora esto es una reunión. ¿es esto un misterio? Cada Alma tiene su lugar en el Esquema Divino de la Vida. Cada Alma pertenece a un grupo y forma parte integral de  un alma Grupal. Tú  y yo, el mendigo más humilde de la calle y el genio más grande formamos parte de cierta Alma Grupal. Un Alma Grupal está constituida de almas en niveles individuales de progreso, cada una complementando a las demás para conformar un Todo. Se es parte de un Alma Grupal como se es parte de una familia en el sentido físico; una relación familiar puede ser temporal, pero una relación de alma es eterna.

La cuestión de las almas gemelas, sobre la que se han hecho muchas especulaciones y despropósitos en la tierra, puede explicarse con la hipótesis de que perteneciendo las dos almas al mismo Grupo, están en estrecha armonía porque están en la misma etapa de progreso y porque claramente han avanzado juntas. Esto les proporciona vibraciones similares y el correspondiente “tirón” de atracción. Pero todas las Almas que constituyen un Alma Grupal experimentan este “mutuo acercamiento en armonía”, cuando están funcionando en cuerpos materiales o están atravesando aquí las etapas de la Vida del Espíritu. Las Almas Grupales presiden los movimientos universales, las grandes causas, y esos miembros de la Familia Espiritual a menudo son atraídos los unos hacia los otros por intereses mutuos, por un trabajo especial en la vida, así como por vínculos eternos. Trabajan juntos, quizás comparten sus vidas como compañeros, quizás solo se encuentren ocasionalmente cuando trabajan en algún proyecto particular. Algunas veces, por lo que parece ser un sino perverso, los miembros del mismo Grupo están separados, nacidos en ámbitos aparentemente equivocados. Sus vidas llegan a ser trágicas, a menudo fútiles en sus repetidos esfuerzos para reunirse con sus compañeros afines y con su correcto trabajo. Curiosamente muchos no encuentran nunca su sitio. A menudo viven y mueren como marginados. Pero, el complemento perfecto de un Alma Grupal nunca está en completa encarnación al mismo tiempo; es decir, siempre hay una parte integrada del Grupo en este Lado y los marginados, después de su transición aquí y después que han adquirido la conciencia de su estado y han logrado alguna medida de Luz, se reúnen con sus propios Grupos.

Ahora soy consciente de que tu mente está preguntando, “¿Cuántos Grupos de Almas hay aquí?

A eso no puedo contestar. Por lo que he podido captar, su número puede ser incontable. También comprendo que, en niveles elevados de conciencia, las Almas Grupales se unen para formar Unidades mayores. Esto, pienso, debe ser la continua Ley de Progreso hacia la Divinidad que es una Unidad, una Unicidad, un completo todo, misterioso y glorioso. Pero solo ahora me atrevo a aspirar al Plan Divino. Aquí y ahora soy una privilegiada de poder tocar solamente la periferia de la conciencia de los Grupos que trabajan en este nivel y de cooperar con ellos.

Por lo tanto, en la medida de mi comprensión actual me he esforzado por contestar a tu pregunta. Confío en que apreciarás que ningunas credenciales fueron necesarias (excepto mi propia aspiración y reparación de las oportunidades desperdiciadas) para entrar en mi Grupo. Fui, por así decirlo, asimilada en el mismo, porque era mi sitio correcto.

¿Cómo, me preguntas, entre en comunicación con este Grupo?

¿Recuerdas que en las primeras comunicaciones desde la Casa de Descanso en la que me gradué  para servir, conté la historia de cierto doctor, el cirujano que, mientras que estuvo en cuerpo físico, había caído víctima de la adicción a las drogas?  Recuerda que con él, visité a un Grupo que estaba en comunicación con un número de Almas avanzadas. A lo largo de varias visitas me encontré y comuniqué con esas Mentes que han alcanzado elevados estándares de conciencia y sabiduría. Algunas veces me explicaron pacientemente su trabajo Grupal. Uno, un Alma fina e iluminada, me instruyó…”Busca tu propio sitio. Pide que la Luz pueda abrir tu mente a lo que es para ti; que tu tasa vibratoria aumente para responder a la vibración de tu Grupo; que puedas llegar a ser consciente de ellos, porque ellos están a tu lado…”

Medité mucho tiempo en esas palabras.

De repente, cuando miré a mi viejo amigo el padre Joseph mientras atendíamos a un paciente en la Casa, ví, no el habitual hábito marrón con el que siempre le había asociado, sino una aureola de gloriosa luz azul que le revestía. Me parecía que podía mirar dentro de él. Mis ojos internos estaban abiertos. Yo sabía. Su sonrisa era amable pero llena de comprensión cuando dijo:

“¡Hija mía, bienvenida a casa!”

Esas palabras fueron suficientes, el contacto estaba hecho. Había sido necesario que yo esperara la iluminación, pero él siempre lo había sabido. Encontré difícil dejar a la madre Florence y la Casa donde había sido tan feliz. Pero la perspectiva de progresar era inspiradora. Además, me confortaba el saber que la madre Florence visitaría de vez en cuando al Grupo al que yo iba a ir, ya que ella también era parte de él, y aún así eligió continuar con sus deberes en la Casa hasta que todo su “rebaño” haya llegado seguro a este lado de la Vida.

No puedo explicarte la “mecánica” de mi pase al Grupo, en parte porque todavía no soy totalmente consciente de todo lo que me ocurrió, y en parte porque no hay en tu mente aquello que pueda “recibir” tal información. Esto es lo que puedo ofrecer a tu comprensión y a la de los lectores; mientras que meditaba en mi jardín dorado, me encontré “transportada” a ese Templo de Aprendizaje en el que una vez me atreví a penetrar anteriormente. Solo que esta vez el padre Joseph (ahora le conozco por otro nombre) estuvo conmigo. Juntos nos unimos a un grupo de entidades alrededor de un Maestro. Inmediatamente experimenté una elevación de conciencia, un aumento de gozo, una mezcla de unidad y armonía  que coloreó todo mi ser. No puedo explicarlo en otros términos, aunque dudo si tendrán la misma connotación para ti.

Supe que esto era correcto para mí. Había encontrado mi propio lugar. No había una aceptación definida, toda la operación fue discreta y simple, a pesar de todo tuve la convicción de que todo estaba bien, de que estaba entre mis compañeros en el Sendero.

¿Cómo se llama este Grupo? Pregunté silenciosamente al padre Joseph. El sonrió.

“Lo que siempre has buscado, hija mía – ¡la Realidad!”

Entonces lo supe por la extensión de ese alcance de Verdad Espiritual y Fuerza Creadora que, cuando estaba en la tierra, denominábamos “misticismo”. Aquí era la primera fase de la búsqueda de la Unión Mística pero en un nivel superior, y sin la carga de la personalidad de la tierra y la interferencia fluctuante del carnal cuerpo de deseos.

¿He contestado a tu pregunta?

15 de Octubre

Esta es la etapa más satisfactoria de mi progreso a través de la vida y creo que de las vidas, y la consiguiente revisión de tales vidas, que actualmente mi memoria puede recordar. Estaba siempre preocupada, desconcertada, buscando en mi vida terrenal, como Frances Bank, como la hermana Frances Mary y como Frances Banks nuevamente. Nunca estuve segura  de haber encontrado realmente lo que buscaba tan ansiosamente. Durante los veinticinco años que estuve como religiosa intenté seriamente aceptar el concepto de la Verdad al que me había consagrado, pero nadie puede saber las oscuras noches del alma, la soledad, la sensación de derrota que la frustración me produjo durante esos años. Sincera y honestamente, a pesar de que me esforzaba en creer en la vida religiosa, mi Voz interna siempre me apremiaba a la expansión de conocimiento y experiencia. Me gustaba mi trabajo de enseñar. Creía que mis cualidades de enseñante podían considerarse buenas. Me gustaba el conocimiento en sí mismo y sin duda llevé una vida útil, en el lugar en el que había sido asignada. Pero el Espíritu siempre me apremiaba: “Busca y encontrarás”.

Sin embargo, cuando el camino se abrió para mí y se me permitió dejar la Orden después de que mis votos fueran anulados, descubrí, como todos tenemos que descubrir, que los soleados senderos al aire libre, a los que parece que somos apremiados a aventurarnos, tienen ciénagas de desesperación y pantanos de duda, como también vistas prometedoras. Sentí entonces que, al menos, me estaba moviendo, no me estaba estancando, como parecía haber estado en la vida de la Orden.

Pero, ¿moviéndome a donde? A menudo me agotaba con conjeturas. Imploraba y pedía Luz pero la consumación completa de su gloria me eludía. En mis últimos años encontré una conciencia silenciosa en la meditación; una nueva armonía con el Ser y la consiguiente confianza para osar hablar con otros sobre esta búsqueda. En los pocos Retiros de la Asociación de Iglesias que conduje, el ejercicio y la disciplina de preparación, y las muchas horas que se emplearon en esto, fueron de real beneficio espiritual para mí. Si fui lo suficientemente bendecida para haber sido capaz de impartir siquiera unos pocos destellos de la visión que había logrado en esos tanteos mentales y espirituales, entonces una estrella de esperanza se encendió en mi propio camino.

Ahora que he dejado atrás los oscuros velos que cegaban la visión espiritual durante el peregrinaje en la tierra, encuentro que todavía estoy repitiendo el esquema, solo que desde otro ángulo. Ya no dudo como antes lo hice. Ahora sé. Con todo, tengo que admitir honestamente que la Realidad aparece, a veces, demasiado maravillosa incluso para mi creciente y expansiva conciencia. ¿Estoy soñando –me pregunto, y una mañana despertaré?

Puede sorprenderte saber que esta reacción es común entre los peregrinos que he encontrado. La mente, puedes verlo, está solo abriéndose lenta, muy lentamente a su vasto potencial. Los velos de la materia que ahora, para nosotros, están representados por una pérdida en la frecuencia de la vibración, han sido disueltos tan recientemente que podemos proceder solo en cada etapa sucesiva profundizando la comprensión y ampliando la conciencia. Para expresar esta idea en una metáfora y en el lenguaje del mundo terrenal, es como si la Cenicienta, inexplicablemente, se hubiera convertido en una princesa.

Querrás saber más de mis ocupaciones, de mi forma de vida y haré todo lo posible por explicártelo de manera sencilla, para que tu y aquellos que lean esto puedan comprender, al menos en parte, algunas de las satisfacciones espirituales que están tan integradas en la continuación del viaje.

Tengo un nuevo hogar. Comparto una hermosa finca con otros compañeros del Grupo. Este lugar tiene amplias praderas en pendiente, árboles y flores de la belleza más exquisita, y avenidas de Luz, no tengo otras palabras para expresarlo, para la meditación y contemplación. Como aquí estamos en una vibración más cercana a los Mundos Espirituales, los ecos de la música de las esferas que se escuchan a lo largo de estas avenidas llegan a ser una gloria y limpian nuestros pensamientos y aspiraciones en la contemplación del Misterio de la Divinidad y de la Vida Eterna.

Por supuesto, somos libres para seguir nuestras propias búsquedas. No hay reglas ni servicios obligatorios pero me encuentro casi continuamente en las Aulas de Aprendizaje. Te das cuenta que otra vez repito el esquema, ese ávido deseo de conocimiento espiritual, que como ahora me doy cuenta, caracterizaba en la tierra todas mis incursiones a diferentes experiencias, y que ahora comprendo, aunque vagamente, que ha sido el foco de esas personalidades con las que volvía a reencarnar. ¡Quizás esta avidez no sea un mérito!

Puedo viajar con la mente y a menudo lo hago. He visitado países del mundo que no conocía. He visto y aprendido mucho. A menudo regreso a escenas familiares. Asisto a algunos Encuentros y Grupos de Meditación y algunas veces contacto con los amigos y compañeros que he amado en la tierra. No encuentro un asunto fácil el “hablar a través” de un médium. Como puedes apreciar, tengo la convicción de que no hay necesidad de esto. En este nivel de pensamiento, la telepatía se desarrolla a una potencia mayor que la que se practicaba en la tierra. Por medio de la transferencia de pensamiento, me esfuerzo por llegar a las mentes de antiguos y queridos amigos que todavía están en existencia física. Algunas veces soy feliz al pensar que mis esfuerzos encuentran alguna respuesta; otras el velo de la ilusión (incluso en aquellos que deberían saber más) interfiere en la recepción y el contacto es defectuoso, o incluso rechazado. Pero esto será así en tanto que quienes todavía están en la tierra se adhieran a la teoría de la separatividad.

Lo que estoy aprendiendo aquí, en este estado de conciencia más amplio, es una gozosa percepción de la enorme maravilla de esta unidad de la Mente Creadora en la que todo, cada átomo, cada fragmento de alma, cada Alma Grupal, cada pensamiento creador, es Uno.

10 de Diciembre

Estas serán mis últimas palabras para el libro. Si hay un mensaje en estos escritos es la sencilla declaración de que todo es Unidad y esa Unidad es Luz.

Esa declaración puede ser interpretada simbólicamente por mis lectores como refiriéndose a la Luz de la Sabiduría, del Conocimiento, de la Comprensión de la Unidad de la Vida en todas las cosas. Pero un punto difícil que me gustaría tratar de aclarar es que, en esta fase posterior de nuestra existencia en este plano, la referencia a la Luz ha de ser interpretada literalmente. Progresamos en la Luz y en aún más Luz. Para nosotros, las referencias al “Dorado Trono de Dios” que formaban parte de nuestra instrucción religiosa en la tierra, revelan ahora definidas Verdades ocultas. Lo máximo de tal Luz está más allá de nuestra comprensión, que todavía es limitada, o incluso de nuestras más elevadas aspiraciones.

Aquí la Luz es literalmente la sustancia y materia de nuestra vida mental. Por tanto, a medida que nuestros pensamientos llegan a sintonizarse con la vibración de la Divinidad Creadora, cambia la sustancia de nuestros cuerpos, llegando a ser menos densos y reflejando más Luz.

Llevamos nuestra propia Luz. Por lo tanto, cuanto mayor es la abnegación e iluminación de nuestras mentes y nuestra respuesta más positiva a la elevada frecuencia de vibración, más pura y brillante será la Luz transmitida por nosotros.

Hablemos del Alma Grupal.

Así, tal como ahora empiezo a comprender, cuanto más pura y fuerte sea la Luz de cada alma como unidad del Grupo, mayor es el avance del Alma Grupal hacia la bienaventuranza final de la Unión, hacia esa inefable Luz que siempre será el misterio y la maravilla de la Divinidad.

Con todo cada unidad debe ser probada, es decir, su Luz debe estar sometida a la prueba de los velos de densidad en otras esferas de acción.  Así muchas unidades vuelven una y otra vez a la nada de la materia densa afirmando valientemente la permanente realidad de su iluminación. A menudo esas unidades, revestidas de sus personalidades pasajeras, caen en la ignorancia, quedando sujetas a conceptos materialistas. Algunos son bendecidos en sus viajes por destellos de Luz, y en raros casos, la Luz obtenida en esos Mundos espirituales se mantiene estable, brillando a través de las carnales máscaras para bendecir y animar a sus compañeros que caminan en la oscuridad de la supuesta separatividad. La Luz irradia de los ojos de esos egos avanzados, y se refleja en los campos magnéticos que rodean sus cuerpos densos.

Quizás mi mayor pesar ahora es darme cuenta de que, mientras estaba buscando penetrar mental, psíquica y ocultamente  en el espíritu que anhelaba, la Luz de la Unidad con todas las cosas, con todas las criaturas, todos los Seres, todas las Huestes, todos los Poderes moraba dentro de mí en una gloria inefable.

“Yo soy la Luz del Mundo” significa eso.

Jesús, el Maestro, reflejó esa Luz pura e ilimitada durante Su estancia en la densidad de la cruda materia. La Luz mora en todos nosotros como una brillante radiación, la Luz de la Unicidad con el Espíritu, la conciencia bendecida y el reconocimiento de la unidad con toda la creación desde los Órdenes inferiores hasta los más Elevados, incluso hasta el mismo Trono de Gracia.

“Deja que tu Luz brille ante los hombres…” es aquí un hecho real donde cada uno se revela por su luz.

Entonces, que sea verdad para los que en la tierra leen estas palabras. Que la Luz de la Conciencia de Unidad Divina brille a través de los velos ilusorios y temporales de las personalidades asumidas, para que, en preparación para esta experiencia posterior, puedan ser verdaderamente conocidos por su Luz.

Que Dios les bendiga a todos.

Diciembre de 1967 (Sussex)

 

——

Testimonio de Luz está basado en las comunicaciones que Helen recibió telepáticamente de Frances. Los escritos han sido verificados por los que las conocieron y que estaban familiarizados con sus individuales  estilos de escribir. Motivador e inspirador, este libro es un testimonio del poder perdurable de su amistad y nos ofrece a todos un importante mensaje –que la muerte del cuerpo es solo un apacible paso a una vida mucho más libre y plena.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: