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Las tres llaves

Un bello documento de Helena Roerich

Helena Roerich nació el 12 de febrero de 1879. Fue hija del arquitecto Ivan Shaposhnikov y nieta de Mikhail Kutuzov, famoso mariscal ruso que enfrentó a las tropas de Napoleón en 1812. El compositor ruso Modest Musorgsky fue otro de sus destacados familiares cercanos. Desde muy joven se interesó en los idiomas, la música, la literatura y la filosofía. Su búsqueda espiritual la puso en contacto con el gran pintor ruso Nicolás Roerich con quien se casó en 1901. Ambos crearon e impulsaron el Agni Yoga y dieron a conocer al mundo invaluables enseñanzas. Sitio web http://www.agniyoga.org

Las cartas de Helena Roerich pueden leerse en español en http://www.agniyoga.org/ay_sp/ay_sp_frame.html?app_id=LHR1

Aquí presento una carta suya, poco conocida, titulada “Las tres llaves”, cuya traducción del inglés al español tuve el privilegio de revisar. Se incluye una versión para los lectores hispanoamericanos y otra (en letra itálica) para los hablantes de la Península Ibérica. Quienes sobrepasen el estilo “normativo” de este documento, reciban la enseñanza de la autora con un corazón abierto y busquen la esencia de su mensaje, hallarán valiosos elementos para fortalecer y enriquecer su Vivencia Transpersonal.

(1) Versión para los lectores hispanoamericanos.

LAS TRES LLAVES 

A los antiguos, actuales y futuros discípulos.

¡Queridos amigos!  Estas tres grandes llaves no están guardadas en otros planetas ni en otros mundos estelares, sino en nosotros mismos. Pero al tomar posesión de ellas, ustedes adquirirán algo sólo comparable con aquellos mundos. ¿Sería razonable rehusar estas llaves? Ciertamente que no. Por lo tanto, vamos por ellas sin pérdida de tiempo.

En nombre de mi amor por ustedes, les recordaré los senderos que conducen hacia la maestría de estas llaves. Sus nombres son: AMOR, BELLEZA y CONOCIMIENTO. Recuerden estos senderos, caminen por ellos y muéstrenlos a los demás.

En cada acto demuestren movilidad, amor y prudencia. Traten de ser sabios escultores que se moldean a sí mismos y a los demás, y tengan cuidado para no ser arcilla quebradiza en manos de malas compañías. Escojan buenos amigos y en el diálogo con ellos resalten sus buenas cualidades; lean con ellos buenos libros, saquen conclusiones y tratando de recordar todo lo mejor posible pónganlo en práctica en la vida.

Desarrollen en ustedes planes y métodos para la creación de una vida bella, con voluntad y sensatez, llena de trabajo y armonía en las relaciones con el mundo exterior. Tengan presente que con cada mal pensamiento, palabra o acción están rompiendo los derechos sagrados con los cuales –al igual que cualquier otra criatura – han sido generosamente premiados por la naturaleza.

Desarrollen la firmeza y la perseverancia y no se distraigan durante el trabajo. Si el trabajo es aburrido pero necesario, llévenlo con paciencia a su culminación. Será más fácil de hacer si emprenden cada tarea con alegría. No sean muñecos ni juguetes que se mueven mecánicamente, sino seres humanos racionales. Por lo tanto, deben tratar cada trabajo con sabiduría, respeto y amor.

Traten de purificar su lenguaje de palabras vacías y sin sentido. Hagan que su lenguaje sea claro, preciso y breve. Abandonen los lugares donde abunden las habladurías vanas, el furor y el odio, allí donde reinen las peleas, el entretenimiento nocivo y la estupidez. Si deciden descansar, asegúrense de dar a su mente y a su cuerpo un entretenimiento agradable y libre de cargas durante esos minutos de relajación.

No se apresuren. Erradiquen las mentiras. Sean honestos y afables. Desarrollen un sentido de nobleza y en su comunicación con los demás sean amables y sencillos. El sentimiento de temor también deberá ser ajeno a ustedes.

Mantengan el equilibrio tanto en el placer como en el dolor, en la alegría como en la tristeza. Perdonen siempre y al odio respondan con amor. Sólo así vencerán a la mala voluntad.

Sus pensamientos son sus hijos y los deben embellecer. Cada pensamiento deberá convertirse en una fuerza creadora dirigida hacia el bien. Recuerden siempre que el poder del pensamiento es muy grande. Prepárense para usarlo en beneficio del mundo.  Sean precisos en todo, veraces y certeros en sus acciones. De lo contrario no les podrán confiar trabajos importantes.

La vida deberá fluir a través de ustedes en todo su esplendor y con plena fuerza. No permitan que cosas sin importancia debiliten la perseverancia para el logro de su meta.  El amor es una fuerza poderosa que sustenta todo lo que existe en el Universo. El amor es la fuerza que rige al mundo: todo lo que se hace en su nombre tiene el poder de la ley universal. Sólo con amor a todo pueden derrotar al mal. Lleven amor a donde quiera que vayan. Pronto comprenderán cómo les ayudará en todos sus caminos.

Sean puros y dejen que el amor emane de ustedes así como el aroma emana de la flor.  Tomen la firme e inquebrantable decisión de convertirse en la expresión del amor y la voluntad de ayudar en todas partes hasta donde les sea posible. Dejen que su vida sea un rayo de alegría para otros. Encuentren diamantes en su alma para que los puedan poner en el tesoro del bien común.  Si tienen más conocimiento que algunos de sus amigos, no se cieguen por el orgullo ni demuestren superioridad; más bien compartan su conocimiento cuando sea apropiado.

Recuerden que cada minuto de su vida tiene un propósito. Sean capaces de comprenderlo. Si tienen dificultad al escoger un trabajo o profesión, consulten a sus familiares o amigos de más experiencia.

Eviten los minutos vacíos, pues a través de ellos la pereza puede apoderarse de ustedes. Las horas y los días pueden hacerse de minutos vacíos y la tarea del verdadero hombre es grande. La vida es ciertamente multifacética e interesante. De los minutos empleados con sensatez podrán tejer la verdadera y bella tela de su alma.  Por lo tanto, traten de llenar cada minuto de su vida con trabajo, conocimiento o pensamientos puros.

Dejen que el trabajo incesante les traiga placer y hagan que el inextinguible fuego de la creatividad ilumine su sendero.  Traten de mantener siempre sus pensamientos en la pureza absoluta y piensen mucho en qué pueden hacer para el mejoramiento de la vida de la gente y para la mitigación de sus sufrimientos.

La naturaleza está rebosante de regalos puros y sagrados y está buscando corazones dispuestos a recibirlos. Dejen que su alma sea resplandeciente y limpia como el cristal, para poder aceptar estos regalos. Conviértanse en un rayo de luz, abandonen el mundo de los sueños vanos y apliquen energía al incesante ascenso hacia lo alto.

Dejen que su alma siempre irradie luz y dicha, calor y compasión, dinamismo y deseo de ayudar al que está cerca. Entonces sentirán que las tareas pesadas pierden su peso y que las lóbregas vestiduras del sufrimiento se convierten en níveos velos de radiante gozo puro.  Sean cautos y condescendientes en su juicio sobre la gente, ya que ustedes son más bien imperfectos. Pero sean estrictos con ustedes mismos y trabajen infatigablemente en la corrección de sus propios defectos.

Enfrentarán muchas pruebas en la vida y sólo a través de ellas adquirirán los tesoros infinitos. Pero estarán preparados para superarlas con éxito solamente si están equipados con la prudencia, la perseverancia y la fe en ustedes mismos.

Si les sobreviene el fracaso, no pierdan el valor. El desaliento sólo debilita sus fuerzas y retarda su crecimiento interior. Más bien movilicen sus fuerzas y piensen en la mejor estrategia para la acción posterior. De esta manera mejorará su tenacidad y se multiplicarán sus poderes. Transformen cada fracaso y amarga experiencia en la más valiosa lección que les servirá como guía luminosa en el futuro.  Cada obstáculo en su camino les mostrará qué deben desarrollar para estar plenamente preparados para posteriores luchas.  Pero en la batalla deberán recordar siempre el bienestar de quienes están cerca.

Tengan cuidado para no comprar su propio bienestar a costa del sufrimiento de las personas más cercanas. Semejante bienestar es cruel e inestable. Desarrollen la capacidad de consumir su energía cuidadosamente y con sensatez en cualquier tarea. Hagan lo necesario para tener un cuerpo fuerte, vigoroso y atlético. No lo recarguen con comida en cantidades mayores de las necesarias para una nutrición normal, ni lo carguen con nada que sea obviamente dañino para su salud.

Estudien no solamente las leyes espirituales sino también las del crecimiento físico adecuado. Su cuerpo es su principal herramienta y deben tratarla sabiamente. Gracias a este manejo sabio conservarán durante mayor tiempo el más precioso recipiente de las fuerzas naturales y de la salud, a través de las tormentas diarias y por los caminos de la incansable labor.

Pero este recipiente le es dado a todo cuanto existe. Por lo tanto, sean igualmente sensibles a la salud de las personas, animales y plantas. Las plantas, por ejemplo, recogen la luz y el calor del sol de la misma forma que ustedes lo hacen. Las flores, al igual que ustedes, morirían si fueran privadas de sus rayos. Esto significa que son hermanos, pero que ustedes son mayores, más fuertes y más inteligentes. Por lo tanto, uno siempre debe ayudar adecuadamente al más débil y centrar más su atención en él. Ustedes están dotados con más fuerza y sabiduría que muchos que están más abajo que ustedes, y por eso deben proteger siempre a los indefensos y a los desamparados, ya sean personas, animales o plantas.

Existe un dicho: “Mientras más oscura es la noche, más brillantes son las estrellas”. Así que ustedes serán los portadores de la luz, el amor y el conocimiento en la oscuridad humana y la lucha terrenal. Mientras más luz tengan ustedes, más oscuridad dispersarán.

Desarrollen en ustedes toda la sensibilidad y el amor que les sea posible hacia la naturaleza que los rodea y escucharán sus voces imparables cantando un himno de alabanza al sol dador de vida. Amen el cielo estrellado y penetren en sus profundidades. En la calma de la noche miren hacia las estrellas rutilantes, hacia los mundos desconocidos donde también palpita la vida, donde todo está lleno de poderosa belleza y luz resplandeciente. Pero desde otros mundos nuestra Tierra también parece como un asterisco. Por lo tanto, ella también está colmada de belleza y grandeza. Dejen que su alma sea una cuna espaciosa capaz de abarcar esta belleza y grandeza. Dejen que su alma sea un espejo capaz de reflejar la generosidad y la complejidad del genio creador de la naturaleza.

Amplíen su percepción de la belleza a través del arte. Amen la música y la pintura. Observen más profundamente la gama de los colores. Afinen su percepción de los sonidos. Despierten más interés por todo, encarnando el genio de los creadores de la belleza. Al escoger por ustedes mismos una profesión, no sean unilaterales y eviten la estrechez mental. En lo posible, interésense por todo lo que pueda enriquecer su perspectiva.

Regocíjense ante todo lo que sea expresión de la belleza. Regocíjense con los últimos rayos de la puesta del sol. Regocíjense con los primeros rayos del amanecer. Regocíjense y la luz del sol brillará más en vuestra alma y los mundos distantes estarán más cercanos.

Sean como el sol, que generosamente se prodiga en luz y dinamismo. Miren cuántos caminos hacia las grandes fuentes de luz esperan a sus viajeros. Pero para ir por esos caminos es necesario ir siempre hacia adelante y la vida misma es movimiento. Hacia adelante o hacia atrás. Ustedes se moverán con cada pensamiento, paso, acción. Si se encaminan hacia el Bien, invariablemente avanzarán, pero tengan cuidado de no dar pasos hacia atrás.

Es necesario alcanzar la cima de la montaña. ¡Pero qué difícil es subir y que fácil es rodar! ¿Es razonable rodar? Piensen en la felicidad infinita que se siente al llegar a la cima y al mostrar a otros el camino. ¡Cuántas cosas desconocidas verán desde allí! ¡Qué grandes e inmensos horizontes aparecerán ante sus asombrados ojos! Comprenderán entonces todo el valor del camino recorrido. Recibirán aquello que tan persistentemente han buscado, a pesar de las privaciones y las dificultades de la conquista.

Y así, siempre, con cada minuto de su vida, ascenderán más y más. Recuerden que durante los ascensos difíciles se les ofrecerá una mano en ayuda. Y mientras más ayuden a la gente, más magnífica y amplia será su mente y su alma, y más fáciles serán para ustedes los ascensos difíciles.

Por lo tanto, erradiquen de ustedes todo sentimiento de egoísmo. No sean deudores de la naturaleza. Ella les ha otorgado grandes regalos. Ella ha plantado en ustedes grandes semillas. Ella está esperando: ¿Multiplicarán sus tesoros? ¿Los compartirán con los demás?

Traten de escuchar las voces de todo cuanto existe. De esa manera comprenderán sus aspectos específicos. Y habiendo comprendido… sientan aquel amor que abraza a todo lo que existe. Adquieran un conocimiento más amplio y más profundo. Desarrollen en ustedes al máximo posible la apreciación de la armonía y la belleza. Con amor, conocimiento y belleza vayan a la gente. Únanla. Construyan con ellos una vida llena de luz, vigor, trabajo incansable y alegría. En este gran acto creador adquirirán nuevas fuentes inacabables de poder y conocimiento. Y al aspirar a aprender los secretos escondidos de la naturaleza en nombre del Bien Común, estarán así pagando su deuda.

Siguiendo este sendero adquirirán las tres grandes llaves de la BELLEZA, el AMOR y el CONOCIMIENTO. Con ellas abrirán las puertas que llevan a las fuentes luminosas de la verdad divina.

Sean merecedores de estas llaves.

(2) Versión para los lectores de España y su cultura

Las tres llaves

A vosotros, antiguos, actuales y futuros discípulos.

¡Queridos amigos!
Estas tres grandes llaves no están guardadas en otros planetas ni en otros mundos estelares, sino en nosotros mismos. Pero al tomar posesión de ellas, adquiriréis algo sólo comparable con aquellos mundos. ¿Sería razonable rehusar estas llaves? Ciertamente que no. Por lo tanto, id por ellas sin pérdida de tiempo.

En nombre de mi amor por vosotros, os recordaré los senderos que conducen hacia la maestría de estas llaves. Sus nombres son: AMOR, BELLEZA y CONOCIMIENTO. Recordad estos senderos, caminad por ellos y mostradlos a los demás.

En cada acto demostrad movilidad, amor y prudencia. Tratad de ser sabios escultores que os moldeáis a vosotros mismos y a los demás, y tened cuidado para no ser arcilla quebradiza en manos de malas compañías.

Escoged buenos amigos y en el diálogo con ellos resaltad vuestras buenas cualidades; leed con ellos buenos libros, sacad conclusiones y tratando de recordar todo lo mejor posible ponedlo en práctica en la vida.

Desarrollad planes y métodos para la creación de una vida bella, con voluntad y sensatez, llena de trabajo y armonía en las relaciones con el mundo exterior.

Tened presente que con cada mal pensamiento, palabra o acción estáis rompiendo los derechos sagrados con los cuales –al igual que cualquier otra criatura – habéis sido generosamente premiados por la naturaleza.

Desarrollad en vosotros la firmeza y la perseverancia y no os distraigáis durante el trabajo. Si el trabajo es aburrido pero necesario, arreglaos para llevarlo con paciencia a su culminación. Será más fácil de hacer si emprendéis cada tarea con alegría. No sois muñecos ni juguetes que se mueven mecánicamente, sino seres humanos racionales. Por lo tanto, debéis tratar cada trabajo con sabiduría, respeto y amor.

Tratad de purificar vuestro lenguaje de palabras vacías y sin sentido. Haced que vuestro lenguaje sea claro, preciso y breve. Abandonad los lugares donde abunden las habladurías vanas, el furor y el odio, allí donde reinen las peleas, el entretenimiento nocivo y la estupidez. Si decidís descansar, aseguraos de dar a vuestra mente y a  vuestro cuerpo un entretenimiento agradable y libre de cargas durante esos minutos de relajación.

No os apresuréis. Erradicad las mentiras. Sed honestos y afables. Desarrollad en vosotros un sentido de nobleza y en vuestra comunicación con los demás sed amables y sencillos. El sentimiento de temor también deberá ser ajeno a vosotros.

Mantened el equilibrio tanto en el placer como en el dolor, en la alegría como en la tristeza. Perdonad siempre y al odio responded con amor. Sólo así venceréis a la mala voluntad.

Vuestros pensamientos son vuestros hijos y los debéis embellecer. Cada pensamiento deberá convertirse en una fuerza creadora dirigida hacia el bien. Recordad siempre que el poder del pensamiento es muy grande. Preparaos para usarlo en beneficio del mundo.  Sed precisos en todo, veraces y certeros en vuestras acciones. De lo contrario no os podrán confiar trabajos importantes.

La vida deberá fluir a través vuestro en todo su esplendor y con plena fuerza. No permitáis que cosas sin importancia debiliten vuestra perseverancia para el logro de vuestra meta.  El amor es una fuerza poderosa que sustenta todo lo que existe en el Universo. El amor es la fuerza que rige al mundo: todo lo que se hace en su nombre tiene el poder de la ley universal. Sólo con amor a todo podréis derrotar al mal. Llevad amor a donde quiera que vayáis. Pronto comprenderéis cómo os ayudará en todos vuestros caminos.

Sed puros y dejad que el amor emane de vosotros así como el aroma emana de la flor.  Tomad la firme e inquebrantable decisión de convertiros en la expresión del amor y la voluntad de ayudar en todas partes hasta donde os sea posible. Dejad que vuestra vida sea un rayo de alegría para otros. Encontrad diamantes en vuestra alma para que los podáis poner en el tesoro del bien común.  Si tenéis más conocimiento que algunos de vuestros amigos, no os ceguéis por el orgullo ni demostréis superioridad; más bien compartid vuestro conocimiento cuando sea apropiado.

Recordad que cada minuto de vuestra vida tiene un propósito. Sed capaces de comprenderlo. Si tenéis dificultad al escoger un trabajo o profesión, consultad a vuestros familiares o amigos de más experiencia.

Evitad los minutos vacíos, pues por medio de ellos la pereza puede apoderarse de vosotros. Las horas y los días pueden hacerse de minutos vacíos y la tarea del verdadero hombre es grande. La vida es ciertamente multifacética e interesante. De los minutos empleados con sensatez podréis tejer la verdadera y bella tela de vuestra alma.  Por lo tanto, tratad de llenar cada minuto de vuestra vida con trabajo, conocimiento o pensamientos puros.

Dejad que el trabajo incesante os traiga placer y haced que el inextinguible fuego de la creatividad ilumine vuestro sendero. Tratad de mantener siempre vuestros pensamientos en la pureza absoluta y pensad mucho en qué podréis hacer para el mejoramiento de la vida de la gente y para la mitigación de sus sufrimientos.

La naturaleza está rebosante de regalos puros y sagrados y está buscando corazones dispuestos a recibirlos. Dejad que vuestra alma sea resplandeciente y limpia como el cristal, para poder aceptar estos regalos. Convertíos en un rayo de luz, abandonad el mundo de los sueños vanos y aplicad vuestra energía al incesante ascenso hacia lo alto.

Dejad que vuestra alma siempre irradie luz y dicha, calor y compasión, dinamismo y deseo de ayudar al que está cerca. Entonces sentiréis que las tareas pesadas pierden su peso y que las lóbregas vestiduras del sufrimiento se convierten en níveos velos de radiante gozo puro.  Sed cautos y condescendientes en vuestro juicio sobre la gente, ya que sois más bien imperfectos. Pero sed estrictos con vosotros mismos y trabajad infatigablemente en la corrección de vuestros propios defectos.

Enfrentaréis muchas pruebas en la vida y sólo a través de ellas adquiriréis los tesoros infinitos. Pero estaréis preparados para superarlas con éxito solamente si estáis equipados con la prudencia, la perseverancia y la fe en vosotros mismos.

Si os sobreviene el fracaso, no perdáis el valor. El desaliento sólo debilita vuestras fuerzas y retarda vuestro crecimiento interior. Movilizad más bien vuestras fuerzas y pensad en la mejor estrategia para la acción posterior. De esta manera mejorará vuestra tenacidad y se multiplicarán vuestros poderes. Transformad cada fracaso y amarga experiencia en la más valiosa lección que os servirá como guía luminosa en el futuro.  Cada obstáculo en vuestro camino os mostrará qué debéis desarrollar para estar plenamente preparados para posteriores luchas.  Pero en la batalla deberéis recordar siempre el bienestar de quienes están cerca.

Tened cuidado para no comprar vuestro propio bienestar a costa del sufrimiento de las personas más cercanas. Semejante bienestar es cruel e inestable. Desarrollad la capacidad de consumir vuestra energía cuidadosamente y con sensatez en cualquier tarea. Haced lo necesario para tener un cuerpo fuerte, vigoroso y atlético. No lo recarguéis con comida en cantidades mayores de las necesarias para una nutrición normal, ni lo carguéis con nada que sea obviamente dañino para vuestra salud.

Estudiad no solamente las leyes espirituales, sino también las del crecimiento físico adecuado. Vuestro cuerpo es vuestra principal herramienta y debéis tratarla sabiamente. Gracias a este manejo sabio conservaréis por mayor tiempo el más precioso recipiente de las fuerzas naturales y de la salud, a través de las tormentas diarias y por los caminos de la incansable labor.

Pero este recipiente le es dado a todo cuanto existe. Por lo tanto, sed igualmente sensibles a la salud de las personas, animales y plantas. Las plantas, por ejemplo, recogen la luz y el calor del sol de la misma forma que vosotros lo hacéis. Las flores, al igual que vosotros, morirían si fuesen privadas de sus rayos. Esto significa que sois hermanos, pero que vosotros sois mayores, más fuertes y más inteligentes. Por lo tanto, uno siempre debe ayudar adecuadamente al más débil y centrar más su atención en él. Estáis dotados con más fuerza y sabiduría que muchos que están más abajo que vosotros, y por eso debéis proteger siempre a los indefensos y a los desamparados, ya sean personas, animales o plantas.

Existe un dicho: “Mientras más oscura es la noche, más brillantes son las estrellas”. Así que vosotros seréis los portadores de la luz, el amor y el conocimiento en la obscuridad humana y la lucha terrenal. Mientras más luz tengáis más oscuridad dispersaréis.

Desarrollad en vosotros toda la sensibilidad y el amor que os sea posible hacia la naturaleza que os rodea y escucharéis sus voces imparables cantando un himno de alabanza al sol dador de vida. Amad el cielo estrellado y penetrad sus profundidades. En la calma de la noche tornad vuestros ojos hacia las estrellas rutilantes, hacia los mundos desconocidos donde también palpita la vida, donde todo está lleno de poderosa belleza y luz resplandeciente. Pero desde otros mundos nuestra Tierra también parece como un asterisco. Por lo tanto, ella también está colmada de belleza y grandeza. Dejad que vuestra alma sea una cuna espaciosa capaz de abarcar esta belleza y grandeza. Dejad que vuestra alma sea un espejo capaz de reflejar la generosidad y la complejidad del genio creador de la naturaleza.

Ampliad vuestra percepción de la belleza a través del arte. Amad la música y la pintura. Fijaos más profundamente en la gama de los colores. Afinad vuestra percepción de los sonidos. Mostrad más interés por todo, encarnando el genio de los creadores de la belleza. Al escoger por una profesión, no seáis unilaterales y evitad la estrechez mental. En lo posible, interesaos en todo lo que pueda enriquecer vuestra perspectiva.

Regocijaos ante todo lo que sea expresión de la belleza. Regocijaos con los últimos rayos de la puesta del sol. Regocijaos con los primeros rayos del amanecer. Regocijaos y la luz del sol brillará más en vuestra alma y los mundos distantes estarán más cercanos.

Sed como el sol, que generosamente se prodiga en luz y dinamismo. Mirad cuántos caminos hacia las grandes fuentes de luz esperan a sus viajeros. Pero para ir por esos caminos es necesario ir siempre hacia adelante y la vida misma es movimiento. Hacia adelante o hacia atrás. Os movéis con cada pensamiento, paso, acción. Si os encamináis hacia el Bien, invariablemente avanzaréis, pero tened cuidado de no dar pasos hacia atrás.

Es necesario alcanzar la cima de la montaña. ¡Pero qué difícil es subir y que fácil es rodar! ¿Es razonable rodar? Pensad en la felicidad infinita que se siente al llegar a la cima y al mostrar a otros el camino. ¡Cuántas cosas desconocidas veréis desde allí! ¡Qué grandes e inmensos horizontes aparecerán ante vuestros asombrados ojos! Comprenderéis entonces todo el valor del camino recorrido. Recibiréis aquello que tan persistentemente habéis buscado, a pesar de las privaciones y las dificultades de la conquista.

Y así, siempre, con cada minuto de vuestra vida, ascended más y más. Recordad que durante los ascensos difíciles se os ofrecerá una mano en ayuda. Y mientras más ayudéis a la gente, más magnífica y amplia será vuestra mente y vuestra alma, y más fáciles serán para vosotros los ascensos difíciles.

Por lo tanto, erradicad de vosotros el sentimiento de egoísmo. No seáis deudores de la naturaleza. Ella os ha otorgado grandes regalos. Ella ha plantado en vosotros grandes semillas. Ella está esperando: ¿Multiplicaréis sus tesoros? ¿Los compartiréis con los demás?

Tratad de escuchar las voces de todo cuanto existe. De esa manera comprenderéis sus aspectos específicos. Y habiendo comprendido… sentid aquel amor que abraza a todo lo que existe. Adquirid un conocimiento más amplio y más profundo. Desarrollad en vosotros al máximo posible la apreciación de la armonía y la belleza. Con amor, conocimiento y belleza id a la gente. Unidla. Construid con ellos una vida llena de luz, vigor, trabajo incansable y alegría. En este gran acto creador adquiriréis nuevas fuentes inacabables de poder y conocimiento. Y al aspirar a aprender los secretos escondidos de la naturaleza en nombre del Bien Común, estaréis así pagando vuestra deuda.

Siguiendo este sendero adquiriréis las tres grandes llaves de la BELLEZA, el AMOR y el CONOCIMIENTO. Con ellas abriréis las puertas que llevan a las fuentes luminosas de la verdad divina.

Sed merecedores de estas llaves. 

 

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1 comentario

  1. son demasiado sabias las palabras de aliento de las personas que han puesto en nuestras manos esta hermosa lectura, muchas gracias por su apoyo incondicional

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